Buenos Aires.- Casi 30 años después de irrumpir en la escena argentina, el reggae puede considerarse un movimiento incipiente, pero muy prolífico, que creció disparejo y aún hoy suele cometer torpezas propias de los adolescentes. Tal es la percepción de Santiago Palazzo, conductor de La de Dios, quizás el único programa radial dedicado por entero en Argentina al folclore jamaiquino, y también una de las voces más autorizadas para hablar de ese género en el cono sur americano.

Es cierto que el reggae argentino se vislumbra como muy prometedor, con mucha energía en quienes lo cultivan y entre sus seguidores…”pero a veces gateamos”, reconoció Palazzo en diálogo con Prensa Latina. A su modo de ver, son muchos los grupos que desde finales de la década de 1980 realizaron aportes importantes al avance de este ritmo que -aclara- no puede concebirse como un solo estilo, sino como un movimiento musical mucho más amplio y variado.

Los Pericos, Fabulosos Cadillacs, la Zimbabwe Reggae Band, Intocables son nombres pioneros a los que luego se sumaron Los Cafres, Resistencia Suburbana, Fidel Nadal, Dancing Mode, Nonpalidece y Dred Mar I, a su parecer “los más convocantes” de la actualidad.

La música de los barcos

Quienes han investigado la historia del reggae en Argentina coinciden en que llegó aquí a bordo de los barcos. El género que Bob Marley mostró al mundo durante los 70 -aseguran algunos- es además un símbolo del aislamiento en que vivía esta nación suramericana en los años siguientes al golpe de marzo de 1976.

Por entonces, solo aquellos que contaban con recursos suficientes podían conseguir los discos importados y estar al tanto no sólo del puro reggae jamaiquino, sino también de lo que a su modo hacían en Inglaterra grupos como The Police y The Clash.

Y acá, en Buenos Aires, tanto Miguel Abuelo (Abuelos de la Nada) como Miguel Cantilo (Punch) y Sumo, banda liderada por el italiano Luca Prodan, comenzaron a mostrar una particular forma de asumir el contagioso ritmo.

Abuelos… grabó varias canciones con aires de reggae, como Tristeza de la ciudad y Chalaman, mientras Cantilo se acercó a la música jamaiquina con La serpiente.

Prodan y Sumo, en tanto, evidnciaron su particular forma de interpretar la música de Marley en temas como No good; Kaya, y Reggae de paz y amor, por citar sólo algunas.

Según Palazzo, el reggae argentino tuvo diversos puntos de inflexión a partir de entonces y el primero fue a principios de los 90 con la irrupción de Los Pericos, quienes se dedicaron de lleno al género.

Desde su nacimiento hasta 2004 Fernando Hortal, más conocido como “Bahiano”, fue el vocalista y emblema de la banda por su carisma y voz. Un rol que luego pasó a desempeñar el guitarrista y también fundador Juanchi Baleirón.

El éxito logrado por los Pericos impulsó a las discográficas a una apresurada búsqueda de nuevas bandas dentro del estilo y ahí aparecieron La Zimbabwe, Los Fabulosos Cadillacs y Los Intocables, entre otros. Después, hubo una década de sequía, donde todo era gregario, que se extendió hasta aproximadamente el año 2004.

El siguiente golpe fuerte lo dieron Los Cafres, con la canción “Si el amor se cae”, del disco “Quién da +”, que les permitió pasar de actuaciones con unas 600 personas como mucho, a presentarse, un año después, en el emblemático Luna Park porteño.

Ello vino acompañado del crecimiento de Nonpalidece desde el 2007 con su “Hagan correr la voz”, y, por último, el arrasante modo de hacer las cosas de Dread Mar-I, considerado hoy referente indiscutido del nuevo sonido del Reggae Roots y Lover.

Mariano (Dread Mar I) -asegura Palazzo- encontró una fórmula que funcionó y acercó a mucha gente al reggae. Igualmente sé que está para mucho más, pero al reggae le hace bien que este pibe esté haciendo eso.

Además de cautivar con su voz a los amantes del género y al público en general, y de contar con piezas dulces, armónicas, emotivas, ocurre con este artista algo digno de destacar, apuntaba recientemente el sitio web www.planetareggae.com.ar.

Más adelante subraya: “manteniéndose fiel a su línea de artista independiente, desde que inició su camino como solista con la presentación de su disco Jah Guía (2005) y hasta la actualidad, Dread Mar I no ha cesado de crecer y cosechar seguidores a su paso”.

Sobre el panorama actual del género, vale citar una entrevista de la agrupación Resistencia Suburbana publicada en la revista Mundo Rasta, en la cual asegura ser una de las que aportó “durante muchos años, junto a otras legendarias bandas, sus paladas de tierra para la gran montaña que es hoy el reggae argentino”.

* Corresponsal de Prensa Latina en Argentina.