En Bolivia la política ha transformado en dueños de tierras a los militantes o allegados al poder de turno. Incluso antes de la República, indígenas se apoderaron de tierras de otros indígenas, aymaras de las de los urus, y en las tierras bajas hubo otro tanto. Después Atahualpa de las de Huascar. Los conquistadores españoles de las de los indígenas, manteniendo a algunos de estos con privilegios por servicios prestados o porque pertenecían a la nobleza incaica. Movimientistas de latifundios y zonas urbanas, banzeristas de concesiones fiscales.


Al presente unos 90.000 indígenas son dueños de 1.200.000 hectáreas del TIPNIS “para sus hijos y los hijos de sus hijos”, según el Presidente de la sub Central TIPNIS, gracias a la nueva CP del Estado Plurinacional, por cuyo respeto 1.500 indígenas representantes de una treintena de naciones marcharon 66 días hasta la Plaza Murillo. Sus reivindicaciones fueron atendidas debido también al apoyo de los habitantes de la ciudad de La Paz. Según Andrés Soliz, serían “8 millones de hectáreas cultivables en poder de indígenas de pueblos de tierras bajas, en tanto 3 millones de bolivianos emigraron por falta de trabajo o de un pedazo de tierra para sembrar alimentos”.

Para mí lo paradójico: la mayoría de los paceños que respaldaron a los del TIPNIS en las calles son inquilinos o ni siquiera poseen un nicho a perpetuidad, 2 metros cuadrados

. En este marco, suponemos que queda anulado el 9,8% del parque destinado para la exploración y explotación de Petrobras y Total. Otro 17,7%, en el centro del parque es área hidrocarburífera bajo contrato con Petroandina, parte de la que estaba en la carretera que se pretendía construir (Plataformaenergetica.org) El 27,5 por ciento del TIPNIS, equivalente a 358 mil hectáreas (ver CEDLA).

Los cocaleros integrados en la Confederación Sindical de Campesinos Interculturales de Bolivia (CSCIB) señalan que “los indígenas del TIPNIS cuentan con grandes extensiones de tierras a título de Territorio Indígena, mientras que los colonizadores apenas poseen tierras para cultivar…Tendrían más o menos 20 mil hectáreas los de la CIDOB, y en los colonizadores, en los campesinos, apenas nos alcanzarían a dos o tres hectáreas,… es una diferencia abismal, no puede haber aquí ciudadanos de primera, de segunda, o de quinta clase, sólo unos cuantos a título de indígenas, a título de Territorio Comunitario de Origen pueden tener entre 20 a 30 mil hectáreas”, por lo que no descartó movilizaciones exigiendo revisión de la Ley INRA para una distribución igualitaria, deslindando responsabilidad en caso de cualquier intento de toma de tierras por parte de sus afiliados; ante la necesidad del recurso nada podemos hacer”, al mismo tiempo de pedir al INRA, constatar si las tierras del territorio indígena cumplen la función económica social; de no ser así, pedirán la redistribución de las mismas.

La Bolivia de la coca y de las flechas está vigente y en pugna.