El gobierno de Barack Obama siempre tiene más dinero para intentar “comprarse” la soberanía de Cuba. Esta vez son cerca de nueve millones que se regalaron en septiembre a nueve “contratistas” en su mayoría ya firmemente establecidos en el multimillonario negocio de la “democracia” orientada y subsidiada desde Washington.

Son precisamente 8,656,177 dólares en subsidios que se embolsaran los ganadores de esta macabra lotería con la cual Washington persigue sus objetivos de desestabilización y anexionismo mientras mantiene su bloqueo genocido.

El Cuba Money Project, sitio web del investigador norteamericano Tracey Eaton indica que ocho son organizaciones supuestamente sin fines de lucro y una empresa de ayuda remunerada al “desarrollo internacional” que se ganaron estos premios cuyo uso se quedará rodeado de un cómodo secreto.

La firma commercial Creative Associates International, experta en conseguir el dinero del contribuyente, recoge dos millones de dólares para su tarea de “contratista” de la subversión.

The International Relief and Development, the International Republican Institute (el famoso IRI) y la Pan American Development Foundation, reciben todos una misma cantidad: exctamente 693 069 dólares, para enseñar a los cubanos lo que tienen que pensar.

El IRI el IRI es financiado yambién por el Fondo Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), el mecanismo CIA para financiar “abiertamente” a la clientela de los servicios de inteligencia. A través del IRI, el gobierno norteamericano paga cabecillas contrarrevolucionarios, entre otras cosas otorgando “premios” a las figuras de la “disidencia” que sobrecumplen sus tareas de propaganda en el exterior.

Sospechosamente, otra organización, el Instituto para el Reporte sobre la Guerra y la Paz (the Institute for War & Peace Reporting, o IWPR) un principiante en el tema Cuba, recoge medio millón de dólares.

La empresa fue anteriormente “contratista” en Afganistan, Azerbaidjan y las Filipinas. Según su sitio web, citado por Tracey Eaton, la firma se dedica entre otras cosas a orientar la “prensa local”, un propósito que señala una operación más de injerencia “noticiosa” de parte de una empresa comercial.

Freedom House, un viejo beneficiario de las bondades federales que incluso crió a Frank Calzon, se traga 422,796 billetes mientras Development Research Center (DRC) agarra otros 376,237.

Queda 213,582 para la seudo ONG aparentemente religiosa Evangelical Christian Humanitarian Outreach (ECHO) que se dedica a difamar a Cuba en temas de religión.

La atribución de estas cantidades importantes de dinero a quienes viven del cuento cubano, ocurre apenas unas semanas después que el estafador Felipe Sixto salga de la cárcel por el robo de medio millón de dólares cuando administraba los fondos así atribuidos al Center for a Free Cuba del ya mencionado agente CIA Frank Calzón.

Sixto cumplió la sentencia de 30 meses de prisión para este robo mientras a su jefe no le paso nada. El crimen ocurrió mientras se encontraba de “cajero” en la USAID, Adolfo Franco, quién entretanto se encontró otras tareas con el Partido Repúblicano.

Esa nueva distribución de millones ocurre cuando Estados Unidos atraviesa una grave crisis económica que pone a muchos de sus ciudadanos en situaciones a menudo críticas sin que puedan contar con un tan generoso apoyo.

Firma vinculada a la inteligencia israeli

Shlomo Shamir, el presidente del Consejo de administración de la firma israelí RRsat Global Communications que Washington contrató para difundir en Cuba desde satélite propaganda sucia y mensajes encryptados, dirigió durante años una empresa señalada por la NSA norteamericana como vinculada a la Unidad 8200, de la inteligencia israelí.

Shamir perteneció durante 24 años a las fuerzas armadas de Israel y se jubiló con rango de brigadier. Entre 2001 y 2009, encabezó la firma israelí Nice-Systems, una empresa con subsidiaria en EEUU y especializada en sistemas para la detección, localización, control, evaluación y análisis de las comunicaciones de voz y otras actividades de escuchas telefónicas y electrónicas propias al mundo del espionaje.

El nombramiento de Shamir a la dirección de RRsat, la firma contratada para agredir electrónicamente a Cuba, se anunció el 16 de mayo del 2011. Reemplazó en el puerto a Gilad Ramot, otro ex militar de alto rango.

La firma Nice Systems está mencionada por el periodista e investigador James Bamford, en su libro “La Fabrica en la Sombra: la ultrasecreta NSA, desde el 9/11 hasta las escuchas a escondidas contra Estados Unidos” (“The Shadow Factory: The Ultra-Secret NSA from 9/11 to the Eavesdropping on America”) publicado en octubre de 2008 por la editorial Doubleday,

Bamford señala que Nice Systems se encuentra entonces con las firmas Check Point, Verint, Comverse, NICE Systems y PerSay Voice Biometrics, sospechada por el FBI y la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU (NSA) de ser parte de la Unidad 8200, el equivalente israelí de la NSA.

