Damasco y El Cairo, (PL).- Con el registro de candidatos que concluyó el 3 de noviembre, y la supervisión de las nominaciones por parte del Comité Electoral Supremo para los comicios locales de diciembre, Siria se adentra en una experiencia nueva en su vida política, pese a que sectores musulmanes sunitas radicales incitan a la violencia con grupos armados y financiados desde el exterior.

Estratégicamente ubicada en Medio Oriente, Siria es el principal aliado árabe de la República Islámica y, por razones obvias, está alineada al “eje del mal”, al que las potencias mundiales reiteradamente aluden en sus campañas hostiles contra Teherán. El país se divide administrativamente en 14 provincias y cuenta con unos 22 millones y medio de habitantes, la mayoría de confesión islámica sunita, seguido por los musulmanes shiitas, y también hay cristianos y drusos.

Como parte del programa de reformas que desarrolla el gobierno del presidente Bashar al-Assad, se prevén elecciones locales el 12 de diciembre próximo para seleccionar a los consejos de poblados, municipalidades y provincias, como paso previo a las legislativas nacionales en febrero del 2012. Personalidades del ámbito académico, legal, social y hasta político-religioso, consideran estos comicios como una oportunidad genuina de practicar un ejercicio nacional democrático, cuya fortaleza se deriva de la nueva Ley de Administración Local.

“Es el primero de su tipo en el mundo árabe porque la nueva ley orienta al poder judicial a supervisar el proceso electoral, comenzando desde la nominación de candidatos hasta el conteo de los votos, a fin de asegurar la honestidad y transparencia del sufragio”, dijo a la agencia de noticias SANA el responsable del subcomité de elecciones locales en Homs, Abdul-Rahman Rahmoun.

El secretario de Gobernación en la ciudad de Sweida, Wasim Ezz Eddin, opina que los comicios locales impulsarán la democracia, pues los consejos (gobiernos) en las localidades son los que atienden las cuestiones de los servicios, la salud y la cultura para lograr un desarrollo equilibrado en todos los sectores. Estima igualmente que del proceso podrán salir funcionarios más eficientes y competentes de poder cumplir con tales responsabilidades, y se les debe garantizar las facilidades para que puedan aspirar.

Citado también por la prensa y en sintonía con Ezz Eddin, el presidente de la Asociación de Juristas de Idleb, Jamal Misto, considera que este sufragio es una experiencia que allana el camino para que el pueblo pueda elegir a sus representantes, y a los más experimentados y capaces a los consejos locales. En esa provincia del sur de Siria, colindante con el Líbano, ya operan 27 centros electorales encargados de instrumentar las facilidades y crear las condiciones para el pueblo pueda participar en los comicios.

En Daraa y Hama aseguraron a Prensa Latina que el proceso electoral avanza sin contratiempo, aunque como todo lo nuevo se presentan dificultades. “Estamos haciendo el mejor esfuerzo por organizar unos comicios transparentes, justos y que respondan al interés del pueblo”, aseguró el gobernador de la provincia de Hama, el doctor Anas A. Naem. En esa central provincia, de unos dos millones y medio de habitantes, resultarán elegidos alrededor de 200 funcionarios entre un número todavía indefinido de candidatos.

El Comité Electoral Supremo instruyó a los subcomités, en las 14 provincias del país, supervisar el registro de los aspirantes acorde con el decreto que garantiza el derecho a aspirar a un puesto en la Asamblea Popular y en los consejos locales al amparo de la nueva ley electoral. Igualmente, los orientó a facilitar y establecer todos los medios para asegurar un sufragio honesto y democrático. También solicitó a las autoridades a instalar para la fecha de la votación pantallas electrónicas en las plazas de todas las provincias con vistas a mostrar el conteo de los votos, a fin de preservar la transparencia y la integridad de los comicios.

La experiencia y lecciones que emanen de este primer sufragio serán valiosas para instrumentar y realizar el segundo ejercicio electoral a fin de elegir en febrero de 2012, según se prevé, a los 250 miembros del Majlis al-Shaab, la Asamblea Popular. No obstante, la Asamblea Popular (parlamento) recomendó al presidente aplazar esa fecha a fin de que se pueda afianzar el proceso de reformas, en especial se complete la reformulación de la nueva Constitución, se avance en el Diálogo Nacional Integral, y dar tiempo así para que se normalice la situación en las provincias afectadas por el terrorismo y se cree un mejor ambiente.

¿Insurrección o ajuste de cuentas?

Siria encara una convulsión política y social por innegables expresiones de insatisfacción y protestas populares iniciadas el 15 de marzo contra el gobierno de Bashar Al-Assad. Sin embargo, Damasco sigue siendo una piedra en el zapato de Occidente, en particular de Estados Unidos y Francia, que han visto abortados numerosos complots, maniobras subversivas y campañas mediáticas hostiles, primero contra Hafez Al-Assad y luego contra su hijo Bashar.

A finales de la década de 1970 y comienzos de la de 1980, la Hermandad Musulmana siria -que ahora regenta desde Gran Bretaña un llamado Observatorio de los Derechos Humanos- protagonizó un efímero motín contra el gobierno en Hama, coordinado y alentado en Londres. Los kurdos también han sido utilizados en varios momentos de los últimos 50 años para apuntalar un macabro juego estadounidense-europeo contra Siria, aprovechando los reclamos de ciudadanía, derechos políticos, educacionales y sociales de esa minoría marginada.

