París, Berlín y Londres (PL).- La agencia Standard & Poors (S&P) amenazó con una revisión negativa para la nota del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FESF), y no descartó degradar a 15 naciones europeas, entre ellas Francia y Alemania. Pese a no pertenecer al área de la moneda común, el gobierno británico reconoció que la economía en Reino Unido podría caer en recesión si persiste la crisis de deuda de la Eurozona.

El FESF es un instrumento financiero que recibe su capital de aportes de los miembros de la Unión Europea (UE) o directamente de los mercados bursátiles, para conceder créditos a los países a punto de caer en la insolvencia, a cambio de rigurosos planes de austeridad. Hasta el momento el FESF intervino en Portugal e Irlanda y en dos oportunidades en Grecia para evitar la bancarrota de esas economías.

El FESF disfruta de una nota de Triple A, la máxima otorgada por las agencias calificadoras, lo que garantiza su solidez y confiabilidad frente a los inversionistas. Sin embargo, según S&P, la vigilancia sobre los 17 miembros de la Eurozona y la eventual rebaja a la calificación de varios de ellos, tendrá como consecuencia una devaluación automática para el FESF.

Horas después del anuncio franco alemán de un plan para enfrentar la crisis en la Eurozona, S&P dijo que todos estos países están hoy bajo vigilancia y varios pueden bajar su nota. La firma estadounidense señaló que las seis naciones de este grupo con la máxima calificación de Triple A corren grave riesgo de perderla. Austria, Finlandia, Alemania, Holanda y Luxemburgo bajarían un nivel, en tanto que Francia lo haría en dos, para quedar en una doble A simple.

Según S&P la deuda pública francesa está amenazada por el bajo crecimiento económico proyectado para 2012 y los problemas de capitalización de sus bancos, que podrían necesitar una intervención del Estado. A mediados de octubre Moody’s también había advertido a París sobre una posible rebaja en su calificación.

De producirse la rebaja de la nota a la deuda gala, el ministro francés de Finanzas François Baroin negó la posibilidad de un tercer programa de austeridad. En 2011 el Ejecutivo aplicó dos planes de austeridad para equilibrar su déficit fiscal, los cuales implicaron recortes en varios programas sociales y el encarecimiento del nivel de vida de la población. Tenemos un margen de acción ante una eventual ralentización económica, declaró el titular a la emisora France 3 y descartó la necesidad de nuevas medidas de ajuste. 

La advertencia de S&P cae como balde de agua fría cuando faltan pocos días para comenzar en Bruselas una cumbre del Consejo Europeo, cuyo tema central es discutir el proyecto franco alemán destinado a reestructurar los acuerdos de la UE, como vía para salvar al euro.

París y Berlín esperan que un nuevo tratado europeo esté listo y sea adoptado a más tardar en marzo de 2012, justo un mes antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Sin embargo, una rebaja a la calificación de la deuda soberana de la Eurozona, incluidos Francia y Alemania, supondrá un obstáculo para seguir adelante con este plan.

La canciller alemana Ángela Merkel restó importancia a la advertencia de Standard & Poors de degradar a 15 naciones europeas, entre ellas Francia y Alemania, y aseguró que la región saldrá de la crisis de deuda.

Merkel comentó que “lo que una agencia de calificación hace es la responsabilidad de la agencia de calificación”, tras mostrarse segura de que la reunión de líderes europeos este fin de semana recuperará la confianza en la zona. Añadió que este es un largo proceso, pero que ya está adelantado con los planes trazados este martes de conjunto con el presidente francés, por el cual van a continuar.

El ministro de Finanzas Wolfgang Schaeuble resaltó que esta revisión con perspectivas negativas realizada por la agencia no es más que su manera de instar a actuar a los líderes europeos en la cumbre que se avecina. Es simplemente un llamado a los jefes de estado y de gobierno a que el 9 de diciembre todos hagan sus deberes, subrayó al intervenir en un panel de discusión efectuado este martes en Viena.