El autor, un ex productor de la cadena de televisión norteamericana ABC, se alarma entonces de que un fuerte porcentaje de todas las transmisiones telefónicas estadounidenses se llevan a cabo por medio de la tecnología de las empresas israelíes, lo que expone al país al riesgo de que estas firmas tengan acceso a la información digital más secreta y sensible.

Las ya mencionadas compañías israelíes se establecieron en gran parte por ex especialistas del 8200, y por lo tanto, están conectadas por “cordon umbilical” a los servicios de inteligencia israelíes, precisa,

La sucursal norteamericana de RRSat que intentará regar por satélite los televisores de los cubanos con programas de propaganda norteamericana y también transmitirá material encriptado con fines de inteligencia, está dirigida por David Riel, fundador de la firma israelí y ahora uno de los directores de su junta directiva.

El contenido de las emisiones transmitidas por RRSat serán controladas directamente desde Miami por oficiales del Office of Cuba Broadcasting (OCB) – el organo federal de propaganda contra Cuba dueño de Radio y TV Martí.

Organización “anticastrista” de Miami detrás de principal testimonio contra Gerardo Hernández

El principal testigo de la Fiscalía federal contra el cubano Gerardo Hernández era primer oficial de un crucero norteamericano cuyos dueños contribuyeron nada menos que 25 000 dólares para la creación de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), organización cuyo comité paramilitar impulsó, organizó e financió actividades terroristas contra Cuba.

Hernández, uno de los cinco antiterroristas arrestados por el FBI mientras infiltraban grupos terroristas cubanoamericanos, fue condenado a dos cadenas perpetuas más quince años de prisión en relación con el derribo de dos avionetas de una organización contrarrevolucionaria de Miami que sobrevolaban ilegalmente el territorio cubano el 24 de febrero de 1996 a pesar de las advertencias.

El noruego-estadounidense Bjorn Johansen, primer oficial del barco Majesty of the Seas, propiedad de la Royal Caribbean Cruises, tenía como secundo, cuando ocurrió el incidente aereo, a Pedro G. Whelpton que se presentó como miembro de la FNCA, organización altamente hostil al Gobierno cubano, y de una llamada Comisión para el Desarrollo Económico y la Reconstrucción de Cuba, conocida por sus ataques contra la Isla.

Mientras Johansen sostuvo “varios” encuentros con el FBI con quién aceptó colaborar, Whelpton nunca fue investigado en relación con sus actividades políticas.

Estas informaciones están señaladas en un articulo del Havana Reporter, semanario en ingles de Prensa Latina, que reportó en su última edición como Fernando Morais, el autor de un libro sobre los Cinco, Los Últimos Soldados de la Guerra Fría, publicado recientemente en Brasil, comentó estos hechos durante el lanzamiento de su obra, en el país sudamericano.

En una serie de artículos publicados por The New York Times en 1995, el presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana en ese momento, José Francisco “Pepe” Hernández Calvo, incluye la Royal Caribbean Cruises, entre las 40 empresas que contribuyeron $ 25.000 para crear su organización.

Se trata del mismo “Pepe” Hernández que se salvó oportunamente, en 1997, de la saga del yate La Esperanza, interceptado en aguas de Puerto Rico cuando iba a realizar un atentado contra el líder cubano Fidel Castro en Isla Margarita, a pesar de haber proveído un fusil Barret de calibre 50 a su tripulación de asesinos.

Fue también Hernández que ofreció en otra oportunidad a Percy Alvarado, el agente Frayle de la Seguridad Cubana, 10 000 dólares para “explotar” el cabaret Tropicana.

El jefe de la FNCA también confesó públicamente , el lunes 2 de abril del 2009, mientras participaba en un panel de la Brookings Institution sobre Cuba, que los terroristas Luis Posada Carriles y Orlando Bosch eran sus “amigos personales”. Está bien documentado como la FNCA inspiró y financió al terrorista Posada, hoy radicado impunemente en Miami, la campaña terrorista de 1997 contra Cuba.

Lo más absurdo del caso es que en mayo del 2001, en el medio de los procedimientos, los propios representantes de la Fiscalía en el juicio de los Cinco cubanos confesaron que las pruebas disponibles contra Hernández en el “cargo 3” relativo a los aviones, no permitían obtener su condena y solicitaron retirarlo.

La jueza Joan Lenard, deliberadamente hostil, se negó a recibir la solicitud. La Fiscalía presentó entonces un recurso extraordinario con este mismo propósito a la Corte de Apelación de Atlanta que lo rechazo. El jurado, dirigido por un funcionario del Estado, se orientó en contra del acusado, notablemente por creer en el testimonio del marino noruego.

