Washington, (PL y agencias).- Decenas de miles de veteranos de guerra de las fuerzas armadas estadounidenses viven hoy como indigentes en las calles de la primera potencia económica mundial. Los pagos por desempleo para los uniformados recién relevados del servicio activo se duplicaron desde 2008. Entre 2004 y 2008, se triplicó la tasa de suicidios de mujeres soldados enviadas a la guerra.

El gobierno central en Washington define como pobre a una familia de cuatro integrantes que gana menos de 22.300 dólares al año, y a los individuos con ingresos por debajo de 11.140 dólares anuales. La tasa nacional de pobreza ascendió hasta 15,1% en 2010, el índice más alto en 17 años, confirmó la más reciente estadística del gobierno federal.

Eso significa que alrededor de 46,2 millones de habitantes de la primera potencia económica mundial carecen de bienes básicos, 2,6 millones más que en el periodo censal anterior. Las cifras difundidas en septiembre representan los peores números en este acápite social desde 1993. En 2009 el indicador era de 14,3%, reportó el medio digital CNNMoney.

Alrededor de 13 mil ex soldados de entre 18 y 30 años de edad (el 5% de los veteranos de guerra) son considerados personas sin hogar. Cerca del 25% de los ex combatientes sin techo participaron en operaciones de combate en Afganistán, Irak, entre otros países, según un informe del Departamento de Desarrollo Urbano (DDU). La investigación reveló que desde mediados de 2010 aproximadamente 145 mil ex militares pasaron al menos una noche en refugios para mendigos o en casas transitorias.

Las cifras son particularmente inquietantes teniendo en cuenta que nuevos contingentes militares regresarán pronto del Oriente Medio, luego de que la Casa Blanca dio por terminada la contienda bélica en Irak.

Veteranos de guerra sin empleo

De 2008 a 2010 unos 447 mil veteranos de guerra quedaron fuera del mercado laboral en Estados Unidos. La situación general muestra que los ex militares sin empleo superaron el millón de personas, con un índice total de 8,7%. Se estima que la tasa de desocupación de ex militares varones de entre 18 y 24 años fue más del 30% en mayo de este año, frente al 18% entre los civiles varones de la misma edad, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

Los veteranos de guerra de origen latino afrontan serias dificultades para conseguir un puesto de trabajo, corroboran estadísticas del Departamento de Trabajo. En 2008, el desempleo en ese segmento poblacional alcanzó un índice de 5,1%, equivalente a 41 mil personas; en tanto que en 2010 el número de parados llegó a 76 mil (9,2%).

De 2007 a 2010 la tasa de desempleo entre veteranos afroestadounidenses subió 7%, muy por encima de los anglosajones y latinos (5%). Esas personas representan el 7,7% de la fuerza laboral activa de Estados Unidos, equivalente a 11,8 millones de individuos.

Los pagos por desempleo para los uniformados recién relevados del servicio activo se duplicaron desde 2008, señal de que regresan de la guerra a un mercado laboral cada vez más difícil. Los militares pagaron 882 millones de dólares en subsidios de desempleo en 2010, frente a 450 millones en el año fiscal 2008. Este 2011 las cifras muestran una tendencia aún mayor, destacó el diario USA Today.

Los beneficios de desempleo estatal se entregan por un periodo de hasta 26 semanas, y el lapso promedio de compensación por esta causa entre los veteranos fue de 21 semanas el pasado año, señaló el Departamento de Trabajo.

La legisladora demócrata Patty Murray, presidenta del Comité Senatorial de Asuntos de Veteranos, considera que se está pagando mucho en el intento por resolver los problemas de los ex soldados que regresan cada vez más deprimidos a sus casas.

“Les pedimos que lucharan, se sacrificaran y arriesgaran la vida por su país, y lo último que tendrían que hacer es pelear por un puesto de trabajo cuando regresan. No aquí, no en los Estados Unidos de América”, expresó el presidente Barack Obama durante una reciente gira por California.

Las veteranas, desempleadas y sin hogar

Un porcentaje elevado de mujeres que alguna vez sirvieron como efectivos en las fuerzas armadas estadounidenses se suman al enorme pelotón de desempleados que pulula en las calles de la primera economía del mundo. La tasa de desocupación de las ex militares bordea el 14,7%, muy por encima del que registran sus compatriotas del género masculino, reveló la Oficina de Estadísticas Laborales.

Aunque el 15% de los efectivos que regresan son féminas, las cuales están en el frente de combate recibiendo disparos y efectuando misiones difíciles, no por ello dejan de ser víctimas de la discriminación a su retorno. Para Paul Rieckhoff, director ejecutivo de veteranos de las guerras de Irak y Afganistán, un montón de gente en este país no entiende o aprecia que las mujeres están combatiendo en las fuerzas armadas, en el ámbito que sea, reportó la cadena televisiva CNN.

Kenia Smith es una madre soltera con dos hijos adolescentes que hace dos años dejó el ejército por problemas de salud. Sin embargo, en septiembre último perdió su casa por ejecución hipotecaria y en la actualidad sobrevive en viviendas de transición.

