La Habana, México y Mar del Plata, (PL).- El desarrollo de nuevos soportes tecnológicos podría significar el fin del imperio hollywoodense, pese a dominar actualmente el 90% de la industria cinematográfica mundial, aseguró el académico Hervé Fischer. Por lo pronto, “quien controla al mundo tiene a los artistas trabajando para él”, lamentó el célebre director de cine estadounidense Francis Ford Coppola.

Durante la conferencia magistral impartida en el marco del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano que se celebra en La Habana, Fischer comentó que desde principios de este siglo, el mayor centro productor de filmes en el orbe reporta una sustancial caída en las ventas de DVD.

En esa situación ha incidido también la distribución de películas en red, a través de plataformas en línea como Youtube. De ahí la fuerte resistencia de Hollywood al desarrollo de estas técnicas, que se caracterizan por sus bajos presupuestos y rápida difusión en Internet.

No obstante, empresas como las norteamericanas Microsoft, Apple, IBM y Disney han establecido una férrea oposición, con el objetivo de imponer nuevas variantes tecnológicas, que por demás permiten el auge de un cine alternativo capaz de mostrar la diversidad cultural de los pueblos, precisó Fisher.

En ese contexto, elogió las producciones del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica de Cuba, el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y del Pobre, que cada año se celebra en Gibara, ciudad costera del norte de Holguín, en el extremo oriental de Cuba, y otros eventos similares en el continente.

El filósofo franco-canadiense indicó que cada vez son más los directores que en el mundo abogan por el cine digital, en tanto significa retomar la esencia creativa que lo caracterizó en sus inicios, y que Hollywood destruyó con el afán de vender a cualquier costo.

Con esta nueva era también se estimulará el renacimiento de un cine independiente, nacional, indígena, experimental, comprometido con la sociedad y capaz de crear conciencia, además de desarrollar otras producciones como los documentales y largometrajes, acotó.

Coppola critica la comercialización del arte

El célebre director de cine estadounidense Francis Ford Coppola afirmó que “quien controla al mundo tiene a los artistas trabajando para él”, en referencia a la relación que ha mantenido el dinero con el arte.

Ahora las empresas, que son las que tienen el dinero, pagan a los artistas para que les hagan los anuncios; antes era el Vaticano quien contrataba a los artistas para pintar las catedrales, comentó Coppola en una conferencia en el marco del evento ExpoManagement 2011, que se realizó en México el pasado 17 de noviembre.

El director del antológico filme El padrino habló sobre la confrontación que suele darse en el cine entre el mundo empresarial y el artístico. “Si el que está al frente es creativo, los artistas tienen sus ideas como aval; pero si es alguien del departamento de ventas, no me siento seguro”.

Seguidamente agregó que él siempre tiene conflictos con la gente de márketing. El artista, prosiguió, debe iluminar la vida contemporánea y animó a los jóvenes a que luchen por hacer lo que les gusta. Comentó que actualmente él se encuentra fuera de la industria y hace películas personales y no muy taquilleras.

“El arte nunca debe menospreciar sentimientos o utilizarlos para ganar dinero”. Mencionó dos ingredientes esenciales para que un filme triunfe: la actuación y el guión. “Cuando ambos se conjugan de manera correcta podemos hacer magia”. En el caso concreto de El padrino, para explicar su éxito afirmó que “los actores estaban en su lugar y el público quería ver una película así, con esas grandes estrellas, sin quitarle importancia a la suerte”.

El secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) Emir Sader denunció el avasallamiento de que es objeto la cultura como consecuencia de la globalización neoliberal. “El campo teórico que el neoliberalismo nos ha propuesto es uno falso. Lo que propone es la mercantilización de la vida, que todo tenga precio”, sostuvo el sociólogo y cientista brasileño al intervenir en el IV Congreso Iberoamericano de Cultura celebrado en Mar del Plata en septiembre de este año.

Sader recordó que desde hace años comenzó un debate en la Unesco en el cual se enfrentan dos grandes percepciones: La idea de la cultura como mercancía y la idea de la cultura como un bien común. “Tenemos la visión de la cultura como mercancía; como la extensión de la concepción que cree que todo tiene precio, todo se vende, se compra, como si el mundo fuera un gran shopping”, manifestó en un aplaudido discurso.

El dirigente de Clacso deploró asimismo el hecho que el campo editorial esté monopolizado, globalizado y controlado por las reglas del capitalismo neoliberal, y denunció las empresas que llegan a nuestros países y controlan, compran, funden, dominan todo el proceso de producción y comercialización.

Mas, no es sólo eso, pues la distribución está monopolizada, homogeneizada, subrayó Sader y aludió al caso de la Feria del Libro de Frankfurt, que describió como cinco días cerrados al público donde empresarios elaboran los próximos best sellers. De repente -dijo- “los mismos libros invaden las librerías, las casas, las cabezas de la gente de todas partes del mundo. ¿Una coincidencia? No. Son una máquina infernal de imponer best sellers con la impronta de la mercantilización”.

En el IV Congreso Iberoamericano de Cultura el periodista argentino Alfredo Zaiat puntualizó que la producción cultural es hoy una de las actividades con mayor dinamismo en la economía mundial. Este es un sector estratégico a la hora de establecer ventajas competitivas dinámicas y sustentables que mejoren la calidad de vida y el desarrollo de toda Iberoamérica.