Luanda y Kampala, (PL).- En medio de problemas internos y coyuntura financiera internacional adversa, la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) integrada por 15 países reafirma la necesidad de buscar formas de integración que potencien su desarrollo. La región africana de los Grandes Lagos tiene entre sus tareas lograr la integración regional, junto a la democratización y adopción de políticas de libre comercio, afirmó el presidente ugandés Yoweri Museveni.

La SADC, organismo integracionista nacido en 1992 para el impulso de los vínculos comerciales entre sus estados miembros, está integrada por Angola, Suráfrica, Botswana, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mauricio y Mozambique. También la conforman, Namibia, Seychelles, República Democrática del Congo, Suazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabwe.

La reciente Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno la SADC en Luanda confirmó su afán integrador, en aras deimpulsar unidos el crecimiento económico con eficiencia en cada país, en una zona donde exhiben mayores avances Suráfrica, primera economía industrializada del continente, y Angola.

Representantes en la región coincidieron en que en el acto integracionista no basta con consolidar mecanismos como la unión aduanera y monetaria interna, aprobar la libre circulación de bienes y personas y disponer del tribunal de la SADC, sino establecer nexos más allá de la frontera común del área.

El presidente de la Comisión de la Unión Africana Jean Ping elogió en esa perspectiva una iniciativa tripartita entre SADC, el Mercado Común de África Oriental y Austral (COMESA) y la Comunidad Económica de los Estados de África Central (CEAC). El acuerdo permite dinamizar el comercio en África.

Animada por ese logro, la presidenta del Consejo de Ministros de la SADC Ana Dias Lourenço corroboró que pese a existir un contexto de inseguridad económica global, el proceso de integración política, económica y social de SADC prosigue su rumbo, en correspondencia con los objetivos definidos.

La representante gubernamental valoró que los países del organismo regional, cuyo universo abarca más de 200 millones de habitantes, respetan las normas macroeconómicas de convergencia establecidas para consolidar la necesaria integración. Esos requerimientos se cumplen, entre ellos, los relacionados con el déficit fiscal, la deuda externa, y la cuenta corriente de la balanza de pagos, enfatizó.

Para que se tenga una idea del avance de la SADC en materia económica, baste decir que el año anterior el Producto Interno Bruto de esa área fue del 4,9%, 2,5 puntos porcentuales más que en 2009, de acuerdo con estadísticas oficiales. También, la tasa de inflación pasó de 12,1% en 2008, para 10,5% en 2009, y descendió a 7,5% en 2010.

No obstante, estos resultados, analistas coinciden que esta área geográfica demanda avanzar más en el proceso integracionista para el fomento de políticas unitarias que destierren el hambre y la galopante pobreza social, la cual afecta a más de la mitad de la población de la zona.

Tiene entre sus desafíos, además, reforzar la lucha contra pandemias como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, entre otras enfermedades, y favorecer con sus acciones un ambiente sano, sin poluciones. No le son ajenos en su proyección, por otro lado, el crear infraestructuras para que las poblaciones dispongan de servicios de salud gratuitos con calidad, redes eléctricas y agua potable, entre otros beneficios.

Como expresara en declaraciones a Prensa Latina el ministro de Finanzas y Desarrollo Planificado de Botswana Kenneth O. Matambo, para solucionar los escollos presentes en la región “tenemos la obligación de hacer crecer juntos la economía de la SADC, mediante la cooperación solidaria entre estados”. De esa forma, los países del ente, con una cultura diversa y un pasado de lucha común contra el colonialismo y el apartheid hoy se juntan, porque unidos son más fuertes.

Precisamente, en ocasión de este cónclave de Jefes de Estado y de Gobierno, los lazos culturales entre los pueblos de Angola y países del área se fortalecen con la realización en esta capital de diversas actividades culturales, que reflejan las raíces bantúes y de otras etnias.

Abogan por la integración de los Grandes Lagos

El presidente de Uganda Yoweri Museveni manifestó que la africana región de los Grandes Lagos tiene entre sus tareas lograr la integración regional, junto a la democratización y adopción de políticas de libre comercio. Al intervenir en la apertura de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos el pasado 15 de diciembre en Kampala, el líder africano también expresó que ese mecanismo, el cual cumple cinco años de creado retomó las relaciones seculares entre los pueblos del área.

La Conferencia fue establecida en 2006 con el apoyo de Naciones Unidas y de la Unión Africana. La integran Angola, Burundi, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Congo, Kenya, Tanzania, Ruanda, Sudán, Zambia y Uganda.

Significó que mucho contribuyeron a la independencia de África figuras como Julius Nyerere, Kenneth Kaunda, Samora Machel, Agostinho Neto, José Eduardo dos Santos, Nelson Mandela, Oliver Tambo, Robert Mugabe, y Laurent Desiré Kabila.

Como parte de la estabilidad, la región alcanza un fuerte crecimiento económico que se sitúa entre el cuatro y el seis por ciento, valoró el estadista de Uganda, país que ahora preside la Conferencia, recibida de manos de Zambia. El cónclave de dos días discutió, entre otros temas, además de contribuciones financieras de los estados miembros del bloque, un proyecto de combate contra las violaciones sexuales con enfoque de género.

De acuerdo con organizaciones africanas, los crecientes casos de violencia contra las mujeres, hombres y niños afectan la seguridad, estabilidad y desarrollo sustentable de los países del área, de ahí la necesidad de lograr consensos para la erradicación de ese mal.

La región de los Grandes Lagos ha estado envuelta en conflictos que conllevaron a inestabilidad en la zona. Por ejemplo, en la década del 90 del pasado siglo se desarrolló la guerra civil en Burundi, y ocurrió el genocidio en Ruanda, de abril a julio de 1994.

