Teherán, Moscú, Kuwait y Washington (PL).- El gobierno de Irán consideró “desbalanceado y motivado políticamente” un informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) presentado este martes en Viena por su director general Yukiya Amano. El documento acusa a Irán de estar trabajando para desarrollar un diseño de bomba nuclear.

El portavoz de la Cancillería iraní Ramin Mehmanparast anunció el 19 de julio que su país cuenta con una incrementada capacidad de enriquecimiento de uranio, tras la puesta en marcha de “nuevas y más eficientes centrífugas”. El enriquecimiento de material fisionable para alimentar sus centrales nucleares es el principal punto de fricción entre la República Islámica, que reivindica su derecho al dominio de la tecnología nuclear con fines pacíficos, y las potencias occidentales que la acusan de querer hacerse con el arma con el arma atómica.

Tanto el guía espiritual iraní Alí Jamenei como el presidente de la República Mahmud Ahmadinejad insisten que tal objetivo está ausente de sus planes y es contrario a las creencias islámicas. Ambos aseguran que el uranio enriquecido tiene como destino alimentar sus generadores nucleares de electricidad y enriquecer isótopos con propósitos médicos, y reivindican el derecho del país a continuar las investigaciones en esa esfera, que desarrollan con personal y tecnología iraní.

A principios de agosto, Rusia e Irán ultimaban una fecha para el arranque oficial de la central nuclear de Bushehr, construida por un acuerdo gubernamental de cooperación en el sector energético. Las fechas y el formato de la ceremonia están en proceso de coordinación por las partes y se prevé que coincidan con la puesta en explotación de la planta electronuclear, declaró el viceministro de Asuntos Exteriores ruso Serguei Riabkov.

Riabkov, quien anunció que la central entraría en fase operativa en agosto, examinó con el embajador iraní en Moscú Mahmud Reza Sajadi el desarrollo de la cooperación bilateral en la esfera de la energía atómica, consignó la agencia ITAR-TASS. Según fuentes diplomáticas, ingenieros rusos e iraníes prueban la conexión de la estación nuclear con el sistema energético de la nación persa para encender el interruptor.

Técnicos de la estatal agencia rusa Rosatom participaron en la construcción de la central de Bushehr, en la costa iraní del Golfo Pérsico, por un acuerdo de colaboración suscrito entre Moscú y Teherán en 1995, para la generación de combustible con fines pacíficos.

El 29 de agosto, el gobierno de Irán informó que continuará su producción de uranio enriquecido al 20% con fines pacíficos en la planta nuclear de Fordo, pese a las presiones de Occidente y una nueva oferta de negociación. El jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI) Fereydoun Abbasi subrayó a la agencia oficial de noticias IRNA que la producción de uranio enriquecido en este país “continúa y no será detenida”.

Añadió que mediante la generación de uranio mejorado, la República Islámica ha superado la cantidad requerida para la producción de combustible que necesita el reactor atómico de Teherán, especializado en investigaciones y en la elaboración de isótopos médicos.

La nación persa prevé retomar el enriquecimiento en Fordo, tomando en cuenta las necesidades presentes y futuras de sus reactores. Irán comenzó a transferir el 22 de agosto centrífugas de la planta de Natanz hacia Fordo, la segunda central del país para desarrollar uranio, luego que potencias occidentales intentaron bloquear un acuerdo para canje de combustible con mediación de Turquía y Brasil.

Al respecto, Abbasi refutó aseveraciones de Occidente relativas a supuestos planes iraníes para generar uranio con un nivel de enriquecimiento superior al 20%, al considerarlas un intento de justificar previas acusaciones de que persigue fines militares. “El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) es consciente de la información detallada sobre el volumen de enriquecimiento, así como del lugar de almacenamiento de productos y sella esos sitios”, recalcó el funcionario.

Los informes sesgados de la OIEA

El 3 de septiembre Irán alabó aspectos positivos de un reciente informe del OIEA, pero criticó lo que consideró “puntos repetitivos e injustificables”. Dicho informe incluye “nuevos puntos positivos”, indicó el embajador adjunto ante la ONU Eshaq Ale-Habib, al subrayar como los más importantes “los pasos positivos de la República Islámica hacia la cooperación y la transparencia”.

