París y Washington, (PL).- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió hoy que la Eurozona está en fase de recesión y reclamó medidas urgentes para evitar una nueva crisis planetaria. Francia y Alemania estudian una reforma de los tratados de la Unión Europea (UE) que prevé una mayor pérdida de soberanía de los Estados miembros y sanciones severas a los incumplidores de la disciplina presupuestaria.

Al entregar el informe semestral Perspectivas de la Economía Mundial, la OCDE pronosticó un decrecimiento del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) para este trimestre en los 17 países acogidos a la moneda única. Durante los primeros tres meses de 2012 la economía caerá en 0,4% por lo que, al acumularse dos trimestres con números negativos, técnicamente ya se puede considerar como una recesión moderada.

El voluminoso documento de más de 300 páginas dedica una buena parte de su contenido a la crisis europea, donde hay naciones que podrían entrar en bancarrota de manera desordenada con serias consecuencias para el comercio en todo el mundo.

La OCDE entró en abierta contradicción con la canciller federal alemana Ángela Merkel y recomendó una urgente intervención del Banco Central Europeo (BCE) y el fortalecimiento del Fondo Europeo de Estabilización Financiera. Según la institución, le negativa a una utilización mayor de los fondos del BCE en países como Grecia, Italia y España, acosados por la desconfianza de los mercados de valores, causó la triplicación de los intereses de la deuda pública de esas naciones.

El informe precisa que en términos generales el año próximo será muy difícil, inclusive para los países poderosos, y solo en 2013 comenzará una lenta recuperación. Respecto a Francia, la entidad desmintió las perspectivas del gobierno de crecer 1% en 2012 y señaló que difícilmente el PIB aumentará en más de 0,3%, una cifra aún menor que la proyección de la Comisión Europea para el país galo.

La crisis en la zona euro empeoró en el último mes y su economía ya ha entrado en recesión, según un informe del Instituto Internacional de Finanzas divulgado la semana pasada. De acuerdo con la entidad, que agrupa a más de 400 bancos, la situación en la zona “ha dado un serio giro negativo hacia lo peor en el último mes”. Los expertos pronostican que Europa va camino a una profunda y prolongada recesión acompañada de continuas turbulencias en los mercados, por los persistentes problemas de deuda.

“Las previsiones son desafortunadamente oscuras. Es, de hecho, el último toque de atención”, afirmó el comisario europeo de Asuntos Económicos Ollin Rehn al presentar el 10 de noviembre el informe de las previsiones económicas de otoño del Ejecutivo comunitario. Según Rehn, “la recuperación económica se ha detenido y hay un riesgo de una nueva recesión, salvo si se toman medidas de manera determinante”.

El director general de Asuntos Económicos y Monetarios Marco Buti no descartó “una recesión profunda y prolongada acompañada de continuas turbulencias en los mercados”. Según los pronósticos para el período otoñal, el PIB de la zona euro crecerá 1,5% y la UE, 1,6%, pero para 2012 augura un mínimo avance de 0,5 y 0,6 puntos porcentuales, respectivamente. Grecia, Portugal e Italia caerán en recesión a partir de este trimestre, tras dos períodos consecutivos de caída de su PIB.

Con un crecimiento de apenas 0,2% en el tercer trimestre del año, la economía de la Eurozona se dirige a un estancamiento, según datos publicados el 15 de octubre por la oficina estadística comunitaria Eurostat. A pesar de un repunte experimentado por los dos países más fuertes del grupo, Alemania y Francia, que crecieron 0,5 y 0,4%, respectivamente, algunos estados comunitarios registraron un aumento nulo y otros retrocedieron.

De acuerdo con Eurostat, España y Bélgica se estancaron, mientras que en Portugal el PIB se contrajo 0,4% y en Holanda 0,3%. La oficina estadística comunitaria no cuenta con los datos de Grecia e Italia, los dos países más afectados por la crisis de la deuda en los últimos meses, y sólo anunció un retroceso de 5,2% de la economía griega en términos interanuales.

Francia y Alemania estudian una reforma de los tratados de la UE que prevé una mayor pérdida de soberanía de los Estados miembros y sanciones severas a los incumplidores de la disciplina presupuestaria. Podrían difundir detalles del plan esta semana y desvelarlo completamente en la cumbre de líderes de la UE el próximo 9 de diciembre en Bruselas.

El nuevo pacto allanará el camino para que el Banco Central Europeo compre deuda de forma masiva, algo a lo que hasta ahora se había negado la canciller alemana. La ministra francesa de Presupuesto Valerie Pecresse declaró que una reestructuración de los tratados europeos es necesaria para restaurar la confianza de los mercados en la capacidad de la Eurozona de reducir las abultadas deudas y los elevados déficits.

Aunque el plan no ha sido confirmado oficialmente, Pecresse afirmó que un nuevo pacto entre los integrantes del grupo de los 17 podría incluir controles y sanciones reales. Su aplicación supondría dividir a los países que utilizan la moneda común en dos grupos, de una parte un núcleo duro formado por Alemania, Francia, Austria, Holanda, Finlandia y Luxemburgo, capaces de aceptar las nuevas condiciones. En el otro lado quedarían aquellos que necesitan ayuda para resolver los problemas financieros derivados de su elevada deuda pública y sus desajustes presupuestarios, los cuales estarán sujetos a una severa supervisión.

La reforma busca impedir el contagio de la crisis en toda la zona, situación que podría dar al traste con el euro e inclusive amenazar la existencia misma del bloque.

EE.UU. promete ayuda

Pese a los vaivenes de la economía estadounidense, el presidente de Estados Unidos Barack Obama prometió hoy que su país ayudará a la UE a enfrentar la grave crisis financiera. El mandatario exigió al Viejo Continente más “decisión” y “voluntad política” para salir del atolladero, aunque las partes eludieron cualquier compromiso concreto para lograrlo.

Trabajaremos juntos para revitalizar el crecimiento económico, crear trabajos y garantizar la estabilidad financiera, señala de manera escueta el comunicado final de 23 puntos, emitido al término de la reunión anual entre representantes de ambos bloques económicos.

Durante el encuentro en la Casa Blanca, Obama recibió al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, al titular de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y a la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Catherine Ashton. Al final de la cita, Van Rompuy reconoció que la UE tiene que esforzarse más por atajar la crisis.

Adelantó en una rueda conjunta que el 9 de diciembre presentará en la cumbre de la UE, en Bruselas, un plan sobre cómo reforzar la unión económica de la Eurozona acorde con la unión monetaria. Barroso, por su parte, manifestó “total confianza” en que los líderes europeos lograrán detener la crisis.

El encuentro, el primero en el formato de cumbre desde la celebrada en noviembre de 2010 en Lisboa, ocurre cuando los gobiernos europeos buscan de manera desesperada devolver la calma y la confianza a los mercados. Una de las principales inquietudes del mandatario estadounidense es reafirmar la confianza en el euro, pues su desplome supondría peores riesgos económicos para Washington.

Las 27 naciones de la Unión Europea constituyen el más grande socio comercial e inversionista de Estados Unidos, aun cuando el severo endeudamiento europeo amenaza el crecimiento mundial. Ambas partes representan alrededor de la mitad de la producción económica global y casi un tercio del comercio internacional. El intercambio bilateral asciende a 3.600 millones de dólares por día y la inversión trasatlántica sustenta alrededor de 7,1 millones de puestos de trabajo, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.