Montevideo, Asunción y Caracas, (PL y Bolpress).- La XLII Cumbre de jefes de Estado del Mercosur abogó por la pronta culminación del proceso de adhesión de Venezuela como miembro pleno del bloque. En las actuales circunstancias políticas, eso es “inviable”, sentenció la Cancillería de Paraguay. La organización regional no termina de nacer por falta de voluntad de poder y por infiltraciones de “manos peludas”, lamentó el presidente Hugo Chávez.

La XLII Cumbre de mandatarios del Mercado Común del Sur (Mercosur) celebrada en Montevideo tuvo como punto fuerte de la agenda de debates la búsqueda de mecanismos políticos que agilicen la incorporación de Venezuela a ese bloque subregional.

El Mercosur fue constituido en 1991 por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Venezuela se incorporó al bloque como país asociado en julio de 2004, y un año después anunció su intención de formar parte de la organización como miembro pleno.

El protocolo de adhesión de Venezuela suscrito en 2006 fue ratificado por los Parlamentos de Argentina, Uruguay y Brasil, pero el Senado de Paraguay, controlado por la oposición de derecha, no lo ha convalidado alegando supuestas actitudes antidemocráticas del gobierno de Hugo Chávez.

El presidente de Uruguay José Mujica propuso modificar el marco jurídico y los estatutos del Mercosur a fin de de que sean los presidentes quienes tengan la potestad de admitir a nuevos miembros, y no los parlamentos de los países que integran el bloque.

Sin embargo, el presidente del Congreso de Paraguay Jorge Oviedo Matto rechazó la propuesta, y amenazó con la salida de su país del Mercosur si se aprueba el ingreso de Venezuela al mecanismo subregional. El lunes, el gobierno paraguayo aseguró que respetará la decisión de su Congreso; “somos respetuosos y vamos a acatar lo que decida el Parlamento”, dijo Emilio Camacho, asesor jurídico de la Presidencia.

Un encuentro de ministros de Relaciones Exteriores estudió la modalidad de ingreso de Caracas al Mercosur y acordó que la fórmula debe ser consistente y prolija desde el punto de vista institucional, “coherente con el Tratado de Asunción y contemplativa de las sensibilidades políticas que tienen los miembros del bloque”, comunicó el canciller uruguayo Luis Almagro.

Almagro reiteró que el ingreso de Venezuela depende de todos los países, ya que las decisiones se adoptan por consenso. Por tanto, en las actuales circunstancias políticas “es inviable” la incorporación de Venezuela al Mercosur, explicó el canciller de Paraguay Jorge Lara, pese a que los presidentes del bloque no encuentran explicación razonable a la negativa del Congreso paraguayo.

El presidente uruguayo José Mujica consideró que el ingreso de Venezuela “contribuirá a mitigar las notorias asimetrías de los países socios”, especialmente entre las naciones más pequeñas. Lo mismo dijeron Dilma Rousseff y Fernando Lugo. “Entendemos que la incorporación de Venezuela y Ecuador vendría a fortalecer el bloque regional”, aseveró el gobernante de Paraguay.

El canciller argentino Héctor Timerman destacó la solidaridad y generosidad de Caracas con todos los países del Mercosur, la Unión de Naciones Suramericanas y la región toda. En igual sentido se pronunció la cumbre de las organizaciones sociales de la entidad, que en una declaración llamó a los mandatarios a acelerar la entrada de la patria de Simón Bolívar al ente.

Por su parte, el presidente de Venezuela Hugo Chávez denunció las artimañas de un grupo opositor al presidente Lugo para impedir la entrada de Venezuela como miembro pleno del Mercosur, y lamentó que ese proceso continúe frenado desde hace 13 años. Recordó que la unión del sur, tal cual la planteaba Simón Bolívar, se logrará el día que podamos unir desde el Orinco hasta el Río de la Plata en un solo bloque; solo entonces -insistió- nacerá la reina de las naciones, la madre de las repúblicas.

Chávez se refirió a la falta de voluntad de poder y a la existencia de mucha burocracia e infiltraciones de “manos peludas” que hacen de todo para impedir la unidad del Mercosur, que no termina de nacer, por lo que reclamó la necesidad de un nuevo acuerdo.

El venezolano subrayó que los latinoamericanos están obligados a integrarse para sortear los obstáculos, diferencias e incomprensiones porque “solo unidos podremos”. En respuesta, el canciller Paraguayo aseguró que los países miembros del mecanismo subregional seguirán insistiendo y buscarán una salida razonable para el ingreso de Venezuela, ya que está en juego la integración del bloque.

Cristina Fernández, nueva presidenta pro tempore del Mercosur, consideró que los mandatarios del sur tienen la obligación de proponer a sus sociedades las alternativas para el crecimiento con inclusión social, “y que vamos a trabajar contra las corporaciones y en beneficio de los pueblos”.

El representante General del Mercosur Samuel Pinheiro dijo que es importante la participación de los movimientos sociales en la lucha contra las desigualdades de todo tipo, tomando en cuenta que América es el continente más desigual del mundo, no por un proceso casual sino por las estructuras económicas, sociales y políticas que se reprodujeron por mecanismos de concentración de poder.