Además de repetir el mensaje de que la nación persa no ha desviado sus actividades nucleares, Soltaniyeh mencionó que el reporte establece “muy claramente que Irán coopera en ofrecer la información requerida, eliminar ambigüedades y responder cualquier pregunta”. Enfatizó en que “tomando en cuenta todo el informe, éste incluye más partes positivas respecto a otros anteriores y, por lo tanto, puede ser considerado como un paso positivo hacia adelante”.

No obstante, valoró de “injustificables” el mantenimiento de las resoluciones punitivas del Consejo de Seguridad de la ONU y el pedido a este país de que renuncie a su programa de enriquecimiento de uranio, pese a haber ratificado sus propósitos pacíficos. La República Islámica ha probado, una y otra vez, que “tales demandas carecen de cualquier justificación legal o técnica”, remarcó.

La OIEA presentó este martes 8 de noviembre en Viena un nuevo informe en el que acusa a Irán de estar trabajando para desarrollar un diseño de bomba nuclear. El representante iraní ante esa agencia de la ONU Alí Asghar Soltanieh valoró que el documento “es desbalanceado, no profesional y motivado políticamente… y repite las palabras de Estados Unidos”.

Las escuetas declaraciones de Soltanieh siguieron a una intervención del presidente de la República Islámica Mahmoud Ahmadinejad, quien criticó a Amano horas antes de que se conociera oficialmente el reporte, llamándolo “títere” de los intereses estadounidenses. “Ellos (el gobierno norteamericano) le han otorgado poderes en el OIEA a una persona que carece de autoridad y viola las reglas de la agencia repitiendo las palabras de Estados Unidos”, observó Ahmadinejad y deploró que el OIEA sea “una herramienta para unos pocos países empeñados en dominar el mundo.

A principios de noviembre, el ministro de Justicia de Irán Morteza Bakhtiari emplazó al director general del OIEA Yukiya Amano a evitar divulgar el informe “viciado y politizado” sobre las actividades nucleares de Irán. La difusión de un reporte “excesivamente acusatorio” contra este país “indicaría que Estados Unidos y otras potencias arrogantes del mundo están preocupadas por los avances iraníes en la ciencia nuclear, pues saben de su naturaleza pacífica”, remarcó Bakhtiari.

Este martes, Rusia también expresó su preocupación por la manipulación del reciente informe del OIEA para crear un nuevo clima de tensión en torno al programa nuclear iraní. Un comunicado de la Cancillería rusa señala que mucho antes de conocerse en Viena el informe de la OIEA, éste se convirtió en un objeto de invenciones, rumores y chismes políticos, lo cual resta reputación a quienes se dedican a crear tal atmósfera.

Deseamos conocer hasta donde el Secretariado de la OIEA puede garantizar la debida confidencialidad de su trabajo, sin lo cual se pone en duda la toma de decisiones efectivas de ese organismo, recalca la nota del ministerio ruso del Exterior. Asegura que por el momento carece de la versión completa del citado documento, por lo cual los comentarios no son precisamente de su contenido. Será necesario analizar el resumen del OIEA para determinar si existen realmente elementos como para sospechar de la existencia de componentes militares dentro del programa nuclear iraní o si se trata de invenciones para crear tensión, afirma la declaración oficial.

Respecto a la supuesta complicidad de científicos rusos en la elaboración hace una década de elementos militares dentro programa nuclear iraní, la parte rusa recuerda que hace tiempo entregó al OIEA todas las explicaciones en ese sentido. En segundo lugar, aclara que al impulsar el asunto del supuesto papel determinante de los referidos científicos en los trabajos de la rama nuclear iraní se demuestra la falta de profesionalidad de quienes elaboran tales hipótesis, señala la nota de la Cancillería rusa.

Además, sospechamos que los encargados de azuzar el mencionado tema poseen motivaciones y objetivos políticos negativos, para nada relacionados con la tarea de eliminar las preocupaciones en torno a los planes de desarrollo de la energía atómica en Irán, denuncia la nota diplomática.

