Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y líder republicano para las próximas elecciones presidenciales del 2012, en una entrevista para The Jewish Channel el pasado viernes, dijo que el pueblo palestino “era una invención”, que no existía tal cosa.

Tras subrayar la necesidad de fortalecer el estado de Israel frente a los enemigos árabes (Irán), dejó caer esta frase que ha enfurecido a toda la comunidad palestina y ha creado una polémica en todos los medios de EEUU: “El pueblo palestino es un invento. (…) No tienen y no pueden tener ninguna conciencia nacional”. “Alguien debería tener el coraje de decir la verdad. Estas personas son terroristas”. Añadió: “Básicamente es hora de que alguien tenga agallas para levantarse y decir ‘¡Basta de mentir sobre Oriente Medio!”

Según Gingrich, nunca ha existido el pueblo palestino como tal, y los árabes que han habitado la zona desde tiempos remotos han sido prácticamente nómadas de origen heterogéneo sin una etnia definida y que el pueblo que ahora reclama la soberanía del suelo que pisa, es una invención. Con esto nos podemos imaginar cuál va a ser la política exterior republicana si llega a la presidencia, misma que está completamente destruida por Obama según el líder de la derecha.

Los israelitas habrán recibido de buena gana el concepto de estar masacrando a un pueblo que no existe. La próxima vez que manden misiles sobre una escuela, lo harán con menos remordimiento, si es que alguna vez tuvieron alguno. No sé por qué, la frase me recuerda a las negaciones que de vez en cuando aparecen por ahí sobre el holocausto judío.

A Gingrich se le olvidó mencionar que el estado de Israel tampoco existió hasta 1948. Fue “inventado”. No había en medio oriente ningún asentamiento judío en esa época, y no lo hubo hasta que después de la segunda guerra mundial Europa impuso a los árabes dicha colonización.

Fue Ben-Gurión, líder sionista acusado de terrorismo contra el imperio británico (que por cierto, era polaco) quien “inventó” y proclamó el estado de Israel de forma unilateral, sin consentimiento o reconocimiento de ninguna institución internacional, una vez que los británicos se retiraron de la zona. Su verdadero nombre era David Grün, pero inventó otro que le pareció más apropiado.

Curiosamente, el territorio que los ingleses ocupaban hasta ese momento, se llamaba Palestina. ¿Por qué los británicos le llamaban Palestina? Gingrich no lo dijo. ¿Por qué la Unión de Naciones llamaba también a ese territorio Palestina? Tampoco se sabe. Quizá fuese otra invención de los británicos. ¿No eran palestinos los que peleaban por la independencia mucho antes de que se supiera que iba a haber una colonia judía en ese territorio? Espejismos del desierto.

Ese mismo día, en un programa televisado desde la sede del Republican Jewish Coalition (Coalición judía republicana) Gingrich y compañía reafirmaban la necesidad de fortalecer al estado de Israel y combatir al enemigo, Irán y su posible capacidad atómica. De paso, dijeron que Cuba, como enemigo de estados unidos no debería tener ingresos provenientes del turismo y que el bloqueo debería ser aún más duro con la isla. ¿Más? ¿Se puede saber qué daño podría hacerle Cuba a Estados Unidos? Si este hombre llega a la presidencia ya sabemos cuál será su política exterior.

Gingrich tuvo que desaparecer un tiempo de la escena política tras conocerse que, al mismo tiempo que actuaba con energía inquisidora contra Bill Clinton por el episodio de Monica Lewinsky, él estaba teniendo una relación extramatrimonial con una de sus colaboradoras. Gingrich mostró después público arrepentimiento por ello y se casó, en tercer matrimonio, con la que entonces era su amante.

Ya se sabe; la paja en el ojo ajeno.

Llegó a liderar las listas republicanas un día después de que el empresario Herman Cain anunciara su retirada, por un escándalo sexual. El ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, bajó al tercer puesto despidiéndose practicamente de la candidatura.

Otra de las gracias del Sr. Newt Gingrich, fue la que adornó su discurso sobre política de inmigración, cuando propuso que aquel inmigrante que haya vivido largo tiempo en el país, trabajado y pagado sus impuestos, criado una familia y asistido a la iglesia, debería tener la oportunidad de ser residente. ¿Y si no va a la iglesia? Me pregunto cuántos políticos republicanos nacidos y criados en suelo americano, están al día en el pago de sus impuestos.

Los radicales de la extrema derecha se levantaron de sus sillas al escuchar tan terrible afirmación de este revolucionario. Quieren a los inmigrantes fuera del país o como mucho, de esclavos controlados pero sin derecho alguno… ¿Darles la residencia? ¿La ciudadanía? Jamás. Será que los latinos son una invención, porque jamás ha existido un territorio “latino” en los mapas. La pregunta es ¿qué harán con los demás inmigrantes que no cumplan esos requisitos? No lo dicen, no antes de las elecciones.

El sistema necesita enemigos, de eso no hay duda. La guerra ha resultado el negocio más rentable y una oportunidad única de rehacer los mapas al antojo de su avaricia. El mundo tal y como lo conocemos, tal y como ellos lo quieren, necesita una reestructuración urgente. Una actualización del sistema para que las libertades dejen de ser un estorbo. Se dibuja ya el perfil, se delimita la línea que separa a los amigos y a los enemigos. Se dibujan los círculos concéntricos, la diana sobre el mapa de Irán, de Cuba, de Venezuela… Los futuros dueños del globo, se inventan mentiras y patrañas, noticias y documentos para crear pánico, para alfombrar el camino que van a recorrer en cuanto tomen el control. Y Obama, cada día más blanco, ya no sabe qué inventar.

Está claro que a los americanos nos les gusta que nadie invente nada sin su consentimiento. Solo ellos tienen el derecho creativo. Es el pueblo que inventó la coca-cola, a Bin laden, a Noriega, el gas VX de Sadam, para quien el pueblo Kurdo era también una invención que trató de borrar del mapa… Luego negó la masacre y dijo que todo era una invención. Se adueñaron de los sueños y de la propaganda, de las imágenes, de la música…de la información y del espacio.

No es muy difícil adivinar las cosas que estos políticos quieren que existan y las que no. Las cosas que según ellos son inventadas y las que son reales. Sería interesante saberlo aunque mucho me temo que solo serviría para engrosar las filas de indignados en el mundo, claro que para ellos, quizá los indignados sean también “una invención”. Esperemos que los derechos y las libertades no terminen siendo eso; una invención… otro espejismo en el desierto.

* http://www.washingtontimes.com/news/2011/dec/10/palestinians-angry-over-gingrichs-invented-people-/