Con fecha 11 de noviembre de 2011, el senador René Martínez dispuso la circulación de una aclaración acerca de la declaración sobre la discriminación de la que fue objeto la diputada Gladys Vargas, la tarde del 10 de noviembre. Martínez afirma que Vargas no fue discriminada de la reunión a la que convocó el senador Isaac Ávalos, para abordar el tema del conflicto limítrofe entre Oruro y Potosí.En honor a la verdad, valga la siguiente aclaración a la “aclaración” del senador Martínez.

Eran las 17:00 horas, cuando la Bancada del MAS de la Cámara de Senadores convocó a una reunión de asambleístas para tratar el problema limítrofe entre Oruro y Potosí. Para tal efecto, se invitó a la Ministra de Autonomías Claudia Peña, quien asistió acompañada de su asesoría jurídica y de su director de unidades territoriales.

Aproximadamente a las 18:00 horas de la tarde, se hizo presente la diputada Gladys Vargas solicitando ingresar a la mencionada reunión, en su calidad de Presidenta de la Brigada de Potosí y por estar directamente vinculada al tema que se estaba abordando. Vargas solicitó su ingreso a quien cuidaba el ingreso a la sala de reuniones de la Presidencia del Senado, uno de los colaboradores de logística del senador Isaac Ávalos.

Al cabo de algunos minutos, grande fue la sorpresa de los varios funcionarios, que en ese momento se encontraban en la puerta de la sala de reuniones, al advertir que fue el mencionado colaborador quien impidió el ingreso de la diputada, por órdenes expresas de uno de los jefes de mayor peso del senado: el honorable Ávalos. La Diputada Vargas, ya con lágrimas en los ojos, exigió ingresar, pero como es característica de los empleados que siguen a ciegas las huellas de la más evidente discriminación y el muy solapado racismo que impera en la Asamblea Legislativa todavía monocultural, el mencionado empleado le cerró la puerta a la honorable Vargas.

La Ley

737 Contra el racismo y toda forma der discriminación, en su

Artículo 3 (Alcances y ámbito de aplicación), establece que “

La presente Ley se aplicará en todo el territorio nacional y en los lugares sometidos a su jurisdicción. No reconoce inmunidad, fuero o privilegio alguno y se aplica a (…) b) Autoridades, servidores y ex servidores públicos de los órganos Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral del Estado Plurinacional de Bolivia, sus entidades e instituciones del nivel central, descentralizadas o desconcentradas y de las entidades territoriales autónomas, departamentales, municipales, regionales e indígena originario campesinas.”

Es muy recomendable que el senador Martínez y el funcionario que cerró la puerta a la diputada Gladys Vargas, Presidenta de la Brigada de Potosí, con la venia del senador Ávalos, recuerden esta disposición. El senador René Martínez argumenta que “Este cuerpo colegiado (la Cámara de Senadores), se sujeta en un procedimiento legislativo que nos marca espacios de debate; espacios como el de una reunión de bancada, sesión de comisiones, comisiones mixtas, pleno de las cámaras y Asamblea.

En este caso, se trataba de una reunión técnica legislativa del que también participó la senadora Carmen García junto a los otros compañeros asambleístas para ver la mejor viabilidad del anteproyecto de Ley presentado por la asambleísta (Carmen García), ante la prelación existente por un Proyecto de Ley de Unidades Territoriales presentado por el Órgano Ejecutivo y que regularía problemas similares a nivel nacional, mismo que sigue su proceso legislativo legal luego de su aprobación en Diputados”.

Otras tres aclaraciones: primero, la mencionada reunión no se sujetó a ninguna norma legislativa. Prueba de ello es que en la misma estaban presentes funciones de bajo rango como los abogados de la Ministra de Autonomías, algunos asesores de la Asamblea y naturalmente el empleado de Ávalos que cumplía funciones de cancerbero de la puerta (con las disculpas de él). Si ellos podían estar presentes en la reunión, ¿por qué una diputada democráticamente electa, además de ser Presidenta de Brigada, no podía ejercer el mismo derecho que los funcionarios de la Ministra o los ayudantes de los Senadores?

Segundo: dicha reunión no fue convocada para ver la mejor viabilidad del anteproyecto de Ley presentado por la Senadora potosina Carmen García Mamani. Todo lo contrario. La intención fue y aún es obstaculizar dicha propuesta legislativa. Prueba de ello es que René Martínez, quizás por jacobinas instrucciones superiores, evitó convocar a sesión virtualmente toda la semana que acaba de pasar, para no tener que remitir el proyecto de ley de la senadora García Mamani al Ministerio de Autonomías, porque al parecer dicha instancia tampoco desea asumir ninguna responsabilidad jurídica al respecto. Esto es algo que todo el pueblo potosino debe conocer, considerar y evaluar.

Tercero: no existe relación de “prelación” entre el Proyecto de Ley presentado por la senadora García y el Proyecto de Ley de Unidades Territoriales, que hasta el momento no sigue ningún proceso legislativo. La prelación entre proyectos de ley presupone que dos o más propuestas de ley versan sobre un mismo problema o tema. La propuesta de ley de la senadora García es un planteamiento especial para resolver el problema específico entre Coroma (Potosí) y Quillacas (Oruro) y la propuesta de Ley de Unidades Territoriales, como su nombre lo indica, es mucho más general y no tiene por objeto resolver el conflicto limítrofe entre Coroma y Quillacas, en base a documentos de propiedad legal.

Hace un par de semanas, había anticipado la encrucijada en la que se verían los asambleístas potosinos: o asumir una posición política frente al conflicto limítrofe entre Oruro y Potosí o defender la posición de resolver dicho conflicto en base a documentos históricos y jurídicos. La posición de la diputada Gladys Vargas y de la senadora Carmen García es parte de los primeros efectos de quienes han decidido defender la legalidad, en el proceso de resolución del “affaire” limítrofe entre Coroma y Quillacas, mucho más allá de la prebenda política a la que están acostumbrados varios otros asambleístas nacionales.