(Bolpress y PL).- Con el homicidio de la reportera hondureña Luz Marina Paz suman 17 los periodistas asesinados en Honduras desde 2010 a la fecha. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) reveló que en los últimos 34 años asesinaron a 139 periodistas en Colombia. Desde el año 2000 mataron al menos a 77 comunicadores en México, y en lo que va de 2011 ejecutaron a tres periodistas en Perú, a uno en República Dominicana y a por lo menos cuatro en Brasil.

La periodista hondureña Luz Marina Paz fue hallada muerta en el interior de un vehículo, en una calle que conduce a la colonia Los Laureles, en Tegucigalpa. Paz y su chofer perecieron el martes, baleados por pistoleros en la periferia suroeste de la capital, cuando se dirigían a la estación de radio de la Cadena Hondureña de Noticias. Según autoridades hondureñas, su vehículo tenía por lo menos 37 impactos de bala.

La muerte de Paz ocurrió un día después del atentado perpetrado contra los edificios de impresión y publicidad del rotativo La Tribuna, suceso en el cual resultó herido el custodio José Manuel Izaguirre. Una decena de disparos impactaron en la pared y una puerta de vidrio de las instalaciones propiedad del medio informativo, precisó Martín Ramírez, editor de ese órgano. La Tribuna fustigó el mes pasado que el personal de la redacción ha recibido intimidaciones hasta poner en riesgo su vida, por los artículos difundidos tras el homicidio de los universitarios Rafael Vargas y Carlos David Pineda el 22 de octubre último.

El ejercicio periodístico en Honduras está marcado por el asesinato y la impunidad, aseguró el comisionado Nacional de Derechos Humanos Ramón Custodio. Las estadísticas muestran que desde 2007 a la fecha se han registrado 23 periodistas ultimados en el país. En esta nación de Centroamérica la creciente ola de violencia dejó en el primer semestre de 2011 un promedio de 20 asesinatos por día.

El gobierno de Francia, la Unesco y la Iglesia Católica de Honduras condenaron con firmeza los asesinatos de periodistas hondureños en los últimos cuatro años, 13 de ellos luego del golpe de Estado de 2009, según la Radio Nacional (RNH).

Según el portavoz del Quai d’Orsay (Cancillería) Bernard Valéro, el Gobierno francés solicitó a las autoridades de Tegucigalpa que se aclaren los asesinatos de los periodistas Adán Benítez y Nery Jeremúa Orellana, el 4 y el 14 de julio, respectivamente. En el mismo sentido se manifestó Irina Bokova, directora general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Se recordó que Orellana, de 26 años, recibió impactos de bala en la ciudad de Candelaria. Era miembro del Frente Amplio de Resistencia Popular (FARP) y trabajaba en programas de radio.

La Iglesia Católica de Honduras también exigió investigar los crímenes cometidos. “Causa estupor la muerte violenta de comunicadores sociales, sea de prensa, radio o televisión que en estos últimos cuatro años suman ya 20 por asesinatos”, expresó la institución eclesiástica, a través de monseñor Rómulo Emiliani.

El prelado reconoció la vulnerabilidad de los periodistas, quienes carecen de toda seguridad y enfrentan el riesgo de perder la vida, por manejar tanta información, revelar la verdad y tocar ciertos intereses. “En esta profesión, cuando se busca revelar la realidad de los hechos, haciendo que ‘la verdad nos haga libres’, las reacciones de los que se consideran afectados por las publicaciones pueden pasar de las palabras ofensivas a los hechos violentos”, señaló.

Asesinan a 139 periodistas en Colombia

En los últimos 34 años fueron asesinados 139 periodistas en Colombia por razones vinculadas a su oficio, reveló la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP). En un documento titulado El olvido de la justicia, presentado con motivo del día mundial contra la impunidad, la FLIP advierte que de ese total, este año ocho casos han prescrito en manos de las autoridades judiciales, y otros dos están a punto de hacerlo. Ello suma un total de 57 casos en los cuales la justicia ya no puede sancionar a los responsables.

De acuerdo con la fuente, el 90% de los casos de periodistas asesinados antes de 1991 quedaron impunes. Por otra parte, desde 1977 solo se conocen cinco sentencias condenatorias a autores intelectuales por homicidios a comunicadores y ocho fallos absolutorios. En tanto, 29 casos permanecen estancados en investigación preliminar, mientras que por amenazas no existe en el país una sola condena contra alguien por atentar de esa manera contra la vida de un periodista.

