La Habana, (PL).- Fulminado por un cáncer de hígado, el mítico boxeador estadounidense Joe Frazier falleció el pasado lunes en la ciudad de Filadelfia y de inmediato despertó una estela de nostalgia entre los seguidores del pugilismo en todo el mundo.

Frazier, conocido popularmente como “Smokin” Joe, pasó a la historia por ser el primero que derrotó al legendario Muhammad Alí (anteriormente conocido como Cassius Clay) en el llamado Combate del Siglo, disputado el 8 de marzo de 1971 en el Madison Square Garden de Nueva York.

Ambos volverían a verse las caras en otras dos ocasiones. Una en enero de 1974 en el mismo escenario y otra en octubre de 1975 en Manila, aunque en estas ocasiones Alí fue el vencedor.

A pesar de ser un púgil bajo para los pesos pesados, contrarrestó la falta de estatura con una gran agresividad y una enorme cantidad de golpes desde el campanazo inicial, además tenía un devastador gancho de izquierda que utilizaba para poner final a sus rivales por la vía rápida en los primeros asaltos.

Precisamente, con un terrible gancho de izquierda envió a Alí a la lona en el decimoquinto asalto de su primer enfrentamiento para sellar la victoria por decisión unánime.

La prensa estadounidense de la época calificó de brutal el enfrentamiento y ambos recibieron una ovación entusiasta de todo el público que abarrotaba el local antes de ser llevados al hospital en una ambulancia.

Con su triunfo sobre Alí fue cuando Frazier se convirtió realmente en una personalidad pública de primer rango, creciendo su popularidad hasta límites insospechados.

Aunque en los libros de historia se recogió esa como el Combate del Siglo, para los seguidores del boxeo la mejor fue la tercera que protagonizaron en Manila, dentro de una gira de presentaciones a través del mundo que hicieron en 1975.

Frazier, que a penas podía ver por los golpes que había recibido de Alí, quería seguir en la pelea hasta el decimoquinto asalto, sin que su preparador Eddie Futch se lo permitiese. Después de concluir el pleito, Alí reconoció que había sido la experiencia más cercana a la muerte vivida por él como persona y deportista.

“Smokin” Joe ganó el título de campeón del mundo de los pesos pesados en 1970 al vencer por nocaut a Jimmy Ellis en el quinto asalto, en pelea disputada también en el Madison Square Garden, que entonces era la meca de esta disciplina en Estados Unidos.

Frazier, el destino y una corona mundial

El destino quiso que Frazier llegara de forma anómala a titular del orbe. En 1967, Alí, campeón vigente, se negó a ser reclutado como soldado y enviado a Vietnam por lo que fue desposeído de su corona y le fue retirada la licencia, pasándose cuatro largos años sin poder boxear mientras los tribunales estudiaban su causa.

Frazier fue designado por el Consejo Mundial de Boxeo para dirimir ante Buster Mathis quién sería el sustituto de Alí y le ganó por nocaut. No obstante, tuvo que derrotar también a Ellis, titular en la versión de la Asociación Mundial de Boxeo, a fin de unificar ambas coronas en una sola, cosa que ocurrió efectivamente en 1970.

Defendió cuatro veces con éxito el título hasta que George Foreman lo tiró seis veces a la lona en los dos primeros rounds en el pleito que protagonizaron en 1973 para quitarle el título de monarca, que ya nunca más recuperó.

Se retiró en 1976 con un palmarés impecable de 32 triunfos, cuatro derrotas y un empate, aunque combatió por última vez en 1981 de forma extraordinaria. Sus únicos reveses fueron ante Foreman y Alí.

El ex monarca mundial nació en Beaufort, Carolina del Sur, el 12 de enero de 1944 en el seno de una familia pobre. Frazier abandonó la escuela a los 13 años de edad para trabajar y a los 16 empezó como aprendiz en una carnicería de Filadelfia.

Ansioso por perder peso, se dedicó a la práctica del boxeo pero este pasatiempo se convirtió paulatinamente en una carrera deportiva debido a su inmenso talento.

Ya establecido como pugilista amateur integró el equipo de Estados Unidos para los Juegos Olímpicos de Tokío-1964, en los que ganó una medalla de oro.

Al volver a su nación, empezó una carrera exitosísima en el profesional, con éxitos ante pugilistas de la talla de Jerry Quarry, Oscar Bonavena, Buster Mathis, Eddie Machen, Doug Jones, George Chuvalo y Ellis.

Clasificado entre los 10 mejores pesos pesados de la historia por la International Boxing Research Organization, Frasier también está incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo y en el Salón Mundial de la Fama de esta disciplina.

A pesar de sus enormes logros en el deporte, a fines de la década de 1980 había perdido casi toda su fortuna, en tanto sólo sus tres peleas con Alí le habían reportado ganancias de casi seis millones de dólares.

Desde fines de la década de 1990 la situación financiera de Frazier se agravó y en sus últimos años terminó viviendo en un apartamento alquilado (por el cual no pagaba renta gracias a la generosidad de un admirador) de Filadelfia, donde entrenada a jóvenes boxeadores.

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