Colombia, Perú y Bolivia han hecho un gran esfuerzo para reducir la oferta de cocaína en el mundo, pero Estados Unidos y Europa no reducen sus crecientes niveles de consumo no solo de cocaína, sino también de opio y de decenas de drogas sintéticas. Esta es una prueba más del fracaso rotundo de la lucha mundial contra las drogas, paradójicamente liderada por los principales consumidores de narcóticos del planeta.

Este año se registró una reducción de cultivos de coca en el mundo y una caída notable de la producción de cocaína en Colombia, informó a mediados de 2011 la oficina de Naciones Unidas encargada de la lucha contra la Droga y el Delito (Unodc).

Colombia cuenta con 61.200 hectáreas de coca y es el primer productor mundial de cocaína (40%), seguido por Perú con 57 mil hectáreas de cultivos y Bolivia con 31 mil hectáreas de coca. En los últimos cuatro años, la superficie cultivada de coca se redujo casi 18%, gracias a una caída del 15% en Colombia, confirmó la Unodc.

De otra parte, Paraguay superó los volúmenes de decomiso de marihuana y cocaína del pasado año al incautar 390.494 kilos de la primera droga y 1.425 del segundo, informó la Secretaría Nacional Antidrogas. Al evaluar los resultados del año, la institución señaló que en el período realizaron nueve operaciones de las llamadas Alianza, que de manera conjunta efectuaron con la Policía Federal de Brasil en los departamentos de Amambay y Canindeyú, en el noreste del país.

Estos procedimientos permitieron destruir 681 hectáreas de plantaciones de marihuana, para dejar fuera de circulación un total de 2.043 toneladas. En el caso de la cocaína, varias organizaciones internacionales de tráfico fueron desarticuladas, destacándose la operación Espanta-Pájaros, que permitió la incautación de 370 kilos del tóxico.

Según la Unodc, Bolivia es el país sudamericano que más invierte en la lucha antidroga y erradicación de coca excedentaria, destinando a ese fin alrededor de 30 millones de dólares. En 2011, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) eliminó 4.995 fábricas de cocaína, se incautó 31,7 toneladas de cocaína y capturó a 3.695 traficantes de sustancias controladas en 11.512 operativos.

Además, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) destruyó este año más de 11 mil hectáreas de coca, una cantidad que “da una muestra clara de que hacemos esfuerzos, aún con limitaciones”, destacó el Presidente Evo Morales. Lastimosamente, los principales países consumidores de droga no acompañan a las naciones productoras en sus esfuerzos por reducir el flagelo, y permiten que la demanda mundial continúe en ascenso, criticó el Presidente Morales y la Unodc.

Estados Unidos aún es el mercado más grande para la cocaína en el planeta, con un consumo estimado de 157 toneladas en 2009, equivalente a 36% de la producción mundial. En América de Norte existen 5,7 millones de consumidores de cocaína, mientras que en Europa hay 4,8 millones, precisa el informe de la Unodc.

El reporte agrega que cerca del 5% de la población mundial consumió alguna sustancia ilícita al menos una vez en 2010, con un significativo cambio hacia las drogas sintéticas, mientras que la marihuana se mantuvo como la droga más producida y consumida por más de 203 millones de personas.

Cerca de 22,6 millones de personas, el 8,9% de la población de Estados Unidos, consumió narcóticos en 2010, en comparación con el 8,7% en 2009 y el 8% en 2008, precisó un informe de la Administración de Servicios para la Salud Mental y el Abuso de Sustancias (SAMHSA).

Llama la atención que los jóvenes de entre 18 y 25 años aumentaron su proporción entre los adictos de 19,6% en 2008 hasta 21,5% durante 2010. En los jóvenes hispanos el uso de drogas creció un 43% y en los negros llegó hasta 42%. La drogadicción entre los adolescentes mayores de 12 años saltó de 14,4 millones en 2007 hasta 17,4 millones consumidores de marihuana en 2010.