Ahmadinejad reiteró que Irán no necesita de bombas nucleares para “cortar las manos” a Estados Unidos, y puede alcanzar sus objetivos por medios pacíficos, rechazando así alegaciones sobre su programa atómico. Nuestra nación puede lograr sus éxitos mediante la reflexión, su rica cultura y prudencia, subrayó jefe de Estado, tras deplorar que Washington y sus aliados recurran a fabricar alegatos infundados contra la República Islámica.

Irán demanda desarme nuclear total

El 3 de septiembre, el gobierno de Irán llamó a un desarme nuclear total en el mundo para que se acate la voluntad de la amplia mayoría de la comunidad internacional en ese asunto, mientras que el representante iraní Alí Asghar Soltanieh instó a la OIEA a investigar la actividad nuclear de Washington. Teherán es signataria del Tratado de No Proliferación Nuclear y, por lo mismo, opina que el desarme atómico debe situarse en las prioridades de la agenda internacional, además de prohibirse todas las pruebas nucleares.

Ahmadinejad señaló que la administración de Barack Obama “acusa con arrogancia a Irán de producir bombas nucleares mientras posee más de cinco mil artefactos atómicos”, lo cual “demuestra la falta de compromiso de Estados Unidos con el desarme nuclear”. Tras calificar al director general del OIEA como “títere” de la Casa Blanca”, Ahmadinejad lo emplazó a brindar información veraz y a actuar con independencia sobre las actividades nucleares de Estados Unidos, también firmante del Tratado de No Proliferación.

Según Ahmadinejad, la nación norteña destinó un monto adicional de 81 mil millones de dólares para modernizar sus bombas atómicas, mientras el presupuesto anual de Irán para investigaciones nucleares es de 250 millones de dólares.

A fines de octubre, un informe de la British American Security Information Council (Basic) reveló que Estados Unidos planea gastar 700 mil millones de dólares para mejorar e incrementar sus arsenales nucleares en la próxima década. A la par del Pentágono, otras potencias nucleares se aprestan a realizar erogaciones de cientos de miles de millones de dólares en la modernización y mejora de las ojivas de armas y sistemas portadores durante los próximos años, acentúa el texto.

Esto ocurre pese a las presiones presupuestarias del gobierno estadounidense y su retórica internacional sobre el desarme, sostiene Basic y advierte que la evidencia apunta a una nueva y peligrosa “era de las armas nucleares”, lo cual puede ser secundado por otras naciones como China, India, Israel, Francia y Pakistán, lo que incrementaría la carrera armamentista.

Según el informe, en varias naciones se le asigna a las armas nucleares funciones que van mucho más allá de la disuasión, una vieja teoría vigente desde la llamada guerra fría. Basic aborda el desenfreno de la carrera armamentista nuclear para los próximos años, cuando ocurre una de las más severas crisis económicas, con la acentuada caída de los gastos en los programas sociales en todo el mundo.

El documento evalúa además la política nuclear de Reino Unido para los próximos años, un cercano aliado de la Casa Blanca. Asimismo precisa que en el caso de Israel existe una mejora en el tamaño de sus misiles de crucero con ojivas nucleares, instalados en su flota de submarinos. El estado judío, señala Basic, está en una etapa avanzada de un programa de satélites para el lanzamiento de cohetes y el desarrollo futuro de misiles balísticos intercontinentales (ICBM), lo que aumentará las tensiones en la región del Oriente Medio.

En una parte del estudio el documento aborda la preocupación de Rusia, China y la India, entre otros estados, sobre la defensa antimisiles estadounidenses y sus programas convencionales de Ataque Global Inmediato. En su análisis de cada país, Basic plantea que Estados Unidos tiene previsto gastar, además, 92 billones de dólares en nuevas ojivas nucleares y en la construcción de 12 submarinos atómicos equipados con misiles balísticos de crucero y bombas.

En respuesta a la carrera de los estadounidenses, Rusia responderá con la mejora de su tríada nuclear estratégica (tierra, mar y sistemas de suministro de aire) para el año 2020. Se trata de la introducción de misiles balísticos intercontinentales móviles con ojivas múltiples y una nueva generación de submarinos para llevar armas nucleares de crucero, así como los misiles balísticos.

