Cien mil personas en ciento diez países del mundo participarán el 10 de diciembre en la tercera edición de “Tierra Madre Day”, evento organizado por la red internacional Slow Food, una organización fundada en París en 1989, sin fines de lucro. Desde su creación ha defendido siempre las culturas locales frente a los progresos estandarizados impuesto por lógicas modernas de producción.

“Tierra Madre” es una definición que evoca el concepto de tierra intensa como madre y divinidad, e introduce por primera vez a nivel imternacional un nuevo actor en el campo de la producción alimenticia. Una producción agroalimentaria alternativa a la de impronta industrial. En “Tierra Madre” se encuentran los representantes de un modelo sostenible de producción y distribución de los alimentos, cuidadoso de los recursos ambientales, los equilibrios del planeta y la calidad de los productos.

El vínculo a “Tierra Madre” está formado por todos los que deseen intervenir para preservar, animar y promover métodos de producción alimentaria sostenible, en armonía con la naturaleza, el paisaje y la tradición. Festivales gastronómicos, mercados campesinos, eventos culturales y conferencias son algunas de las iniciativas programadas para esta edición de la jornada mundial que celebra el alimento bueno, limpio y justo producido localmente.

En pasado, en el Encuentro Mundial entre Comunidades del Alimento celebrado en Turín (Italia), Bolivia estuvo presente con cuatro Comunidades: la Comunidad de las nueces amazónicas de Pando, la Comunidad de los criaderos de cabras de Tarija, la Comunidad de tubérculos y la Comunidad de la llama andina.

El 60% de la población amazónica del Departamento de Pando vive de la producción de nueces. La sobrevivencia de estas poblaciones indígenas depende únicamente de la floresta amazónica. Es por este motivo que se ha formado la Comunidad de la Nuez de Pando con un proyecto bien precisoː tutelar la nuez amazónica. La asistencia está prevista hacerla en la misma comunidad, de modo que la post-cocecha (desecamiento, confeccionamiento y transporte) no comprometa la calidad del óptimo producto.

Había también en proyecto un laboratorio artesano para la producción y la comercialización de dulces típicos a base de nueces amazónicas. La nueces son de forma reniforme, de color blanco-marfil y enfundadas en una película de color marrón, son de cáscara gruesa, forman parte del fruto Bertholletia Excelsa una especie nativa de la región amazónica. El fruto madura de noviembre a febrero, cuando cae de la planta quiere decir que se puede cocechar. Estas nueces se las puede comer “al natural” o en las tradicionales “barrette”, nueces cubiertas de cacao y azúcar o del capuacu, una pulpa dulcísima de otro tipo de fruta boliviana de la floresta pluvial.

En Tarija, sesenta familias de la Provincia Méndez han formado la Asociación de Criadores de Cabras (ACCT). Han iniciado la cría de cabrinos obteniendo la leche para producir quesos artesanales que se venden en los mercados de Tarija, Santa Cruz y Cochabamba.

De la Comunidad de cultivadores de Tubérculos (patatas, oca y papalisa) forman parte comunitarios del Departamento de Cochabamba, en una zona del valle fertilísimo y verde, que en el transcurso de los años han podido desarrolar una discreta producción que actualmente cubre una buena parte del territorio nacional. A esta comunidad se han unido una serie de pequeños productores especializados en la cultivación de quinua y kañawa. Los productos cultivados son la patata nativa (Solalum Tuberosum), la oca (Oxalis Tuberosum), y la papalisa (Ullicusus Tuberosum), especies que se adaptan muy bien al clima de la zona, generalmente con temperaturas medias anuales de 10°C y con un volumen de precipitación pluvial entre los 730 y 900 mm. anuales.

La comunidad de Potosí comprende a los criaderos de llamas. Esta zona es una de las más pobres de Bolivia. La erosión de los pastizales y las malas condiciones climáticas son los principales motivos de la pobreza de la región. De la carne de llamas se obtiene carne, lana y cuero y la comunidad está tratando crear un mercado para estos artículos, operación bastante difícil porque para hacerlo habría que introducir métodos racionales de crianza, controles veterinarios, refugio para los animales, nuevas técnicas de hilado y tejido de la lana y el desecamiento y trabajo de la carne de llama. Las llamas son criadas en pastizales y su carne es riquísima de proteínas y con un bajo contenido de colesterol, se la come fresca o transformada en charque. Todas las familias de la comunidad saben prepararlo y el sitema de trabajo es siempre el mismo desde siglos, la saladura se la hace de invierno cuando la carne viene desgranada, salada y secada.

Este año en Bolivia se celebrará “Tierra Madre Day” en la Feria Biológica de Achocalla, cercanías de La Paz, en un convivium, una feria rural donde los productores de la agricultura biológica local venderán directamente a la población el fruto de su trabajo.