También, la República Democrática del Congo, que acaba de realizar elecciones generales, sufrió los embates de la inestabilidad, con la persistente presencia en el este del territorio de grupos armados congoleños y extranjeros. En la actualidad, los gobernantes de países de la zona están empeñados en mantener la paz y lograr el desarrollo de la región, con un enorme potencial de recursos naturales por explotar.

Reflexiones sobre la tradición de lucha del MPLA

El I Coloquio Internacional sobre Historia delMovimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) celebrado el 8 de diciembre reflexionó acerca del papel de esa formación política en su trayectoria de 55 años, que incluye su aporte decisivo a la independencia. Delegados angoleños y de otros países coincidieron en que desde antaño el MPLA contribuyó a dar un viraje decisivo en la lucha de liberación contra el poder colonial.

El encuentro acogió a ex combatientes del MPLA, investigadores, intelectuales, políticos y representantes de Cuba, Mozambique, Portugal, Brasil, Rusia, Italia y Estados Unidos. Por primera vez, con la organización política se apartaron los preconceptos tribales, regionales y religiosos, para unir a todos en la causa común por la independencia angoleña. Es justamente en ese sentido que el MPLA se destacó al inaugurar el proceso de reivindicación política y después armada contra el régimen colonial portugués, en ese entonces constituido como poder en este país africano.

El Manifiesto del 10 de diciembre de 1956 constituye el primer marco de la historia de la formación política, ya que estableció los fundamentos de la línea político-ideológica que la guió, como llama libertadora. En sus “Breves reflexiones sobre el deber de la Memoria”, el ex combatiente caboverdiano Silvino da Luz valoró que el coloquio es un tributo a la resistencia multisecular del pueblo angoleño contra la colonización. La lucha de liberación anticolonial constituyó de igual modo inspiración para todos los patriotas que luchaban por la liberación de sus países del opresor dominio colonial, afirmó.

Luzía Ingles, secretaria general de la Organización de la Mujer Angolana, consideró, por su parte, la participación de las féminas de este Estado en la lucha por la independencia y el progreso social. Refirió que el Gobierno de Angola responde a las ansias de las mujeres y le ofrece oportunidades de desarrollo, seguridad y empleo.

Bajo letras doradas como un sol del método cubano Sim, Eu Posso, muchos angoleños confiesan que tras aprender a leer y escribir la vida de ellos y sus familias cambia y cobra tintes de arcoiris en esta parte del Atlántico. Lo mismo en un intrincado paraje de las provincias de Huambo, Bie, como de Benguela, o en la propia Luanda, con la ayuda de facilitadores cubanos de la enseñanza, adultos y jóvenes destierran para siempre el lastre de la ignorancia.

Y ese avance en la erradicación del analfabetismo se aprecia en estas cifras: en los últimos 18 meses de generalización del método, se alfabetizaron en esos cuatro territorios 92 mil 708 personas. De esa cifra, el 78 por ciento son mujeres. A ello se agrega que, desde este mes de diciembre hasta febrero próximo, recibirán sus títulos de graduados otros 40 mil angoleños, gracias a la magia de una cartilla, un manual y un vídeo, respaldado por la voluntad de los educadores.

Para el representante del ministerio de Educación de Cuba en este país africano, Eduardo López Núñez, la llama de la alfabetización crece ya que el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), junto al ministerio de Educación, revolucionan la enseñanza.

El partido gobernante rediseña su Programa Vamos a Aprender para dinamizar todo el sistema de divulgación y movilización, con el objetivo de capacitar iletrados miembros antes de octubre de 2012, afirmó en declaraciones a Prensa Latina. La mejora en la formación en Angola con el método instructivo de la isla caribeña se debe a la labor de 11 asesores cubanos que ya dotaron con metodología científica a un ejército de dos mil 569 facilitadores.

Estos se encargan de dirigir el proceso de aprendizaje en mil 541 puntos de enseñanza creados en las cuatro provincias de este estado del suroeste africano. Como muestras de la dimensión de la obra educativa y humana de los asesores cubanos, el profesor Ariel Tamayo Tamayo manifestó: “Recuerdo aquellos días de enero de 2009, cuando llegué al capitalino municipio de Cacuaco y fui acogido por la comunidad como un hijo”.

Ya en el término de su misión, exhortó a los facilitadores en un acto de graduación de alfabetizados angoleños, en su mayoría mujeres, a que prosigan con ahínco en la tarea de instruir a este pueblo. Agradecida por el aporte de la cooperación cubana en Angola, Sofía Afonso Ganga, de 44 años y vestida con un atuendo típico africano, aseguró, luego de recibir el certificado de alfabetizada, que como mujer y madre de cuatro hijos este es el día más feliz de su vida.

Mediante el programa cubano Sim, Eu Posso tuve la oportunidad, como cientos de analfabetos, de aprender ya que la prolongada guerra vivida por Angola (1975-2002) “me impidió saber de aritmética, letras y números”, valoró. El empeño de elevar la cultura en este país africano se aprecia al recorrer puntos de enseñanzas en diversos territorios.

Angola, imbuida en el proceso de reconstrucción nacional, lucha por erradicar el analfabetismo desde 1976, año en que el 85 por ciento de los angoleños no sabían leer ni escribir. Con el apoyo del gobierno y la sociedad civil, ese índice disminuyó en alrededor de un 30 por ciento, en una población de unos 16 millones de habitantes, según recientes datos del ministerio de Educación.

Desde sus albores, la cruzada contra la ignorancia fue impulsada por el presidente Agostinho Neto (1922-1979), quien consideraba la educación como una tarea vital para el avance económico y social del país y el crecimiento espiritual de cada individuo.

* Corresponsal de Prensa Latina en Angola.