Schaeuble se declaró convencido de que “los jefes de estado y de gobierno harán el viernes lo que sea necesario, todo lo que les han y nos han prometido, para tomar las alternativas necesarias, y paso a paso también recuperar la confianza en las finanzas de la Unión”.

Otro severo ajuste en puertas

La UE fue creada el 1 de enero de 1999 cuando 11 países adoptaron el euro como moneda oficial. Los primeros estados en incorporarse a la eurozona fueron Portugal, España, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, Irlanda, Finlandia, Luxemburgo y Austria. En enero de 2001 se incorporó Grecia; en 2007 Eslovenia y en 2008 Chipre y la República de Malta. Luego se adhirieron Eslovaquia en 2009 y Estonia en 2011. Más de una década después, el bloque está a punto de colapsar.

El presidente Nicolás Sarkozy y la canciller Ángela Merkel anunciaron el acuerdo para un nuevo tratado en la UE más estricto y con sanciones a los que incumplan las metas de reducción del déficit. Ambos gobernantes enviarán el miércoles el documento al presidente del Consejo Europeo (CE) Herman Van Rompuy, para su presentación en la cumbre del bloque esta semana. El jueves comienza en Bruselas una cumbre del CE, cuyo tema central será cómo contener el contagio de la crisis de la deuda y pública y evitar la caída del euro, cuyas consecuencias serían graves para toda la Unión Europea.

Las nuevas normas incluyen sanciones automáticas para los socios incapaces de mantener su déficit fiscal por debajo del 3% del Producto Interno Bruto o rebasen el techo de endeudamiento autorizado. Sarkozy anunció la inclusión de una denominada “regla de oro”, la cual consiste en implantar en la Constitución de cada país un artículo que obliga a respetar los compromisos presupuestarios de la UE. Es decir, los gobiernos deben ajustar mucho más el cinturón de sus pueblos, lo que implica más privatizaciones, rebajas salariales, recortes sociales y nuevos impuestos, entre muchas otras medidas antipopulares.

El presidente de Francia dio marcha atrás a su propuesta de emitir eurobonos para financiar a los países más agobiados por la deuda, y en lugar de ello propuos abrir las puertas a la participación del capital privado. “Los eurobonos no son en ningún caso la solución a la deuda… Si no asumimos los desafíos más inmediatos, Europa desaparecerá como actor histórico. La crisis puede barrer a Europa, si los europeos no cambiamos. Es necesario refundar Europa”, alertó Sarkozy.

La canciller alemana aspira a crear una especie de gobierno europeo, formado por los jefes de Estado de todos los países miembros, el cual se reunirá cada mes mientras dure la crisis en la región. Agregó que es imposible enfrentar la situación dentro de los actuales tratados y abogó por realizar modificaciones estructurales.

El presidente francés justificó las medidas más polémicas del plan de austeridad para equilibrar las finanzas y reducir el déficit fiscal en los próximos tres años. En su criterio, es imprescindible cambiar la forma del financiamiento del modelo social francés, lo cual puede ser interpretado como un anticipo de nuevos recortes en los gastos para la seguridad médica y lo subsidios para educación y vivienda. También consideró como un error la jornada de 35 horas semanales y el régimen de jubilación, considerados entre las mayores conquistas sociales de los trabajadores en este país.

Sarkozy y Merkel esperan lograr antes de marzo la adhesión de los 27 miembros o, al menos, de los 17 que utilizan la moneda común. Pero el plan ha causado polémica por su excesivo rigor que obligará a los gobiernos a imponer a sus pueblos severas medidas de ajuste las cuales elevarán el costo de la vida, disminuirán los programas sociales y provocarán desempleo.

