París, (PL).- La bandera de Palestina ondea desde el 13 de diciembre junto a las de todos los países miembros en la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). El presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmoud Abbas, el canciller Riad Maliki y la directora general de la Unesco Irina Bokova encabezaron la tradicional ceremonia efectuada cada vez que un nuevo miembro se adhiere a la entidad. Durante el acto, realizado bajo una pertinaz lluvia, también fue interpretado el himno nacional de Palestina.

El 31 de octubre pasado, la Conferencia General de la Unesco aprobó por amplia mayoría la incorporación del país árabe como el Estado número 195 de la organización, a pesar de las presiones de Estados Unidos. El ingreso pleno se formalizó el 23 de noviembre cuando firmó en Londres la aceptación de la Carta Constitutiva de la Unesco. La adhesión palestina a esta organización fue calificada de un hecho histórico y un acto de justicia hacia ese pueblo.

En represalia, Washington suspendió sus pagos a la Unesco, incluidos alrededor de 60 millones de dólares correspondientes a este año, lo cual puso en una situación difícil a la organización que debió recortar gastos y revisar sus programas.

Estados Unidos también se opone al ingreso de Palestina como miembro pleno en la ONU, una solicitud presentada en septiembre pasado y que cuenta con el apoyo de más de 130 Estados de la organización mundial. A pesar de las dificultades en la ONU, donde Washington tiene derecho al veto, Abbas declaró el pasado 5 de diciembre que su país seguirá luchando por alcanzar un lugar en ese foro.

Abbas agradeció el amplio apoyo internacional a la lucha de su pueblo por el reconocimiento pleno en la comunidad mundial. El gobernante recibió una amplia ovación a su ingreso en la sala de la Conferencia. La adhesión a esta entidad es un primer paso en el reconocimiento mundial de Palestina, dijo el presidente de la ANP y aseguró que se trata de un buen augurio para su admisión en otros organismos internacionales. “Fue muy emotivo ver nuestra bandera izada hoy dentro de un recinto de la ONU”, señaló Mahmoud Abbas.

Agregó que su territorio es un lugar de encuentro de las culturas donde se han sabido preservar las tradiciones y el patrimonio, a pesar de la ocupación y el bloqueo de que es víctima. “Espero que igual que hoy estamos en la Unesco, podamos tener algún día un Estado independiente que viva al lado de Israel, con un espíritu de paz y convivencia”, señaló Abbas.

Por su parte Irina Bokova aseguró que “la adhesión de Palestina a la Unesco es una oportunidad para creer que la paz y la seguridad se construyen también en la escuela, con la cultura y con la ciencia”.

Unesco suspende programas por represalias de EE.UU.

El 10 de noviembre la Unesco decidió suspender sus programas hasta fin de año después que Estados Unidos retiró la financiación como represalia por la admisión de Palestina en ese foro. “No son decisiones de elección, son decisiones de urgencia”, declaró la directora general de la Unesco al término de la XXXVI Conferencia General de la entidad.

Precisó Bokova que la Unesco tiene un déficit de 65 millones de dólares, los cuales se corresponden con la suma que debería haber entregado Estados Unidos en noviembre. “Eso significa que cerraremos el año sin ninguna reserva, en una situación peligrosa pero actualmente no tenemos otro margen de maniobra”.

Además de suspender los programas, la Unesco revisará los fondos destinados a su funcionamiento y sus estructuras. “Tendremos que tomar medidas radicales”, declaró Bokova, quien propuso a los estados miembros una contribución solidaria y la fórmula de adelantos voluntarios, que se reembolsarán posteriormente.

Los países miembros de la Unesco acordaron aquí aunar esfuerzos para apoyar a la entidad ante la crítica situación financiera creada por la medida unilateral de Estados Unidos de suspender los fondos. Se aprobó por consenso un plan para subsanar el déficit de 65 millones de dólares en los meses de noviembre y diciembre.

También se creó un Fondo de Emergencia Multidonantes, a través del cual la Unesco ya comenzó a recibir contribuciones de individuos, asociaciones, empresas privadas y países como Gabón, que entregó dos millones de dólares. “Veo estas expresiones de apoyo como un claro reconocimiento del buen trabajo que hace la Unesco en el mundo. Son indicadores claros de éxito”, dijo Bokova.

Una abrumadora mayoría de países expresó su seguridad de que la organización será capaz de superar la crisis financiera creada por Washington al suspender el financiamiento, en represalia por admitir a Palestina como miembro pleno de ese foro. “Nosotros confiamos plenamente en que la Unesco saldrá adelante”, afirmó la embajadora de Cuba María de los Ángeles Flórez y recordó que ya Estados Unidos estuvo fuera de la organización durante varios años.

En declaraciones a Prensa Latina, dijo Flórez que hubo un amplio consenso sobre la necesidad de suprimir costos para subsanar el déficit, pero sin afectar sus programas, entre ellos los llevados a cabo en África, los de educación o igualdad de género.