Al preso número nueve ya lo van a condenar, esta rezando en su celda con el cura del penal. Este abusivo, además, dice que no se arrepiente y que si vuelve a nacer los vuelve a matar. El Juez Supremo lo juzgara y se irá el al cielo a seguir los pasos de su amada, se le olvida que en el cielo también estará el amante de su mujer.

El justificativo del crimen pasional es tan ilógico como la trama del preso número nueve. Mata por no ser capaz de darse cuenta que su mujer ya no lo quiere. Sabe El Juez Supremo como era este señor y sabe el Juez Supremo porqué lo hizo llegar a su casa, para despertar a su amada con besos y caricias y su amada estaba en brazos de otro. Justificativo suficiente para matar a los dos porque el crimen es de los dos no de uno solo.

La violencia de género no solo se justifica en el folclore universal sino que se aplaude. Demasiados ejemplos hay para seguir en el camino de los justificativos de la violencia contra la mujer.

Esta violencia no solo se presenta como el acto brutal del puño cerrado y el golpe traidor o la mano abierta presta al bofetón corrector sino que también se presenta como la amenaza del maltrato a los hijos o a la familia. En el extranjero con la amenaza de denunciar su situación emigrante…

La violencia machista no esta presente solo en la manifestación práctica de esta barbarie sino que esta presente en la literatura, la música en la tradición de los pueblos. Tal como el preso número nueve, hay más muestras del justificativo cultural de estos crímenes. Billy Holliday canta en su lamento que tiene su amor que no solo le pone los cuernos sino que la pega, y ella lo quiere tanto que acepta. Cuando se debe decir que no no y no la violencia de género no es aceptable en ninguna sociedad sea esta justificada por la religión o por el estado.

El cura del penal no debería confesar al preso, debería darle el pase directo al infierno haciendo énfasis que el Juez Supremo esta muy cabreado que se abuse de la fuerza bruta y de la presión sicológica.

En este DIA en contra de la violencia doméstica pongamos serio énfasis en que este tipo de crímenes son punibles no solo por la ley sino por la sociedad total. Ideal será ver anuncios por todas partes en defensa de la mujer. Quien pega o abusa a una mujer merece el hostigamiento social y la represión más severa de parte de la ley. No se puede justificar el abuso de la mujer nunca, como tampoco poner bajo bandera a los irresponsables de dejar a las mujeres embarazadas para luego refugiarse en el ente macho por definición.