En cuanto a las amenazas contra los comunicadores, la FLIP documentó 51 casos el pasado año, así como varios atentados contra instalaciones de emisoras radiales. Igualmente, subraya con preocupación el incremento de denuncias penales, sin justa causa, por injuria y calumnia contra periodistas. Al respecto, se dieron 10 hechos de ese tipo a lo largo de 2010 en el país, donde la mayoría de las denuncias provienen de líderes políticos o funcionarios públicos.

La FLIP llamó al Estado colombiano a actuar con mayor contundencia para llegar a la verdad y sancionar a los responsables de los asesinatos que aún siguen en la impunidad. Acorde con fuentes especializadas, el pasado año Colombia ocupó entre 178 países el puesto 145 en la clasificación de libertad de prensa.

Familiares y abogados del asesinado periodista y humorista Jaime Garzón demandaron al Estado colombiano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), luego de agotar los recursos en el país para que el crimen no quede en la impunidad, informó el abogado Rafael Barrios, del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.

Barrios explicó que la demanda busca establecer la responsabilidad del Estado colombiano por violación de compromisos internacionales, del derecho a la vida, a la integridad personal y a la justicia. Reveló que han surgido nuevos indicios que involucran a generales retirados como Rito Alejo del Río y Jorge Mora, aunque ambos niegan cualquier vinculación con el crimen.

El jurista Alirio Uribe, también del citado colectivo de abogados, afirmó que en el crimen de Garzón participaron miembros de la inteligencia militar de entonces y generales del Ejército. Aseguró que el ex subdirector del controvertido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, policía secreta) José Miguel Narváez también participó en el asesinato.

En junio pasado la Fiscalía General llamó a juicio Narváez por su presunta responsabilidad en el homicidio de Garzón, en 1999. La determinación fue adoptada por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, quien profirió resolución de acusación contra Narváez por el delito de homicidio agravado en calidad de determinador. Al parecer, el ex subdirector del DAS instigó al entonces cabecilla de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Carlos Castaño Gil, para la comisión del crimen. Narváez actualmente permanece recluido en una cárcel para policías y fue procesado por el homicidio del senador de la Unión Patriótica Manuel Cepeda el 9 de agosto de 1994.

Ejecutados 77 comunicadores en México desde 2000

Yolanda Ordaz de la Cruz, reportera de la fuente policial y columnista del periódico regional Notiver, se sumó el 26 de julio de 2011 a la larga lista de periodistas asesinados o desaparecidos en México. La prensa de ese país ha perdido a 77 periodistas desde el año 2000; y otros 13 no han dado señales de vida desde 2003. RSF ha registrado siete asesinatos de periodistas y colaboradores de los medios de comunicación –dos de ellos relacionados directamente con el ejercicio de la profesión– y la desaparición de un octavo desde el inicio de 2011.

El 26 de agosto de 2011, encontraron el cuerpo del periodista Humberto Millán Salazar, conductor de un programa de Radio Fórmula y director del diario digital A-Discusión (http://www.a-discusion.com) editado en Culiacán, con un balazo en la cabeza, a unos 10 kilómetros al norte de la ciudad de Culiacán. Millán Salazar fue secuestrado al 24 de agosto de 2011, junto con su hermano, quien fue liberado por los secuestradores a petición del periodista.

En el estado de Veracruz han sido asesinados tres periodistas: Yolanda Ordaz, su colega Miguel Ángel López Velasco y Noel López Olguín. Dos días después de su secuestro, encontraron a Ordaz degollada cerca de las instalaciones del periódico Imagen del Golfo. “También los amigos traicionan, atte. Carranza”, decía el mensaje que dejaron junto a su cuerpo. La Procuraduría General de Justicia del Estado excluyó de entrada que el crimen estuviera relacionado con el ejercicio periodístico, sugiriendo “posibles nexos (de la víctima) con la delincuencia organizada” como principal línea de investigación.

En el caso de Ordaz, “como en la mayoría de los precedentes, aún impunes, nos escandalizamos por la manera en que las autoridades locales descartan todo móvil relacionado con el ejercicio de la profesión y alimentan sucios rumores sobre la víctima, incluso antes del inicio de la investigación. Yolanda Ordaz se encontraba entre los periodistas expuestos al peligro teniendo en cuenta la fuente que cubría… Es difícil no relacionar el asesinato de la periodista con el de su colega López, cuyas columnas podían importunar a ciertas autoridades”, manifestó Reporteros sin Fronteras.

Más crímenes en Perú, Brasil y República Dominicana

José Oquendo Reyes, director y conductor del programa “Sin Fronteras” de la cadena BTV Canal 45, fue asesinado a tiros en Chincha, en la región de Ica, al sur de Perú, el 14 de septiembre de 2011. Se trató del segundo periodista asesinado en una semana; el 7 de septiembre Pedro Alfonso Flores Silva, director de un programa de la cadena televisiva Canal 6, fue asesinado en circunstancias similares cerca de su domicilio, en Casma (noroeste).

