Caracas, (PL).- El embajador de Bolivia en Venezuela Jorge Alvarado Rivas resultó electo presidente de Consejo del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA). El organismo informó que aumentó la brecha en los ingresos entre los países desarrollados y los de América Latina y el Caribe, principalmente por las crecientes diferencias en la productividad.

El SELA es un organismo intergubernamental con sede en Caracas, encargado de suscitar un sistema de consulta y coordinación para convenir posiciones y estrategias comunes del continente en materia económica ante otras naciones, foros y organismos globales.

El SELA está integrado por Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tobago, El Salvador y Granada. También son parte del bloque regional Guatemala, Guyana, Uruguay y Venezuela.

En la XXXVII Reunión Ordinaria de la máxima instancia del SELA representantes de los 28 países miembros debatieron las estrategias y cronogramas de trabajo en las mesas que sesionaron de forma informal hasta el 20 de octubre. Seguidamente, tuvo lugar un foro de discusión político bajo el título “Hacia la integración productiva de América Latina y el Caribe”, con intervenciones de destacadas personalidades relacionadas con el tópico. Este espacio examinó las estrategias fundamentales a aplicar para contribuir al fortalecimiento de la industrialización y la unificación productiva en los países del área.

Durante las discusiones, el secretario permanente del SELA, el embajador José Rivera, presentó al Consejo Latinoamericano el “Trigésimo Quinto Informe Anual de la Secretaría Permanente”, en el cual dio parte de las actividades desarrolladas desde el anterior encuentro hasta la fecha, momentos cumbres de esta agrupación.

De acuerdo con un comunicado divulgado por esa entidad, la brecha en los ingresos entre los países desarrollados y los de América Latina y el Caribe aumentó principalmente por las crecientes diferencias en la productividad, de ahí la necesidad de que el continente acelere su crecimiento económico.

El Consejo del SELA analizó los efectos del comercio mundial en la región y evaluó las principales tendencias del comercio internacional, la situación de las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio y sus implicaciones para el sistema multilateral en esa esfera. Los impactos de la crisis estadounidense y europea en las economías de la zona fueron parte de los temas sujetos a análisis.

La integración productiva en Latinoamérica y el Caribe, bajo principios de complementariedad, resulta clave para fortalecer la unidad regional frente a la crisis global, afirmó Antonio Romero, director de Relaciones para la Integración y Cooperación del SELA. “No puede haber comercio si no hay producción, por eso debemos centrarnos en el tema de la complementariedad industrial y productiva vital para fortalecer la integridad regional”, sentenció.

La Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), como ente paralelo, promueve la creación de empresas grannacionales, que de forma integrada, configuran una zona de comercio justo, basados en una cooperación eficiente en la cual prevale el desarrollo social en todos sus sentidos.

Para Romero, el mejoramiento en el patrón de inserción internacional de los 28 estados miembros del SELA, debe fluir en conjunto con la transformación de la estructura productiva regional, a fin de lograr un desarrollo de productos y servicios competitivos ante el mercado mundial.

Ante el aumento de las diferencias en la productividad, la brecha en los ingresos entre las naciones desarrolladas y los territorios latinoamericanos y caribeños, se ha ensanchado, recordó. Además comentó que de las cuestiones tradicionales, como aprobar el presupuesto y realizar auditorías financieras de la Secretaría Permanente, entre otras cuestiones, el cónclave establece un foro de discusión político, cada año con un tema diferente.

En la XXXVII Reunión Ordinaria, el boliviano Alvarado Rivas fue electo presidente del Consejo, máximo órgano de decisión del SELA. El embajador boliviano fungió como director de la estatal Yacimientos Petrolíficos Fiscales Bolivianos y cuenta con una amplia experiencia en ese sector.