El voto en las urnas, desde que se lo aplica como el mejor instrumento en una elección, no fue universal en su aplicación; ni fue sobre la mayoría de la población en “posibilidades” de votar. Con sus particularidades, el voto lo ejercieron los de la clase dominante, entre ellos y para ellos –una fiesta “democrática”-, discriminando a los explotados e inclusive a las mujeres de su propia clase. Peor, los discriminados no podían ser electos, lo cual cambió y se profundizó en nuestro país con la “Revolución de 1952”.

En tiempos recientes, sólo Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera,con el MAS, superaron los límites de la mayoría absoluta en las urnas. Como nunca; en el 2005 con el 54%, en el 2008 con un revocatorio favorable del 67%; pese a la crisis y separatismo generado por la derecha en el 2008, le dan un 64% para consagrar el nuevo tipo de Estado; sobre una población votante que superaba el 90%. Hasta entonces, nunca se había logrado alcanzar algo parecido. Por ello, la Constitución permitía la elección del Presidente de la República en el Legislativo, inclusive a quien no ganaba las elecciones, con población votante inferior a la de 2008 –casos del MNR con Víctor Paz Estenssoro en 1985 y el MIR con Jaime Paz Zamora en 1993-, en medio de “acuerdos” que implicaban negocios y cuoteos de cargos públicos y del Poder Judicial. Lo cual no implicó invalidar elecciones ni deslegitimizar a nuestros gobernantes. Todo esto pasaba, en obediencia a la Ley Suprema en Democracia.

Otra cosa diferente es, por ejemplo;

“cuando existe la intención de imposición, en base a una mayoría parlamentaria -como fue la aprobación de la “Ley de Capitalización” (subasta) de nuestras Empresas Estratégicas del Estado, sin posibilidades de un Referéndum y con Estados de Sitio- algo que no está establecido en la Constitución (que no es el caso de las recientes elecciones) para someterlo a una lucha política en las urnas. Cuyo desemboque tendría que ser, en la negativa a lo que se intenta “imponer” (elección mediante el voto popular), o el planteamiento de la conservación del mecanismo conocido (el cuoteo político expresado en un NO). En tal situación, los resultados tendrían una contundencia tal que; consolida lo uno descartando lo otro y viceversa”. Algo parecido a un Referéndum sin serlo. Como no fue así; el resultado de las elecciones sujeta a la Constitución, debería interpretarse como la consagración del voto en las urnas para la elección de Autoridades del Órgano Judicial. Y así, el Proceso avanza aunque la derecha no lo reconozca, el soberano va decidiendo sobre quienes administrarán el nuevo tipo de Estado Plurinacional con Autonomías.

Entonces, no es correcto, o es “consuelo de tontos”, querer hacer creer

que en un evento electoral se deba sumar todo lo que no son votos válidos –nulos, blancos y pifiados-, para deslegitimar un acto eleccionario constitucional y legítimo. Porque entre quienes optaron por el nulo (por ningún candidato) más los votos válidos (por algún candidato) sobrepasan el 80% de la población votante que asistió a las urnas. Creemos, que lo contrario sería como asumir una suma para restarse políticamente. El tiempo se encargará de demostrar esta afirmación. O volquemos la mirada a la reelección contundente de Cristina Fernández en la Argentina. Porque todos los votantes se suman con todas las particularidades que permite la democracia, con el voto en secreto, que no es lo mismo, que de la población votante inscrita no asista a las urnas en más del 51% de sufragantes (para el caso aproximadamente 20%) obedeciendo una consigna, lo cual sí deslegitimaría el acto electoral, por más que éste sea legal.

Los grades que pasaron a la historia, no lo fueron sólo por su sabiduría o sus condiciones de liderato,

sino que por sobre todo, supieron asumir una posición con convicción y la defendieron hasta con la propia vida, pero, siemprecon la verdad, aún con errores y derrotas. Huellas que quedaron en pensamiento y conducta indelebles, dignos de ser seguidos. Por estas escuetas y sencillas razones se suele decir: “seguimos la línea de tal o cual personaje”. También hubieron quienes estuvieron en lo contrario, anidando el engaño en base a una conducta tramposa, maquiavélica donde “el fin justifica los medios”, creer que uno lo está haciendo bien, cuando todo está mal. El autoengaño es tan deplorable como la mentira, y se desmorona ante la primera gota de verdad. Los hechos así lo demuestran. Por ello, es mala consejera montarse en la mentira para liderar algo tramposo, propio de héroes de papel en cesto de paja, que arden ante una simple chispa de verdad. No sirven.