En el caso de Gerardo Hernández, la Fiscalía sostiene que los aviones fueron derribados en aguas internacionales. Estados Unidos se ha negado repetidamente a entregar los registros de observación satelital por temor a confirmar la certeza de las afirmaciones de las autoridades de la Isla.

ONG mafiosa recoge 3,4 millones del fondo USAID para la subversión en Cuba

En plena crisis económica, cuando miles de norteamericanos viven de manera precaria por haberse perdido el trabajo y la casa, la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos USAID acaba de regalar 3.4 millones de dólares a la llamada Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC), una dependencia de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), para realizar operaciones de subversión en Cuba.

Lo revela el sitio web Cuba Money Project del investigador y periodista norteamericano Tracey Eaton, un ex corresponsal de un diario tejano en La Habana que, desde meses, se empeña en obtener de la administración norteamericana datos sobre los millones distribuidos a contratistas que pretenden provocar la desestabilización de la Revolución cubana.

El FHRC es un grupo que se define irónicamente como “sin fines de lucro” y que radica al 1312 SW 27 Avenue, la propia sede de la FNCA en Miami. La FNCA fue creada en 1981 por Jorge Mas Canosa, terrorista, agente y hombre de confianza de la CIA, alumno al igual que Luis Posada Carriles de la academia del crimen de Fort Benning. El carácter terrorista de la FNCA es más que comprobado, tanto por documentos desclasificados como por las bien conocidas confesiones de Posada Carriles al New York Times, en 1998, y de Antonio “Toñin” Llama al Miami Herald, en el 2006.

El jefe de la FHRC, Tony Costa, un empresario de las plantas ornementales, pertenece a la junta directiva de la FNCA desde su fundación. Entre sus actividades “humanitarias” más relevantes, acompañó a Jorge Mas Canosa a Angola para apoyar a las tropas mercenarias de la UNITA, hizo campaña a favor de Radio y TV Martí, y contribuyó al desarrollo de campañas para incitar a medicos internacionalistas cubanos a traicionar.

Resulta insólito ver como la FNCA una criatura de la Agencia Central de Inteligencia se embolsa, a través de una “sucursal”, los millones de una agencia federal cuyos vinculos con la CIA son bien conocidos. Sin hablar de las relaciones más que fluidas de este grupo sumamente mafioso con la congresista Ileana Ros-Lehtinen y su tropa de representantes y senadores de ultra derecha.

Los datos publicados por Eaton revelan implicitamente el porqué de choques ocurridos entre la FNCA y otra “ONG” de Miami, el Directorio Democrático Cubano, del activista “anticastrista” Orlando Gutiérrez-Boronat. En marzo de 2008, la Fundación Nacional Cubano Americana, exigió públicamente, “una mayor transparencia” en el uso de las subvenciones del gobierno.

En un informe de 22 páginas, la FNCA proclamó que solo un pequeño porcentaje de los fondos atribuidos a ONGs llegaban efectivamente a la Isla. La FNCA denunciaba entonces el Directorio de Gutiérrez-Boronat, de hecho su competidor, afirmando que sólo gastaba el 4 por ciento del dinero atribuido por la USAID en apoyo financiero a su clientela de “disidentes”.

Un Gutierrez-Boronat furioso declaró entonces sentirse “decepcionado y consternado” de tales ataques de parte de “companeros de lucha”.y pidió a la FNCA a que cese esta campaña de desprestigio y de división “que seguramente la dictadura cubana debe disfrutar”.

Los datos revelados por el sitio web de Tracey Eaton muestran el asombroso retrato de organizaciones que se gastan sumas millonarias en viajes de todos tipos, comunicaciones, computadoras, muebles de oficina, congresos, convenciones y reuniones, cuando en comparación la “ayuda humanitaria” distribuida a la disidencia remunerada aparece insignificante.

En el caso del Directorio, resulta paticularmente importante la cantidad de dinero afectado a los viajes. Los gastos de esta organización reportados desde 2007 hasta 2009 incluyen:

913.166 dólares para viajes; 2.278.713 dólares para los sueldos, salarios y beneficios para los empleados (incluida la esposa del dueño; 330.704 dólares para oficinasen Europa, América Central y América del Sur; 550.055 para los programas en el extranjero.

El costo de las visitas y representaciones en el extranjero se detallan así: República Dominicana, 200.557; Argentina, 126.412; México, 56.936; Costa Rica, 58.988 dólares; República Checa, 13.968 dólares; Eslovaquia, 20.118; España, 73.076 dólares.

