Madrid y Londres, (PL).- El conservador Partido Popular (PP) se impuso de manera aplastante en las elecciones generales del domingo en España al lograr la mayor cuota de poder nunca antes conseguida por un partido en ese país europeo, y conducir al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a su peor descalabro en la historia de la democracia. Las formaciones ultraconservadoras en Europa consiguen hoy cada vez más apoyo del electorado, jóvenes sobre todo, en sociedades fragmentadas y ante la incertidumbre por las crisis económicas y la retórica populista contra la inmigración.

Mariano Rajoy se convertirá en el próximo presidente del Ejecutivo español, tras fracasar en sus dos primeros intentos (2004 y 2008) ante el socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Con el escrutinio del 100% de los votos concluido esta madrugada, el candidato del PP a la presidencia del Gobierno español obtuvo el 44,62% de los votos frente al 28,73% de su rival Alfredo Pérez Rubalcaba.

Con esa votación, el futuro inquilino del Palacio de la Moncloa gobernará los próximos cuatro años con mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, donde contará con 186 de los 350 escaños, mientras que los socialistas tendrán 110 bancas. El líder del PP consiguió incluso superar la barrera de los 183 asientos logrados por su mentor José María Aznar, en los comicios de 2000.

Con un total de 10.830.285 votos, el PP conquistó poco más de medio millón de sufragios respecto a 2008 y rentabilizó al máximo esa ventaja con 32 curules sobre los obtenidos tres años atrás. Pérez Rubalcaba ni siquiera llegó al suelo del PSOE, los 118 diputados alcanzados en las constituyentes de 1977.

El PSOE ganó las pasadas elecciones con 11.289.335 votos, perdió ahora 4,3 millones, lo cual le representó un coste de 59 parlamentarios en relación con los 169 de la legislatura anterior. Artífice de severas medidas de ajuste, el PSOE sufre así su peor descalabro en la historia de la democracia, precisamente por el castigo del electorado a su gestión de la crisis económica, que ha sumido en el desempleo a casi cinco millones de trabajadores.

Uno de los grandes vencedores de la contienda fue la coalición Izquierda Unida (IU), que consiguió pasar de dos a 11 escaños en la Cámara baja, nueve más que en 2008, y formar holgadamente grupo parlamentario propio, en su mejor resultado desde 1996. IU se consolidó además como la tercera fuerza política más votada en España con 1.680.810 votos, casi 711 mil más que en la justa precedente.

Su mejora, sin dudas, se produjo por el trasvase de electores desencantados con las medidas neoliberales aplicadas por un PSOE, que Pérez Rubalcaba intentó redimir con un discurso progresista que no caló entre sus simpatizantes. Está vinculada también con la crisis política de un sistema incapaz de articular una respuesta solidaria ante la indignación ciudadana o lo que es igual, la sumisión de la democracia a los mercados, como denunció reiteradamente el líder de IU Cayo Lara.

Lara afirmó que la coalición, integrada entre otros por el Partido Comunista de España, tendrá entre sus prioridades promover una izquierda alternativa y rescatar la democracia que, opinó, ha quedado en manos de los poderes financieros internacionales. Nos la han robado y han conseguido imponer gobiernos, enfatizó el dirigente en alusión a la caída de varios líderes europeos bajo presión de las instituciones del Viejo Continente y su sustitución por tecnócratas cercanos al capital multinacional.

El reelecto diputado de IU por Asturias Gaspar Llamazares calificó de preocupante el giro a la derecha que presenta España tras las elecciones. En su criterio, el gran número de votos nulos (317.886), en blanco (333.095) y abstenciones (9,7 millones) demuestra un rechazo de gran parte de la sociedad a la clase política.

A esta cita con las urnas, prevista inicialmente para marzo de 2012, estaban convocados 35.776.615 electores para elegir a 350 diputados y 208 senadores en las undécimas elecciones generales celebradas en la llamada etapa democrática, inaugurada en 1977. Según los primeros datos oficiales, la asistencia a los colegios es 2,59% menos a la certificada en 2008, cuando el 40,46% de los votantes habilitados ejerció su derecho al voto en el mismo lapso de tiempo.

Llamazares advirtió que su agrupación defenderá con uñas y dientes en el Congreso las conquistas laborales y sociales existentes en el país. Vamos a representar a la gente y no a los mercados, subrayó el conocido dirigente, quien adelantó que IU impulsará una reforma electoral para acabar con el bipartidismo del PSOE y el PP.

Avanzan los ultranacionalistas en Europa

Un estudio del instituto de investigación independiente Demos, de Reino Unido, constató un abrumador respaldo de simpatizantes a organizaciones nacionalistas en 11 países europeos, según una encuesta aplicada por expertos a más de 10 mil usuarios, a través de Internet.

Hombres y mayormente jóvenes son quienes por lo regular apoyan a las fuerzas políticas que presentan una plataforma nacionalista, basada en la defensa de los pilares nacionales como la identidad y la cultura, frente a la inmigración y el multiculturalismo, corroboró Demos.

El estudio reveló un fuerte sentimiento de rechazo a los inmigrantes, en primer lugar, musulmanes, un estado de opinión que se engarza con la ideología propalada por partidos nacionalistas en Austria, Dinamarca, Holanda, Finlandia, Italia, Suecia y Suiza, contra la integración cultural en Europa.

La investigación de Demos refleja así en buena medida la expansión de los grupos populistas en la arena política del Viejo continente. Las elecciones legislativas de 2010 en los Países Bajos redundaron en ganancias significativas para el nacionalista Partido por la Libertad, del líder xenófobo holandés Geert Wilders. Su agrupación no sólo quedó tercera en número de votos, sino que duplicó los escaños, respecto a los comicios anteriores, al conseguir 24 asientos en el Parlamento.

En Finlandia la extrema derecha salió también adelante con más del 10% de apoyo en las urnas, en tanto los Demócratas de Suecia se hicieron de 20 bancas parlamentarias con el 5,7% de los votos.

Ascienden cómodamente también gracias a los discursos nacionalistas la Liga Norte, en Italia, que impulsa políticas migratorias más drásticas y la prohibición del burqa islámico, y el Partido Popular Suizo, promotor del referendo para prohibir los minaretes en las mezquitas del país europeo.

La investigación asoció también el ascenso de los partidos xenófobos con el uso por éstos de las redes sociales como Facebook y Twitter.

* Con información del periodista Eduardo Rodriguez-Baz.