Cualesquiera que sean los resultados en la elección de nuevas Autoridades para el Órgano Judicial,

se trata de un avance más en la estructuración del nuevo tipo de Estado Plurinacional con Autonomías. Cuando la derecha se apropia indebidamente de los votos no válidos, en nuestro criterio; aún le queda por definir algo casi imposible; de “todo” cuánto le corresponde a cada quien, entre los trotskistas y los revolucionarios de salón, Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, Samuel Doria Medina del UN, Juan del Granado del MSN y los marchantes por el TIPNIS. Si lo hacen con la responsabilidad política que el caso exige; terminaran dándose cuenta que no podrán competir con el liderato de Evo Morales Ayma – Álvaro García Linera en las próximas Elecciones Generales. Que será el nuevo periodo para profundizar el Proceso de Cambios en el nuevo tipo de Estado. Porque los de la derecha, estando en la misma línea, no tienen capacidad de liderato que logre aglutinarlos. Sobre mentiras peor. Por ello su papel destructivo y de obediencia ciega a tentáculos externos del capitalismo. La oligarquía enquistada en las transnacionales, en la estrategia de dominación, expansión y explotación del imperialismo norteamericano; endiosando la mentira (fascismo), con soberbia y prepotencia mediática, no apuntan ni siquiera a desarrollarse como burguesía en el actual proceso de cambios que les da amplia cobertura. Sino que están en la perniciosa estrategia diseñada en el Pentágono Norteamericano; evitar el actual Proceso de Cambios y la división de Bolivia (maquiavélico). Son enemigos de que se profundice la Democracia en la línea del campo popular.

La derecha se autoengaña, creyendo volver al poder montado en el lomo de los explotados.

No lo podrán entre tanto haya un liderato que se los impida, como en la actualidad, mucho más si se estructura un Instrumento Político (Partido o Frente) con un Programa y una Política de Alianzas acorde al avance de la historia. Los tiempos están cambiando irreversiblemente, pese a la adversidad multiplicada de por medio.

Usar y abusar de la buena fe de los marchantes del TIPNIS, fue lo peor que pudo hacer la derecha y sus aliados en la oscuridad.

La sabiduría de un pueblo, aunque a paso lento, siempre se impone con la verdad. La muestra está en la calidad humana del pueblo paceño que se reconoció en su clase en extremo sacrificio por algo legítimo, ignorando el trasfondo que acicateó la derecha. Pero, se sabrá más pronto que tarde, sobre la satrapía e hipocresía de sus dirigentes; direccionados por tentáculos oscuros y externos. Entretanto el Proceso avanza con mucha dificultad, pero para bien de todos. Así quedó demostrado con el entierro al “cuoteo político del Poder Judicial” y con las movilizaciones de los explotados apoyando el Proceso de Cambios y anuestros Gobernantes. Se cayó el show mediático de la derecha. No les salió como querían, un desastre con muchosmuertos; porque su correlato esta en las minorías.

Cuanta pena por los pobladores del TIPNIS,

que tienen la difícil tarea de dotarse de nueva dirección para no ser manoseados en su buena fe, para comprender que todo proyecto de desarrollo tiene su impacto político, económico, social y ambiental, donde el desarrollo humano debe ser priorizado provocando el menor daño ambiental posible. Desgraciadamente, la Madre Tierra cada vez está más agotada gracias a la voracidad y acumulación del capitalismo;cuando las necesidades humanas crecen vertiginosamente en grados de pobreza intolerables, asentados en “parques ecológicos intangibles”.

Debemos cuidar el Planeta de la angurria del capitalismo salvaje, sí; a costa del hambre y la miseria de los pobres, no.

Víctor Flores Álvarez

Sucre-20.Octubre-2011