El gobierno de Evo Morales sostiene un proceso de deterioro continuo a tal punto que ya no le queda espacio político -luego del conflicto del Tipnis- que le permita seguir conduciendo el Proceso de Cambio.


El gobierno de Evo Morales sustenta un proceso de deterioro continuo a tal punto que ya no le queda espacio necesario, luego del conflicto del Tipnis, que le de un margen admisible para seguir conduciendo el Proceso de Cambio, la insolvencia de flexibilidad e inteligencia en el manejo político de la mayoría de los conflictos sociales acumulados le sigue causando ininterrumpidamente un alto y sostenido costo político.

Luego del conflicto del Tipnis se abre una nueva fase en el Proceso de Cambio, el conflicto modifica sustancialmente la correlación de fuerzas sociales y políticas, el Pacto de Unidad se resquebraja irreversiblemente, la brecha que se abre desde ese momento señala la existencia de dos bloques sociales muy bien definidos y diferenciados por intereses de clase, es decir intereses sociales, políticos y económicos.

Por un lado están los pueblos indígenas de tierras bajas que en el proceso de defensa del Tipnis y defensa de los derechos políticos inherentes y rubricados en la norma constitucional son portadores al mismo tiempo de propuestas políticas, quienes hacen evidencia también de la configuración de un nuevo frente político, que es una nueva corriente política que se cultiva, desarrolla y brota desde el mismo vientre del Proceso de Cambio, como resultado contrapuesto de los desaciertos políticos del gobierno de Evo Morales, brota esta nueva corriente política como sucede en la dinámica dialéctica de todos los procesos políticos en doquier. Los fundamentos políticos del nuevo frente político insurgente comprobado y apuntalado por los movimientos sociales de los pueblos indígenas de tierras bajas apuntan indiscutiblemente a la Reconducción Política del Proceso de Cambio.

Por otro lado están otros sujetos sociales -cocaleros, colonizadores, bartolinas y campesinos- que apoyan al gobierno de Evo incondicionalmente en la implementación de medidas neoliberales y medidas violatorias del contenido de la norma constitucional. Estos sectores sociales son los que plantean la distribución de las tierras en propiedades agrarias privadas e individuales que se puedan comercializar -el libre mercado de las tierras- son los que apoyaron la medida antipopular del “gasolinazo” de diciembre del año pasado defendiéndola como una “nivelación de precios de los combustibles” argumentando que “beneficiaría al país en la lucha contra el contrabando de combustibles” estos sectores sociales también se pusieron del lado del gobierno en el desarrollo del conflicto del Tipnis a tal punto que bloquearon el camino del recorrido de la marcha indígena –para presionar a los marchistas- en los alrededores de Yucumo, donde se produjo la brutal represión contra los indígenas marchistas y que luego el gobierno no asume en ningún momento -vale decir nunca- la responsabilidad de la represión. Estos son los movimientos sociales que seguirán apoyando categóricamente las próximas medidas neoliberales de Evo. El gobierno se apoyará de ahora en más en los Interculturales, Colonizadores, Bartolinas y CSUTCB para desplegar e imponer las venideras acciones del gobierno de Evo como la implementación de un nuevo “gasolinazo” que el presidente Evo a anunciado como un elemento componente de la “nueva agenda” política que se definirá en la cumbre nacional en la que se dará el “debate nacional” que se llevará a cabo a fines de este año.

También cabe remarcar que luego del conflicto del Tipnis, con la promulgación de la “ley corta” los operadores políticos del gobierno -como Quintana- no dejaron de seguir desacreditando de diversas maneras a los indígenas del Tipnis que le dieron una cátedra de política a Evo Morales, los operadores de Evo siguen inventando falsedades en contra de los “marchistas” con el fin de recuperar la imagen perdida del gobierno indigenista en el afán de continuar manipulando políticamente, en el afán de seguir mintiendo y confundiendo del modo que sugiere García Linera – el Gengis Khan boliviano- arquitecto de las atrocidades que llevaron al actual endeudamiento fiscal, deuda que en este momento redondea los 9600 millones de dólares, y que seguirá creciendo geométricamente con el plan quinquenal de inversiones iniciado el año por un monto de 32000 millones de dólares.

El gobierno convoca por otra parte a un “debate nacional” para configurar la “nueva agenda” política que en realidad ya está mas o menos acordada con los movimientos sociales que están del lado del presidente Morales, que son los que se repartieron los ministerios, viceministerios y otras reparticiones públicas; como muestra basta un botón –el 6 de enero de 2010 Isaac Avalos envió una carta al Presidente Morales reclamando dos ministerios, cinco viceministerios y la dirección nacional del INRA como cuota de poder de la CSUTCB en el Ejecutivo- hoy pretenden imponer sus intereses con la explicación de que el gobierno debe realizar una “distribución justa” de las tierras. Estas son las condiciones sobre las que otorgarán el respaldo a Evo Morales –vale decir- las próximas medidas impuestas por el gobierno serán amparadas por los movimientos sociales como reflejo de los intereses de los mismos y de los intereses de las transnacionales. La convocatoria al “debate nacional” es solo una artimaña que servirá como cortina de humo para confundir a la población y a la militancia del MAS, servirá para engañar, para seguir mintiendo, para seguir ocultando la verdad. El “debate nacional” será una farsa que canalizará la ejecución de un nuevo “gasolinazo” y otras medidas populistas de contenido neoliberal que serán impuestas indudablemente si no a través del engaño será a través de la represión violenta una vez que el pueblo boliviano alce su protesta como lo hizo en Octubre de 2003.

El gobierno indigenista de Evo Morales no tiene espacio político necesario para seguir conduciendo democráticamente el Proceso de Cambio, solo cuenta con el apoyo de los sujetos sociales que se repartieron los espacios de poder, Evo Morales ya no cuenta con el apoyo del pueblo boliviano y cuando un gobierno no cuenta con apoyo popular gobierna a través de la fuerza, de la represión violenta, los días que vienen estarán estampados por las acciones represivas está vez cometidas por las gloriosas fuerzas armadas de García Linera.

chipayita@yahoo.es