Representantes de varios partidos de la oposición francesa deploraron el extremo rigor de las medidas anunciadas. Benoit Hamon, portavoz del Partido Socialista (PS), consideró que la austeridad fue el ganador por nocaut de las propuesta franco alemana para salvar el euro. Según el vocero del PS, la iniciativa de crear un nuevo tratado comunitario significa la pérdida de la soberanía francesa, que deberá someter a consulta ante la Comisión Europea decisiones internas en materia de gastos o ingresos.

Una encuesta publicada por el diario Le Monde revela que 44% de los franceses estiman que las políticas de recortes sociales y aumentos de impuestos anunciados en este país para enfrentar la crisis “van demasiado lejos”. Europa no puede construirse sólo sobre la base de la austeridad y la disciplina fiscal, dijo Eva Joly, candidata presidencial por el partido Europa Ecología los Verdes, al criticar el plan franco alemán.

“Son los pueblos los que deben pagar los costos”, lamentó, por su parte, Martine Billard, co presidenta del Partido de Izquierda, y rechazó que las instituciones sean cambiadas para imponer la regla de oro presupuestaria y las sanciones impulsadas por Merkel y Sarkozy.

Reino Unido teme una recesión

El gobierno británico anunció el 29 de noviembre que la economía en Reino Unido podría caer en recesión si persiste la crisis de deuda de la Eurozona, pese a no pertenecer al área de la moneda común. Si el resto de Europa entra en una recesión, podría ser difícil evitar una aquí, dijo ante el Parlamento el ministro de Finanzas George Osborne al presentar el informe de la Oficina de Responsabilidad del Presupuesto.

Osborne afirmó que el Ejecutivo liderado por el primer ministro David Cameron hará todo lo posible para salir de la actual tormenta financiera y crear las bases de un crecimiento futuro. No obstante, reconoció que el país tardará mucho más de lo previsto en acabar con el déficit, lo cual supondrá la adopción de drásticas medidas de austeridad, incluso, más allá de las próximas elecciones, previstas para 2015.

El ministro pronosticó que la economía británica crecerá apenas 0,7% el próximo año frente al 2,5 augurado en marzo pasado cuando se presentó el presupuesto. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) aseveró que el Reino Unido caerá nuevamente en una recesión y sólo comenzará a crecer a partir del segundo trimestre de 2012.

En un intento por estimular el despegue de la economía, Osborne anunció un aumento del salario del sector público del 1% durante los próximos dos años, tras un período de congelación. Asimismo, habrá una limitación en los incrementos de las tarifas del transporte y del impuesto sobre el combustible.

El ministro espera que un plan destinado a invertir en proyectos de infraestructura, como mejora de carreteras y vías de ferrocarril, incentive el crecimiento durante la próxima década, y que además, genere fuente de empleo en el país, con una tasa de paro cercana al 10%.

El gobernador del Banco de Inglaterra Mervyn King instó a los bancos del Reino Unido a reforzar la capacidad de resistencia ante “las tormentas que puedan venir en nuestra dirección”, en alusión al potencial colapso de la eurozona. La institución bancaria trabaja en planes de contingencia para enfrentar la posible salida de algún miembro de la moneda única, admitió King al presentar el Informe de Estabilidad Financiera de la institución.

Ante el actual panorama de la crisis de deuda de la zona euro, el gobernador pidió a los bancos del Reino Unido elevar sus reservas, aun cuando señaló que están bien capitalizados. Declaró que los sistemas financieros en el mundo están vulnerables a la situación del déficit europeo y a sus causas subyacentes, pero subrayó que la solución está “fuera del control” de las autoridades británicas.

King agregó que el contexto actual ha generado una pérdida de confianza que daña la actividad económica del Reino Unido.“La pérdida de la confianza y el endurecimiento de las condiciones crediticias merman las perspectivas económicas y afectan a la capacidad de las empresas, hogares y gobiernos para pagar sus deudas, y amenazan la capacidad de los bancos… Esta espiral es característica de una crisis sistémica”, sentenció.