En 2008, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes mataron a 36 millones de personas en todo el mundo. El número de diabéticos subió de 153 millones en 1980 a 347 millones en la actualidad. Naciones Unidas alertó que la enfermedad afecta a cada vez más niños y adolescentes.

Las enfermedades crónicas representan una amenaza mayor que las infecciones como la malaria, el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) o la tuberculosis, señala el Primer Informe Global de las Enfermedades No Transmisibles de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas enfermedades no transmisibles causaron la muerte de 36,1 millones de personas, el 80% en países de medianos y bajos ingresos, revela el estudio que compila las estadísticas de mortalidad de 2008.

Las enfermedades cardiovasculares (infartos, cardiopatías y derrames cerebrales) son las más letales con 17 millones de decesos. El cáncer ocupa el segundo lugar con 7,6 millones de muertes; seguido por las enfermedades respiratorias como el asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) con 4,2 millones de muertes, y la diabetes con 1,3 millones de decesos.

América y Europa son las regiones con mayor incidencia de muertes por todos los tipos de cáncer, principalmente los de pulmón entre hombres y de mama entre mujeres. La diabetes constituye un problema importante en las Américas, por las complicaciones asociadas tales como amputaciones, ceguera y enfermedades cardiovasculares.

Los Accidentes Vasculares Cerebrales (AVC) casi se duplicaron en la República del Congo durante los últimos años. En 2010 se registraron 412 AVC, mientras que en 2006 fueron 257. El aumento se atribuye al envejecimiento poblacional y al alto índice de hipertensión arterial y diabetes, según el Ministerio de Salud del país africano.

“En algunos países no exageramos al describir la situación como un desastre inminente para la salud, la sociedad y principalmente para las economías nacionales”, alertó la directora de la OMS Margaret Chan.

La diabetes en América Latina

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por niveles elevados de azúcar en la sangre. El número de diabéticos se ha duplicado en los últimos 30 años, de 153 millones en 1980 a 347 millones en la actualidad, revela un estudio realizado por investigadores del Imperial College de Londres y de la Universidad de Harvard de Estados Unidos, en conjunto con la OMS.

La diabetes se está convirtiendo en un problema de salud común en el mundo entero, dijo Majid Ezzat, uno de los autores del trabajo que evalúa datos de 2,7 millones de personas para determinar la incidencia global. La diabetes ya es una de las enfermedades crónicas más comunes en adolescentes y niños, y ataca con especial fuerza a los más pobres, sobre todo en los países de América Latina.

Belice ocupa el primer lugar en Latinoamérica con una prevalencia de 12,4%, seguido por México con 10,7%. De mantenerse los ritmos de crecimiento actuales, para el año 2030 poco más de 32 millones de personas padecerán de esta enfermedad crónica y degenerativa en América Latina, estima el asesor en epidemiología de la Organización Panamericana de la Salud Humberto Montiel.

México registra un creciente aumento de diabetes Tipo dos en niños debido a las dietas inadecuadas y a la falta de actividad física. Esta enfermedad cobra cada año 75 mil vidas, cifra que podría incrementarse en un futuro, advirtió el director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Ceneprece) Miguel Ángel Lezana Fernández.

Según la Secretaria de Salud, los mexicanos sólo ingieren 122 gramos de frutas y verduras al día y los niños apenas 87 gramos, cuando lo recomendable es 400. En la actualidad más de cuatro millones de niños entre cinco y 11 años padecen algún grado de obesidad.

En Brasil, más de 11 millones de personas padecen diabetes, pero cerca de tres millones ni siquiera saben que son portadores de esa dolencia que mata a una persona cada 10 segundos. El Ministerio de Salud calcula que 6,3% de la población mayor de 18 años padece diabetes, lo que equivale a 8,3 millones de habitantes.

Según la presidenta de la Sociedad Brasileña de Diabetes Lenita Zajdenverg, la enfermedad es silenciosa y muchas personas pueden convivir años con azúcar alta sin síntoma alguno y llegan a los centros asistenciales cuando ya presentan algunas de sus consecuencias.

Por otro lado, al menos 700 mil salvadoreños, de una población de 5,7 millones, según censo de 2007, padecen diabetes, revela la Asociación Salvadoreña de Diabéticos. El jefe de endocrinología del Hospital Rosales, Roberto Cerritos, lamentó que cada día dos personas pierden sus miembros debido a la enfermedad.

La ONU pide actuar

Meses atrás, una reunión de alto nivel de las agencias de la ONU dedicadas a la prevención y el control de enfermedades crónicas aprobó una declaración política que reclama mayores esfuerzos para lograr que los diabéticos accedan a medicinas y tratamientos hasta el año 2013.

Para el control de la diabetes se necesita mejorar la detección de la enfermedad y ayudar a los enfermos a mantener su peso corporal. La obesidad, el sedentarismo y el factor hereditario son factores de riesgo para contraer diabetes, mientras la práctica de ejercicios físicos y una alimentación equilibrada ayudan a evitarla.

Mirar televisión al menos dos horas acarrea mayores riesgos de padecer diabetes tipo Dos, asegura una investigación realizada por expertos de las universidades Southern, Dinamarca, y Harvard, Estados Unidos. (Journal of the American Medical Asociatio)

Estudios anteriores concluyeron que ver TV se asociaba con poca actividad física, sobrepeso y dieta mal balanceada. El nuevo trabajo evaluó ocho investigaciones de tres países realizadas entre 1970 y 2011. Los especialistas confirmaron que dos horas de televisión al día incrementan el riesgo de diabetes y de enfermedad cardiovascular, y tres horas se relacionan con más posibilidades de sufrir muerte súbita.

En ocasión del Día Mundial de la enfermedad, instituida hace cuatro años por la Asamblea General, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon pidió la contribución de drogas esenciales a las compañías farmacéuticas para atender a por lo menos 227 millones de afectados en los países en desarrollo.

Con información de la OMS y Prensa Latina.