La Habana, (PL).-  Cerca de cinco mil trasplantes renales se han realizado en Cuba desde los inicios de este programa en la década de 1970 hasta diciembre de 2011, con una sobrevida del 70% a los 12 meses. La mayoría de los implantes realizados son de donante fallecido, informó el doctor Alexander Mármol Sóñora, funcionario de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), del Ministerio de Salud Pública. La nación cubana exhibe el programa más fuerte de donante cadáver de toda Latinoamérica (mayor proporción de donantes cadáver que de vivos), relación similar a la del mundo desarrollado.

En los últimos años, Cuba ha conferido una decisiva prioridad a elevar el nivel científico de los profesionales de la salud y adquirido la más avanzada tecnología en beneficio de la asistencia médica. Aunque para ello debió dedicar considerables esfuerzos y recursos, esto permitió que los índices sanitarios de la isla sean tan avanzados, y en algunos casos similares a los de países muy desarrollados.

Aspectos como la mortalidad infantil (4,5 por cada mil nacidos vivos), el incremento de la esperanza de vida al nacer, el programa de vacunación, que protege a los niños cubanos de 13 enfermedades, y otras muchas estrategias desarrolladas, son vistos hoy como parte de la cotidianidad.

Sin embargo, un proceder altamente costoso y complejo como el trasplante de órganos, resulta también una realidad en Cuba; es una técnica que se realiza de manera gratuita a todo aquel que la necesite, sin distinción de raza, edad o credo, gracias a la voluntad política del Estado.

Destacados son los resultados obtenidos en esa área de la medicina, en particular en trasplante renal, hepático, páncreas, córnea y de células hematopoyéticas. Solo en los casos de trasplantes renales, en la isla se han realizado cerca de cinco mil, con una sobrevida del 70 por ciento a los 12 meses, aseguran especialistas.

La mayoría de los implantes realizados -cuatro mil 489- son de donante fallecido, y 383 de donante vivo pues el país exhibe el programa más fuerte de donantes cadáver de toda Latinoamérica (mayor proporción de donantes cadáver que de vivos), relación similar a la del mundo desarrollado. Esto significa un gran logro para el país, aseguró recientemente el doctor Alexander Mármol Sóñora, funcionario de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), del Ministerio de Salud Pública.

En declaraciones a la prensa, el experto manifestó que la cirugía tiene gran impacto en el orden biosicosocial y de rehabilitación, pues los pacientes no dependen de un riñón artificial para sobrevivir. En el caso de los niños, Cuba cuenta con 20 años de experiencia, con excelentes resultados en el programa de donante vivo que ya suma un total de 28 trasplantes renales, de los 105 realizados hasta la fecha.

La ONT ha trazado estrategias encaminadas a incrementar la donación, como única forma de garantizar la sistematicidad del programa y la respuesta rápida a los miles de pacientes necesitados; y es que por cada donante, cuatro personas como mínimo podrían salvarse, señaló.

La actividad de trasplante renal comenzó en Cuba el 24 de febrero de 1970, con donante cadáver. En el 1979 se inicia el trasplante renal con donante vivo emparentado y de primera línea (padres, hermanos o hijos mayores de 18 años), por tener mayor grado de compatibilidad inmunológica y ser potencialmente más exitosos. Actualmente en la nación existen más de 45 servicios de nefrología, que cuentan con unidades de diálisis, nueve centros de trasplante renal y 63 de obtención de órganos.

El trasplante renal es la mejor alternativa de tratamiento para los pacientes con enfermedad renal terminal, afección que se incrementa por día y cuyas principales causas son la hipertensión arterial y la diabetes mellitus. No obstante, la prevención y el control de los factores de riesgo, un diagnóstico precoz y tratamiento temprano, pueden demorar la aparición la dolencia.

* Jefa de la Redacción de Ciencia y Técnica de Prensa Latina.

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Realizados cerca de cinco mil trasplantes renales en Cuba

Cerca de cinco mil trasplantes renales se han realizado en Cuba desde los inicios de este programa en la década de 1970 hasta diciembre de 2011, con una sobrevida del 70% a los 12 meses. Esto significa un gran logro para el país, aseguró el doctor Alexander Mármol Sóñora, funcionario de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), del Ministerio de Salud Pública, quién agregó que la cirugía tiene gran impacto en el orden biosicosocial y de rehabilitación.

La mayoría de los implantes realizados -cuatro mil 489- son de donante fallecido, y 383 de donante vivo, informó el especialista al periódico Granma. La nación cubana exhibe el programa más fuerte de donante cadáver de toda Latinoamérica (mayor proporción de donantes cadáver que de vivos), relación similar a la del mundo desarrollado, indicó.