Igual progresión nuclear se registra en Francia, país que completó el despliegue de cuatro nuevos sumergibles artillados con cohetes de largo alcance, de una “cabeza nuclear más sofisticada” y contempla la modernización de su flota de bombarderos nucleares.

Irán tilda de “bluff político” amenazas estadounidenses e israelíes

El 4 de noviembre, el presidente y el primer ministro de Israel, Shimon Peres y Benjamín Nertanyahu, respectivamente, consideraron “muy probable” un ataque militar contra reactores nucleares de Irán. El gobierno iraní tildó de “bluff político y militar” la retórica intimidatoria estadounidense e israelí.

El integrante de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del parlamento (Majlis) Esmayeel Kossari afirmó que el lenguaje belicista intensificado en los últimos días por gobernantes de Estados Unidos e Israel es una “guerra psicológica” contra Irán. “Las declaraciones que hemos estado escuchando en recientes entrevistas de funcionarios del régimen sionista son, de hecho, un tipo de operación psicológica, y nada más”, remarcó Kossari en declaraciones a la agencia noticiosa progubernamental Fars News.

“Los estadounidenses y el régimen sionista han sentido gran susto y profunda preocupación por los recientes sucesos en Medio Oriente y en el mundo de hoy”, porque “han perdido sus bastiones e intereses ilegítimos en la región”, indicó el diputado iraní.

Señaló que ni Washington ni Tel Aviv están en condiciones de atacar a Teherán, pero, de cualquier modo, el país persa “está en alerta” ante cualquier agresión militar contra sus instalaciones nucleares, como han amenazado las máximas autoridades norteamericanas e israelíes.

Al respecto, el también legislador persa y vicepresidente de la referida comisión parlamentaria Hossein Ebrahimi definió como “tontería” las amenazas y advirtió que amigos y aliados de la República Islámica destruirán a Israel antes de que ejecute el aludido ataque.

Ebrahimi mencionó a países y pueblos árabes como los del Líbano, Egipto, Túnez y Palestina para afirmar que “ahora todas esas fuerzas son aliadas de Irán y si Israel se embarca en una acción tonta contra nosotros, arderá en el fuego de la ira de Irán y sus aliados”.

Al respecto, el primer ministro en funciones y titular de Defensa de Kuwait, jeque Jaber Al-Mubarak Al-Hamad Al-Sabah, descartó facilitar cualquier base militar u otra porción de su territorio para atacar a cualquier país de Medio Oriente, en alusión implícita a eventuales acciones armadas contra Irán o Siria. El primer ministro respondió así a especulaciones sobre la concentración de tropas estadounidenses que salen de Irak tras más de ocho años de ocupación, apuntó la agencia estatal de noticias KUNA.

El funcionario negó reportes de que los militares de Estados Unidos se estarían reasentando en Kuwait o en la isla de Boubyan tras su salida de Irak, y rechazó rumores sobre la existencia de un plan para incrementar los efectivos de aquel país en el emirato. Canales televisivos árabes alimentaron especulaciones de posibles acciones armadas con aval de la ONU si se acentúa el deterioro de la situación en Siria, donde grupos armados financiados desde el exterior intentan derrocar al gobierno del presidente Bashar Al-Assad.

El jeque Jaber Al-Sabah subrayó que la cifra de soldados norteamericanos en Kuwait está fijada en base a acuerdos entre los dos países, y esta nación sólo será un “cruce” para los uniformados que parten de Irak y regresan a Estados Unidos. Subrayó que un buen número de militares estadounidenses ya salieron de Kuwait y la retirada de los restantes se espera para finales de 2011, a tono con el calendario para finalizar la ocupación del vecino país mesopotámico, invadido en marzo de 2003.

Por su parte, el presidente Ahmadinejad advirtió que si Washington se enreda en cualquier acción militar contra Teherán, tal como anunciaron en días recientes autoridades estadounidenses e israelíes, “ciertamente lamentará ese paso por la firme respuesta” que encontrará.