Las autoridades norteamericanas descubrieron que muchas personas se inclinan por la marihuana en detrimento de narcóticos químicos o sintéticos. La utilización de drogas llamadas blandas determinó una caída en el uso de otras consideradas más fuertes tales como metanfetaminas (de 731 mil consumidores en 2006 a 365 mil en 2010). Los cocainómanos también disminuyeron en similar periodo de 2,4 millones hasta 1,5 millones.

El número de muertos a causa del consumo de drogas llegó a 31 mil anuales, informó en marzo de 2011 la Administración Federal Antidrogas (DEA en inglés). Thomas Harrigan, jefe de operaciones de la agencia federal, precisó que los narcóticos ilegales tienen siete millones de adictos.

Harrigan aseguró que el precio de la cocaína pasó de 97,71 dólares por gramo a 164,91 entre 2007 y 2010, pese a que la pureza del producto disminuyó 30%. Un kilogramo de cocaína cuesta en las calles al menos 100 mil dólares, según estadísticas oficiales. Se calcula que los norteamericanos gastaron 35 mil millones de dólares sólo en cocaína en 2008.

Reino Unido encabeza el ranking europeo en consumo de drogas

El incremento del consumo de cocaína entre los jóvenes británicos ubicó a Reino Unido en la cima del abuso de psicotrópicos en Europa durante 2009, alertó un informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT). Inglaterra no sólo encabeza la lista entre los 27 miembros del espacio comunitario con las tasas más altas de adicción a las drogas en jóvenes y adultos, sino que supera los registros de Estados Unidos, advirtió el periódico The Guardian.

El consumo de la cocaína entre británicos de 18 a 34 años aumentó en casi 15% en 2009 respecto a 2008, y en 2010 se reportó un creciente ascenso del consumo en algunos sectores sociales de Londres. Igual tendencia se aprecia en los 27 miembros de la UE desde el decenio de los 90 del pasado siglo.

En la actualidad, la cocaína clasifica como el segundo estupefaciente ilegal más propagado después del cannabis en la UE, con más de tres millones de adultos jóvenes adictos cada año. De la misma manera, subió la cifra de muertes en Europa relacionadas con el consumo de esa sustancia ilícita, ascendentes a cerca de mil decesos anuales; con el doble de fallecidos en Reino Unido, de 161 casos en 2003 a 325 en 2008.

En Francia se incrementó la experimentación y el consumo de cocaína en los últimos años, según el Barómetro Salud 2010 publicado por el OFDT. El reporte remarca que la exploración de esa sustancia psicoactiva ilícita, la segunda más utilizada en ese país, está lejos de alcanzar al cannabis probado por 13,4 millones de franceses en el transcurso de su vida.

La experimentación de la cocaína en las edades de 18 a 64 años aumentó de 2,5% en 2005 a 3,8% en 2010 en Francia. Se registró igualmente un incremento en la experimentación de la heroína (0,9% en 2005 a 1,2% en 2010) y de los hongos alucinógenos (de 2,7% a 3,2%), y una disminución del uso del éxtasis (2,7% a 2%). También subió el número de personas de 18 a 64 años de edad que empleó los poppers (tipo de drogas que se toman por inhalación y que están compuestas por nitritos de alquilo) en cinco años de 3,9% a 5,3%.

Dentro de la UE, resulta alarmante el crecimiento del consumo de drogas sintéticas. En 2009, por primera vez en sólo un año, Reino Unido notificó la presencia de 24 nuevas sustancias (mephedrone, por ejemplo), que representa el doble en comparación al período anterior. En 2010 se registraron 31 variantes, especialmente las denominadas drogas de diseño o imitación del efecto del éxtasis y el cannabis.

El consumo de drogas en la UE no se restringe a los jóvenes, ycada vez son más los adictos que superan los 40 años. El OEDT estima que en el último año un millón de europeos de entre 45 y 54 años de edad consumió marihuana, lo que constituye el 1,6% de la población de ese grupo demográfico en el bloque.

En la UE, el 19% de los adictos a las drogas tiene más de 40 años, cifra superior a la de una década atrás cuando era del 10%. Por lo general, los consumidores de estupefacientes de edad madura son personas ya atrapadas en la adicción, registran altos niveles de desempleo, aislamiento social, alcoholismo y tabaquismo, explicó el director de OEDT Wolfgang Götz.