“Con este homicidio asciende a tres el número de profesionales de los medios de comunicación asesinados en Perú en 2011. Si bien aún queda por esclarecer el móvil de este crimen, no deja de constituir una señal muy preocupante para los periodistas de investigación que se atreven a denunciar casos de corrupción a riesgo de enfrentarse a las autoridades locales. José Oquendo Reyes tuvo esta audacia, al igual que Pedro Alfonso Flores Silva y Julio Castillo Narváez. No obstante, las investigaciones por los asesinatos de ambos periodistas no han arrojado ningún resultado importante hasta el momento. Esperamos que no suceda lo mismo con la investigación por la muerte de José Oquendo Reyes”, declaró RSF.

Tres individuos que circulaban en motocicleta ejecutaron a José Oquendo Reyes cuando se encontraba cerca de su domicilio. Uno de ellos le disparó a quemarropa cinco balazos. Oquendo Reyes había denunciado presuntos actos de corrupción en la gestión contable y la atribución de contratos públicos del alcalde de Chincha Lucio Juárez Ochoa. Según la esposa del fallecido Marina Juárez, el periodista no había recibido ninguna amenaza previa.

En Brasil han sido ejecutados al menos cuatro reporteros este año: Luciano Leitão Pedrosa, quien trabajaba en TV Vitória y la Radio Metropolitana FM, muerto el 9 de abril en Vitória de Santo Antão, estado de Pernambuco; Valério Nascimento, propietario y reportero del periódico Panorama Geral, el 3 de mayo en Río Claro, estado de Río de Janeiro; y Edinaldo Filgueira, bloguero y editor de Jornal O Serrano, asesinado el 15 de junio en Serra do Mel, estado de Rio Grande do Norte. Además, el periodista y bloguero Ricardo Gama sobrevivió a un atentado el 23 de marzo en Río de Janeiro, en el que recibió tres disparos.

El 28 de julio de 2011, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH condenó el asesinato del periodista brasileño Auro Ida, ocurrido el 22 de julio en Cuiabá, estado de Mato Grosso, y solicitó a las autoridades la realización de investigaciones prontas y diligentes para esclarecer el motivo del crimen, e identificar y sancionar a los responsables.

Auro Ida se encontraba dentro de su automóvil cuando un desconocido se acercó, pidió a la mujer que acompañaba al periodista que saliera del vehículo y disparó al comunicador en varias ocasiones. El diputado y presidente de la Asamblea Legislativa de Mato Grosso José Riva habría manifestado a medios locales que el periodista le comentó que sufría amenazas hace varias semanas debido a reportajes en los que estaba trabajando.

Auro Ida era periodista de información política, fundador del sitio digital Mídia News y columnista en el medio electrónico Olhar Direto. Tuvo una larga carrera en la que trabajó en el periódico A Gazeta, en diversas radios y revistas, y como secretario de comunicación del gobierno de Cuiabá.

En República Dominicana, José Agustín Silvestre de los Santos alias “Gajo”, conductor del programa La Voz de la Verdad, del canal regional Caña Teve, y director de una revista que lleva el mismo nombre, fue asesinado el 2 de agosto de 2011 en la comunidad El Peñón. Su cuerpo fue encontrado con tres disparos de bala.

Silvestre de 59 años de edad fue víctima de persecuciones poco tiempo antes y según el periódico Diario Libre se habría visto obligado a dejar la ciudad de La Romana, tras revelar en un programa, transmitido el 30 de julio de 2011, información concerniente a un asesinato. Además, era juzgado por “difamación” e “injuria” por la Cámara Penal del Distrito Judicial de La Romana, pues en uno de sus programas acusó al procurador fiscal de la ciudad José Polanco Ramírez de supuestos nexos con el narcotráfico.

“Condenamos el asesinato de José Agustín Silvestre de los Santos y pedimos a las autoridades que identifiquen a los responsables. Las autoridades deben privilegiar la pista profesional en la investigación que acaba de abrirse por la muerte del periodista, conocido por sus investigaciones sobre la delincuencia y los presuntos nexos de policías y autoridades judiciales con narcotraficantes”, declaró RSF.

El Procurador General de la República Radhamés Jiménez creó una comisión especial de investigación y el presidente Leonel Fernández pidió al Jefe de la Policía José Armando Polanco Gómez que se hiciera cargo de la investigación personalmente. El 9 de agosto, la policía dominicana anunció la captura del supuesto autor intelectual del asesinato. El imputado es Matías Avelino Castro, un empresario a quien el fallecido acusó de ser el responsable del homicidio de varias personas, informó la Procuraduría General de la República.