Con respecto a los donantes vivos, en la isla solo se aceptan los de primera línea (hermanos, padres o hijos mayores de 18 años), por tener mayor grado de compatibilidad inmunológica y ser potencialmente más exitosos. En el caso del trasplante renal en niños Cuba cuenta con 20 años de experiencia, con excelentes resultados en el programa de donante vivo que ya suma un total de 28 trasplantes, de los 105 realizados hasta la fecha.

Alexander Mármol, funcionario de la Oficina Nacional de Transplante (ONT), precisó que en la actualidad tres mil personas son asistidas con la hemodiálisis que constituye un procedimiento de sustitución renal extracorpóreo. Subrayó que en Cuba, al igual que en el resto del mundo, resulta elevada la prevalencia de la insuficiencia renal crónica. Esta afección tiene entre sus causas fundamentales la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y el envejecimiento de la población.

La ONT ha trazado estrategias encaminadas a incrementar la donación, como única forma de garantizar la sistematicidad del programa y la respuesta rápida a los miles de pacientes necesitados; y es que por cada donante, cuatro personas como mínimo podrían salvarse, señaló.

Para la realización correcta de un trasplante renal, es imprescindible practicarle al paciente el tipaje inmunológico (HLA), con el fin de comprobar cuán compatible es con el órgano donado. Cuba realiza esta técnica desde 1973, por serología. Sin embargo, el único laboratorio que produce serología en el mundo hoy es el “One Lamda”, de procedencia estadounidense, el cual declaró que no le vendará más reactivos a Cuba.

Como resultado de esta medida, fundamentada en un injusto bloqueo de más de 50 años, los especialistas cubanos llevan seis meses sin poder practicarle el tipaje a los pacientes, que han tenido que ser trasplantados sin esta técnica. “Esto ha traído consigo que nuestros pacientes hagan más rechazo agudo a los órganos trasplantados, porque no se sabe exactamente la compatibilidad. En el año 1997, 2001 y 2002, también nos privaron de este reactivo”, enfatizó el experto.

Detalló que no obstante se buscan alternativas y como resultado de un esfuerzo económico, el Estado cubano propiciará la adquisición de un laboratorio que permitirá en pocos meses el paso de serología a Biología Molecular en la tipificación inmunológica (HLA) de donantes y receptores. También se modernizarán otras técnicas de inmunología para el trasplante renal, y otros como el hepático, cardíaco y de células hematopoyéticas (médula ósea), aseveró.

A casi 500 asciende el número de transplantes renales realizados en la provincia de Camagüey desde que se iniciara allí, en 1978, este proceder médico altamente costoso y cada vez más desarrollado en Cuba. Antes de que finalice este año los especialistas del Centro de Nefrología adscrito al hospital universitario Manuel Ascunce Doménech de Camagüey, catalogado como uno de los mejores en la región latinoamericana, aspiran a llegar a esa cifra, que ronda ya por los 492.

Actualmente en el centro camagüeyano son atendidos más de 100 pacientes con los servicios de hemodiálisis de manera gratuita, de los cuales unos 78 esperan el momento oportuno para adoptar los riñones compatibles, que les alargará y elevará la calidad de vida. Esta técnica de reemplazo de la función renal se realiza aquí con el auxilio de una veintena de modernos riñones artificiales, muy costosos en el mercado internacional.

Yadira Velazco, jefa del Grupo Provincial de Nefrología, informó a Adelante Digital que el servicio de hemodiálisis se ofrece además en el norteño municipio de Nuevitas, y que seguirá ampliándose en esta provincia con la incorporación de otras localidades como Florida. Añadió que para lograr además avances en el acto quirúrgico cuentan con drogas inmunosupresoras que evitan el rechazo del transplante, entre otros recursos. La edad promedio de los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) beneficiados con el transplante del órgano este 2011 es de 41 años.

El hospital universitario Manuel Ascunce está además entre los 30 del país acreditados para la obtención de órganos de personas fallecidas, previo consentimiento familiar, registrando en los últimos años tasas de donación por millón de habitantes comparables con las de países de alta tradición en la transplantología. El 29 de abril de 1978 realizó Camagüey su primer transplante de riñón con éxito, ocho años después de se iniciara en Cuba esta experiencia.

Estudios realizados en en país demuestran que alrededor de un 10 por ciento de la población adulta puede llegar a presentar, en algún grado, una enfermedad del riñón. Las afecciones renales están muy asociadas a enfermedades crónicas no trasmisibles que ocasionan daño vascular como la hipertensión arterial y la diabetes mellitas, de ahí que en la nación, mediante la atención primaria de salud, se identifica tempranamente a los pacientes con riesgo de desarrollar una ERC.

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