A finales del 2006, una auditoría del General Accountability Office sobre las actividades anticubanas de la USAID reportó unas compras pacotilleras que realizaron “luchadores” miameros contratados por USAID para predicar su versión de la democracia en Cuba: suéteres de cachemir, chocolates Godiva, juegos de Nintendo y PlayStations de Sony supuestamente destinados a estimular los “colaboradores” reclutados por la Sección de Intereses Norteamericanos de La Habana.

También quedo famoso el desfalco ocurrido en otra ONG subsidiada por la USAID, el Center for a Free Cuba, de Washington, donde Felipe Sixto, el brazo derecho del agente CIA Frank “Paquito” Calzón, dueño del Center for a Free Cuba, desvió medio millón de dólares destinados a la “disidencia”,

“Damas de Blanco” sospechan que líder fallecida desvió 20 mil dólares

En La Habana, los rumores circulan a la velocidad del relámpago. Fuentes cercanas a las Damas de Blanco revelan que Berta Soler, la nueva jefa del pequeño grupo, tuvo la mala sorpresa de constatar la desaparición de unos 20 000 dólares al tomar posesión de la contabilidad de esta organización abiertamente financiada por Estados Unidos.

La fundadora de las Damas, Laura Pollán, falleció con 63 años de edad, el 14 de octubre en el Hospital Calixto García, víctima de un paro cardíaco “agravado por un cuadro de diabetes, hipertensión y dengue”.

El descubrimiento del “faltante” en las finanzas del grupo surgió con una reunión donde se “ratificó” como jefa a Soler, de 48 años, quién hasta el fallecimiento de Pollán actuaba de “numeró 2”. Era bien conocida la rivalidad entre las dos mujeres que se disputaban los favores de la Sección de Intereses (SINA), la representación diplomática de EEUU en La Habana.

La veintena de mujeres que constituyen las Damas también confirmaron en su puesto a sus representantes en el exterior, Yolanda Huerga, en Estados Unidos, y Blanca Reyes Castañón, en España. Las Damas de Blanco son conocidas en el exterior por las dos o tres caminatas semanales en la cercanía de la Iglesia de Santa Rita, en el barrio de Miramar, y sus marchas con gladiolos por la Quinta Avenida de este mismo reparto habanero. Estas marchas son gratificadas con 30 dólares por participante común. Las jefas tienen un presupuesto aparte cuya repartición es frecuentemente objeto de conflictos internos.

Berta Soler, una técnica en microbiología radicada en Alamar, abandonó en el 2009 su puesto de trabajo en un hospital de La Habana, para dedicarse a tiempo completo a sus tareas mejor remuneradas de opositora. La organización, es minúscula por el número de sus miembros, pero importante por la cantidad de fondos que recibe, a través de intermediarios, de parte del gobierno norteamericano.

Uno de los patrocinadores de las Damas, financiado por Washington expresamente con este propósito, es un oficial veterano del Ejercito norteamericano, Orlando Gutiérrez Boronat, que maneja Directorio Democrático Cubano, una “ONG” que recibe importantes subsidios de los fondos USAID para la subversión en Cuba. Gutiérrez Boronat es también un ex integrante de la terrorista Organización para la Liberación de Cuba.

Tal como el terrorista Luis Posada Carriles, Gutiérrez Boronat mantiene relaciones con los extremistas de derecha del partido ARENA de El Salvador. El dinero destinado a las Damas y a otros elementos de la red opositora constituida por la SINA había sido “congelado” hace unos meses en Washington a raíz de varios escándalos de fraude descubiertos por la Oficina de Auditoría Federal (GAO) en los cuales estaban involucrados personajes muy conocidos de la mafia cubanoamericana.

El ex jefe de la SINA, Jonathan Farrar se hizo famoso, de manera involuntaria, por un documento “Wikileaks” fechado del 15 de abril de 2009, en el cual comentaba que la llamada disidencia en Cuba está “dividida, dominada por individualistas que trabajan mal en equipo” y personajes que “se interesan más en pedir dinero que en elaborar programas”. Fue prontamente revocado por el Departamento de Estado con la salida en la prensa de esta declaración que enfureció la red mafiosa “anticastrista” de Miami.

El 19 de mayo de 2008, las autoridades cubanas denunciaron públicamente, durante una conferencia de prensa en la que se presentaron correos electrónicos, videos y hasta recibos de dinero, como las Damas de Blanco y otros llamados “disidentes” cubanos recibían importantes sumas de dinero de parte del cubanoamericano, Santiago Álvarez, terrorista confeso.

Las pruebas presentadas involucraban directamente al entonces jefe de la Secciòn de Intereses norteamericana (SINA) en La Habana Michael Parmly que actuaba de “mula” en el caso. Recibos de dinero –por 2.400 dólares involucraban directamente a la ahora fallecida Laura Pollán.

* TWITTER: @AllardJeanGuy