Según Pinheiro, el Mercosur fue fundado hace dos décadas por las elites y gobiernos muy poco populares y reaccionarios, vinculados a los sistemas de poder internacional contrarios al desarrollo autónomo y social. “El mundo está en profunda crisis por políticas reaccionarias de reducir las conquistas de la sociedad, y por ello la lucha de la humanidad es contra la desigualdad”, subrayó.

Una apuesta por la integración económica

El presidente Mujica señaló que la dimensión económica de la integración es la lucha por crear un mercado que de escala y posibilidades de desarrollo con una mayor equidad. “El desarrollo no es solo una cuestión de crecimiento económico”, significó.

La presidenta Rousseff resaltó la importancia de la integración en el contexto de crisis internacional y la recesión en los mercados de crédito, tras expresar su preocupación por la reducción de la demanda industrial de los países desarrollados.

Para combatir ese problema, precisó, se debe llegar a una mayor integración del mercado regional: El Mercosur debe construir un nuevo modelo de crecimiento con distribución y un sector bancario fuerte, con incremento combinado con la regulación y fiscalización eficiente del sistema financiero.

En la declaración de la XLII Cumbre del Mercosur, las presidentas Fernández y Rousseff y los mandatarios Lugo, Mujica y Chávez reafirmaron su voluntad de profundizar el proceso de integración regional en sus dimensiones política, económica, comercial, productiva, social, educativa, cultural y ciudadana, y reiteraron que en la presente coyuntura es fundamental avanzar en la complementariedad productiva.

En tal sentido, se destacaron los trabajos del Grupo de Integración Productiva vinculados al desarrollo de cadenas de valor regionales en los sectores naval, aeronáutico y de energía eólica, y se reiteró la importancia de viabilizar instrumentos de estímulo y desarrollo dirigidos a las pequeñas y medianas empresas.

El ministro uruguayo de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) Eduardo Brenta llamó a dotar a los ciudadanos del Mercosur de nuevas opciones que permitan construir otros modelos económicos como las cooperativas. Estas iniciativas, precisó, incluyen recursos financieros así como herramientas de formación, capacitación y de gestión.

Brenta formuló ese criterio durante la conferencia intergubernamental “Hacia la internalización de la Recomendación 193 de la OIT: Promoción de las cooperativas”, efectuada en Montevideo. Los representantes consideraron en una declaración conjunta que las cooperativas deben beneficiarse de condiciones acordes con la legislación y las prácticas nacionales, concedidas a otras formas de empresa y organización social.

También respaldaron las iniciativas a nivel de la región tendientes a promover encadenamientos productivos, entre los sectores cooperativos y productivos. Uno de los temas analizados fue la creación de un fondo en el ámbito del bloque subregional, dirigido al fortalecimiento del cooperativismo para expandirlo a todas las ramas de actividad.

Por otro lado, los mandatarios del Mercosur instaron a continuar y perfeccionar los trabajos comprometidos en el marco del Programa de Consolidación, conscientes de que la Unión Aduanera constituye un pilar del proceso de integración regional, 

El Consejo del Mercosur, el órgano superior de la institución, abordó previamente puntos sustanciales de la agenda como el tema de acceso a mercados, el comercio interbloque y el arancel externo común; y llegó a acuerdos institucionales importantes como la creación del cargo de alto representante general, y la necesidad de coordinación e impulso político al Mercosur mediante reuniones presidenciales más frecuentes.

Abogan por incorporar más países al bloque

En la XLII Cumbre, los jefes de Estado del Mercosur manifestaron su satisfacción por la puesta en marcha de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que contribuirá a consolidar la unidad política, económica, social y cultural.

Además, los mandatarios abogaron por incorporar nuevos miembros al Mercosur; ratificaron la necesidad de la pronta culminación del proceso de adhesión de Venezuela como miembro pleno, y congratularon la disposición de Ecuador de iniciar los trabajos para su incorporación como Estado Parte de la institución.

El presidente de Ecuador Rafael Correa aclaró que aún está bajo estudio una eventual petición para adherirse como integrante pleno del Mercosur. Ecuador y Bolivia no han solicitado formalmente su incorporación al bloque.

En la sesión plenaria de la XLII Cumbre, Correa propuso fusionar el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN). El objetivo, explicó, es una fórmula negociada con solidaridad, complementariedad y sin mercantilismo para agilizar la integración, un sueño de libertadores como Simón Bolívar y José Artigas que está demorando.

El mandatario ecuatoriano reclamó un proceso de armonización institucional por lo que propuso coincidir estrategias e interés y conformar un solo bloque económico y político bajo el paraguas de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Esa convergencia debería dirigirse hacia un nuevo universo integrador y hasta podría llegar a alcanzar un salario mínimo común en todo el continente, sugirió Correa, al tiempo que planteó iniciar diálogos ya aprobados por la CAN.

Recordó que en Bogotá se decidió recientemente realizar un estudio profundo y serio para ver coincidencias entre los dos bloques, y abrir paso a una negociación de condiciones y términos con el fin de formar un solo bloque integracionista.