Por otro lado, Europa constituye hoy el principal mercado de opio procedente de Afganistán, mientras que Kosovo es el principal centro de distribución a toda Europa. El problema del narcotráfico en la provincia serbia de Kosovo se agudizó tras la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bajo bandera de la ONU y la proclamación unilateral de independencia de ese enclave, aseguró el jefe del Servicio ruso de Control de Narcóticos Viktor Ivanov.

Kosovo se convirtió en los últimos años en centro de confluencia de flujos de la heroína, que llega a través de Turquía desde Afganistán, y de cocaína procedente de África. Se calcula que unas 50 toneladas arriban a Kosovo, con ganancias anuales de unos tres mil millones de euros, dos veces más que el Producto Interno Bruto del enclave.

Los carteles de la droga de la mayoría albanesa en Kosovo controlan el 70% del mercado de alucinógenos en Suiza, Austria, Alemania y Hungría, y alrededor del 20% en Gran Bretaña y otros Estados europeos. La práctica de esas estructuras del crimen organizado y su criminalización de la sociedad donde quiera que operen, acercan la posibilidad de escenarios en Europa, similares a los protagonizados por cárteles de la droga en México, consideró el funcionario ruso.

Por otro lado, en 10 años de guerra en Afganistán, la heroína producida en esa nación cegó la vida a un millón de personas, mientras esa droga constituye fuente fundamental de financiamiento de grupos terroristas y del crimen organizado transnacional. Según Ivanov, pese a la presencia de unos 150 uniformados de Estados Unidos, la OTAN o de la Fuerza Internacional para el Apoyo a la Seguridad en Afganistán, ese país pasó a ser de un territorio casi libre de opio a un narcoestado.

Fracasó la guerra antidroga

Pese a los esfuerzos de los países productores y a los ingentes recursos destinados a la guerra contra las drogas a nivel internacional, entre 1998 y 2008 el consumo de opiáceos aumentó 35,5%, el de cocaína 27% y el de cannabis 8,5%, reveló a mediados de 2011 un informe del Comité Global de Políticas Antidrogas integrado por varios ex gobernantes latinoamericanos.

Eso significa que lucha mundial contra las drogas ha fracasado y que su principal impulsor, Estados Unidos, gasta dinero de forma ineficaz. Por todo eso urge replantear la lucha contra los narcóticos, planteó el Comité de ex presidentes y expertos.

La lucha antidrogas ha sido un fracaso en la Sudamérica en gran parte porque los países consumidores no asumen su responsabilidad compartida en el problema, aseveró el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) Miguel Insulza, tras recordar que en 2010 en la región había más de un millón de condenados por narcotráfico.

“La pregunta es cuánta gente más hay que poner en la cárcel y cuanto más hay que confiscar, si mientras más se encarcela y más se confisca, el negocio se hace más rentable porque el precio aumenta. Hemos hecho un gran esfuerzo para reducir el narcotráfico, para reducir la oferta, pero no ha existido un esfuerzo similar para reducir la demanda de droga. Si no atacamos igual el tema de la demanda, esto no va a acabar”, afirmó Insulza.

Estados Unidos y los países ricos de Europa son los principales culpables de la existencia de drogas, ya que “si no hubiera consumo, no habría producción”, recalcó el Presidente de Bolivia Evo Morales este sábado en el acto de cierre de gestión de los trabajos de racionalización y erradicación de cocales que se realizó este sábado en la base militar de Chimoré, Cochabamba.

Semanas atrás, durante la XIII Cumbre del mecanismo de Tuxtla celebrada en la ciudad de Mérida, México, el presidente de Nicaragua Daniel Ortega afirmó que el problema del narcotráfico en Centroamérica será solucionado cuando Estados Unidos deje de comprar drogas.

“El problema está en Estados Unidos, porque mientras alguien pague muy bien por la droga, otros intentarán vendérsela; pero si dejasen de comprarla, se acabó el problema, perdería sentido la producción de lo que nadie va a adquirir… Llamamos a Estados Unidos a tomar las medidas pertinentes a fin de disminuir el consumo de drogas dentro de ese país”, dijo Ortega.

Con información de Prensa Latina.