La Habana, (PL).- La provisión de recursos y la capacitación profesional forman un binomio perfecto en la atención de la vejez. Se requiere tener los medios necesarios, las instalaciones adecuadas y los profesionales capacitados para garantizar una vida digna a los adultos mayores, expresó la profesora de la Universidad argentina de Maimónides Graciela Zarebski.

Al hablar sobre los logros de la Red Iberoamericana de Psicogerontología, surgida en Argentina y auspiciadora del IV Congreso en La Habana sobre la materia, la académica señaló que encaminaron los estudios de envejecimiento hacia una mirada integral. Cuando comenzamos existía una visión muy biológica y de atención farmacológica de la vejez, recordó la fundadora en 2005 de la Red, que espera sumar otras universidades e instituciones preocupadas por el particular.

Interrogada sobre la invitación de personalidades y políticos al grupo, Zarebski, pionera en estudios de psicogerontología en Iberoamérica, aseguró que sería una buena idea en la continuación de lo que calificó de construcción artesanal y sobre la base de la horizontalidad (sin directivas).

Vamos creciendo paso a paso, explicó tras manifestar el interés de contar con representantes de la cultura en aras de favorecer sobre la base de la prevención una vida saludable a los ancianos. Mientras más universidades se integren a la Red (actualmente son cuatro) más posibilidades tendrá de influir en los gobiernos para la toma de decisiones favorables al grupo etario, que crece con respecto al total poblacional en países como Uruguay, Cuba y Argentina.

Tengo confianza en que podamos crecer en representantes para trabajar más por una longevidad saludable, manifestó la especialista, una de los casi 200 delegados en el foro. Elogió la labor de Cuba en la atención integral de la llamada tercera edad, pero lamentó que en la mayoría de los países no haya mayor reconocimiento y la vejez sea vista como sinónimo de enfermedad y sin perspectivas positivas.

Cuba pasa batón de red sobre psicogerontología a México

Cuba pasó a México el batón de la Red Iberoamericana de Psicogerontología, creada en Argentina hace seis años, al concentrar las sesiones de un congreso en la búsqueda de la atención a los adultos mayores con mirada regional. No es lo mismo el envejecimiento en Europa que en América o en Asia, explicó en conversación con Prensa Latina la presidenta del Comité Organizador del IV Congreso Iberoamericano de Psicogerontología, Teresa Orosa.

Hay que continuar escribiendo la psicogerontología desde los estudios de los adultos mayores iberoamericanos, porque los contextos culturales son importantes aunque no únicos, señaló Orosa, para quien el asunto aún es un reto para esa ciencia.

La profesora de la Universidad bonaerense de Maimónides Graciela Zarebski, y fundadora de la Red en 2005, señaló que continuarán las investigaciones con una visión de integralidad. Cuando comenzamos existía un enfoque muy biológico y de atención farmacológica de la vejez, recordó Zarebski, que espera sumar otras universidades e instituciones preocupadas por el tema.

Se requiere tener los recursos necesarios, las instalaciones adecuadas y los profesionales capacitados para garantizar una vida digna a los ancianos, expresó la docente. Tengo confianza en que podamos crecer en representantes para trabajar más por una longevidad saludable, manifestó la especialista, una de los 200 delegados de 17 países que asistieron al foro, que garantizó su continuidad con una sede para su V encuentro.

El Centro Mexicano Universitario de Ciencias y Humanidades de Puebla organizará en 2013 la próxima reunión, aunque antes el grupo mantendrá diversas líneas de investigación como garantía de vida saludable para los adultos mayores.

En coincidencia con la experta argentina, Orosa manifestó que no son suficientes los estudios si no se propician programas de desarrollo para la ancianidad, sobre todo en momentos en que crece el porcentaje de estos grupos etarios en los países iberoamericanos.

La también presidenta de la Cátedra Universitaria del Adulto Mayor en la Universidad de La Habana recomendó la búsqueda de opciones que favorezcan la certidumbre y la identidad con la edad para vivir una mejor vejez.

De ese modo, abundó, podremos colocar al ambiente en el centro de los problemas que tributan en la formación de la subjetividad y que obstaculizan o potencian nuestro desarrollo.

La violencia, el maltrato y los estigmas que aún persisten impiden llegar a esa etapa con identidad, dignidad y con sentimientos de bienestar, argumentó.

* Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.