A juzgar por los contactos en tiempos recientes de las autoridades francesas y estadounidenses con las sirias, parecía que a Damasco se le había perdonado su “herejía”, aunque tal aproximación siempre tuvo como trasfondo a Irán y los movimientos árabes de resistencia contra Israel. Siria es el principal aliado árabe de la República Islámica y está alineada al “eje del mal”, según las potencias mundiales.

El gobierno de Al-Assad estableció relaciones diplomáticas con el Líbano en 2008 y recompuso los nexos enturbiados por maniobras de sectores antisirios en Beirut, París y Washington. Vale acotar que a la Francia de Nicolás Sarkozy le era indispensable “rehabilitar” a Siria para dar verdadero sentido al publicitado proyecto de Unión por el Mediterráneo, ahora en punto muerto.

En la actual etapa pre eleccionaria, sectores musulmanes sunitas radicales incitan a la violencia con grupos armados y financiados desde el exterior, y se afanan por perturbar la estabilidad y desatar el caos mediante actos de terror y acciones vandálicas. Son azuzados por seguidores locales del movimiento Hermandad Musulmana y otros grupos extremistas afines e individuos partidarios de la ideología de Al-Qaeda. Entre sus miembros también se cuentan individuos vinculados a otras organizaciones radicales islamitas que se han infiltrado en territorio sirio e instigan a los partidarios en el país de la Hermandad Musulmana, según fuentes de crédito.

Arrestos de personas por traficar armamento hacia Siria, entre estos sirios con documentación de residencia en Arabia Saudita, tuvieron lugar en el norte del Líbano, reveló la prensa de ese país vecino. Incluso, su Tribunal Militar Supremo emitió el jueves en Beirut órdenes de búsqueda y captura de elementos acusados de trasiego de material bélico a través del territorio libanés hacia la vecina Siria.

Cabecillas e integrantes de esos grupos terroristas arrestados y presentados en la televisión han confesado, unos que participaron en la infiltración de material bélico desde Turquía; otros que lo recibieron desde el Líbano y Jordania, incluso. También precisaron la cantidad de dinero recibido por participar e incitar a protestas y revueltas y por esconder armamento, así como de sabotajes y acciones sangrientas cometidas.

Funcionarios comentaron a discreción que las fuerzas de seguridad han capturado a extranjeros, incluso con preparación militar y de inteligencia, dentro del territorio sirio, unido a elementos de Al-Qaeda. El presidente Bashar al-Assad aseguró que Damasco posee evidencias y pruebas de que las bandas armadas son pertrechadas y financiadas desde países colindantes y que se profundizan las investigaciones para determinar si existe algún vínculo entre ese apoyo y las autoridades de esas naciones, y recalcó que una vez concluyan las investigaciones dará a conocer toda la información sobre la conspiración confabulada contra Siria.

Las acciones terroristas se sienten con más intensidad en Homs y todavía en Idleb, mientras son menos frecuentes ya en Daraa y Hama, al tiempo que la situación es prácticamente normal en Deir Ezzor, dicen sus autoridades. El 6 de noviembre, la prensa informó que una veintena de soldados y policías, más un civil, resultaron muertos en Homs, Damasco Campo y Daraa. El sábado fueron sepultados 22 efectivos y un civil que fallecieron de heridas en los hospitales militares de la ciudad de Homs, en el centro del país, y en Tishreen, Damasco.

Entre los finados se encuentra el coronel Hassan Saleh Mansour, oriundo de la provincia de Hama, y los mayores Atef Ali Adraa, también de Hama, y Samer Mohammad Hassan, de Latakkia, precisa un despacho de la agencia de noticias SANA. En la relación también figuran cinco sargentos y un suboficial, mientras el civil era un chofer de ambulancia, cuyo vehículo fue emboscado y ametrallado por una banda terrorista cuando conducía heridos hacia un hospital en Homs.

Con este anuncio, suman desde el 29 de octubre unos 72 efectivos del Ejército o de la Policía muertos en enfrentamientos con los grupos armados, según los partes que casi a diario difunden las autoridades.

En gesto humanitario y con la intención de sanear el ambiente de tensión y violencia que aflige a varias localidades del país, el gobierno sirio liberó a 553 personas detenidas durante las revueltas y que no estaban acusadas de delitos de sangre, anunció el Ministerio del Interior. La liberación tuvo lugar en víspera del inicio del feriado musulmán por Eid al-Adha, el festejo por el sacrificio del cordero, y en cumplimiento del acuerdo sellado con la Liga Árabe el pasado miércoles que ha sido bien acogido por muchos países en particular de la región, excepto Estados Unidos. Otros 119 arrestados serán posteriormente liberados, precisa la agencia de noticias SANA.

Además, el gobierno sirio promulgó el decreto No. 124, el cual otorga una amnistía general para 2012 a todas aquellas personas que confundidas o influenciadas, según argumentó, hayan participado en el trasiego, compra y distribución de armamento.

Al anunciar la medida que contempla a quienes no hayan cometido crímenes de sangre o acciones violentas, el Ministerio del Interior exhortó a que se entreguen junto con las armas a la estación policial más cercana durante esta semana hasta el próximo sábado 12. Recalcó que quienes acaten la medida serán liberados sin cargos considerando el gesto como una absolución.

Pero una vez hecha pública tal decisión, el gobierno de Estados Unidos instó a quienes llama activistas sirios a no entregar sus armas, lo cual fue denunciado en Damasco como una abierta exhortación a la violencia terrorista.

* Martin Hacthoun es enviado especial de Prensa Latina en Siria y Ulises Canales, corresponsal de Prensa Latina en Egipto.