Soy una veterana con niños y sin hogar; he luchado por mi país y ahora me he quedado sin casa, y todo porque no puedo encontrar un trabajo, lamentó Smith. La ex soldado se encuentra bajo presión para encontrar pronto algún empleo. Ella y sus hijos deben salir de sus viviendas temporales en sólo dos semanas, el 11 de noviembre, precisamente el Día de los Veteranos.

En ese contexto, la tasa de suicidios de mujeres soldados enviadas a la guerra creció tres veces, según datos preliminares de un sondeo realizado por el Ejército norteamericano. El sondeo comenzó por los 389 suicidios registrados por el Ejército entre 2004 y 2008, y los resultados finales estarán listos en cinco años.

Desde la fecha inicial del estudio loscasos de ambos sexos en el Ejército subieron de 10 a 22 por 100 mil, superior a las registradas en la población civil en igualdad de edad y género. El número de féminas que decidieron quitarse la vida subió de cinco a 15 por cada 100 mil.

Investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH en inglés) buscan identificar las categorías de soldados con riesgo de suicidio. El diario USA Today comentó que la indagación gira en torno a las condiciones de aislamientos de las mujeres en zonas de guerra con presencia masculina mayoritaria. Entre las posibles causas también está la ansiedad generada por el abandono de los hijos u otros seres queridos.

El propio estudio reveló que en el caso de Irak o Afganistán la auto agresión hasta la muerte en mujeres es menor que en los hombres. Se descubrió un aumento de los suicidios en hombres de 15 a 21 por cada 100 mil. Esa conducta está más presente en soldados de origen asiático en una proporción de dos o tres veces mayor, y cuatro veces superior cuando están en zona de guerra.

Unos 2,3 millones de estadounidenses participaron en los conflictos de Irak y Afganistán, y casi medio millón reclamaron el año pasado al Departamento de Asuntos de Veteranos acceso a seguros de salud, terapias y asesoramiento médico. Muchos de ellos regresan con problemas de estrés postraumático y lesiones cerebrales severas.

Cuando los estadounidenses cumplen misiones militares sus hijos tienen el doble de probabilidades de portar un arma, unirse a una pandilla o inmiscuirse en peleas, reportó la cadena televisiva ABC News. Lo anterior subraya que las consecuencias de las guerras van más allá de los muertos o heridos, posiciones tomadas, zonas devastadas y superioridad tecnológica de los contendientes.

Una reciente investigación arrojó que el despliegue de uniformados en el frente de combate daña a una familia de diferentes modos. La estancia del padre o la madre en el exterior y en peligro, genera estrés en el cónyuge que permanece en el hogar, quien debe asumir todas las responsabilidades familiares. Los desafíos pueden sobrevenir también después, especialmente si quien regresa padece daños físicos o psicológicos. En el caso de los más pequeños, también se generan serias afectaciones en su conducta.

La pesquisa realizada se considera única, pues además de ser la primera de su tipo centrada en los afectados de las campañas en Afganistán e Irak, comparó el comportamiento de los hijos de familias de combatientes con sus similares de familias no militares en el estado de Washington, estado que posee el sexto mayor número de población militar activa en el país. Las primeras preocupaciones giran en torno a los casi dos millones de jóvenes estadounidenses que en 2010 tenían por lo menos a uno de los progenitores sirviendo en las fuerzas armadas.

Los investigadores hallaron que las hijas en edad de escuela secundaria tenían tres veces más probabilidad de integrar una pandilla o involucrarse en una pelea. Ellas también poseen el doble de probabilidad de llevar un arma a la escuela. En el caso de los varones de familias con iguales condiciones se registraron aumentos similares en comparación con los de hogares civiles.

Según los expertos, las conclusiones echan por tierra la creencia general de que las niñas estresadas exhiben una conducta retraída, relacionada con la depresión o tener ideas suicidas, y que los varones exteriorizan sus sentimientos mediante una conducta violenta.

Veteranos se suman al ejército de indignados

El 2 de noviembre, al menos una docena de veteranos del ejército de Estados Unidos se unieron al grupo de protestas Ocupar Wall Street (OWS) en Nueva York, informó el medio digital The Huffington Post.

Los ex militares, integrantes del grupo Veterans Against the War y excombatientes de otras guerras, marcharon desde la Plaza de los Veteranos de Vietnam hasta Zuccotti Park, en Manhattan. Esta es una oportunidad única para continuar sirviendo a nuestro país, esta vez desde un movimiento cívico que lucha por un cambio, explicó Andrew Johnson, presidente de la Asociación de veteranos de la guerra en Irak de la principal ciudad estadounidense.

La participación de los veteranos en las protestas de indignados se hizo visible cuando hace unos días un ex combatiente fue reprimido en Oakland, California, por denunciar los efectos provocados por la actual crisis económica. En la violenta represión del plantón Ocupa Oakland resultó gravemente herido el marine veterano de la guerra de Irak Scott Olson.

Quienes un día sirvieron en el Ejército podrían tener una presencia cada vez más mayor dentro de OWS, y en los próximos días se esperan nuevas incorporaciones de ex uniformados, remarcó Johnson.