La Habana, (PL).- Más de dos millones de mujeres, en su mayoría inmigrantes, trabajan en Estados Unidos en condiciones de esclavitud, a merced de los patrones y sin protección legal alguna. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU en inglés) registró 185 denuncias de abusos sexuales contra indocumentadas detenidas por autoridades federales en territorio estadounidense.

La información circula entre diversos sitios digitales alternativos y páginas personales, poniendo al descubierto la explotación laboral que padece una buena parte de quienes dejan sus pueblos y familias en otros países, en busca de la tierra prometida.

Hay historias conmovedoras de casos como el de dos médicos en Wisconsin, que fueron condenados tras obligar a una filipina a servirles de sirvienta, mediante un contrato por 20 años. Fiscales federales obtuvieron la declaración de culpabilidad en el 2003 contra una pareja en Maryland que mantuvo por tres lustros a una brasileña como doméstica, sin pago alguno. Es parte de la esclavitud moderna, advirtió en 2008 la entonces senadora californiana Sheila Kuehl.

Actualmente, de los dos millones 500 mil trabajadoras del hogar reportadas en Estados Unidos, al menos 95 por ciento son migrantes originarias de Centroamérica, Suramérica, El Caribe y Asia. Ellas se encuentran propensas a abusos por parte de sus empleadores, opinó Mariana Viturro, subdirectora de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (NDWA, por su siglas en inglés) a la agencia de información multimedia Cimacnoticias.

Esas mujeres son vulnerables, pues no existen leyes para protegerlas. “La legislación laboral estadounidense solo aplica para las y los trabajadores del servicio doméstico en situación regular”, señaló Viturro. Además, ejercen en “pésimas condiciones. Están muy aisladas, les prohíben salir a la calle, les quitan sus pasaportes, no les dan llaves de la casa y las obligan a trabajar sin descanso”, dijo la subdirectora de la NDWA.

El presidente Barack Obama afirmó que Estados Unidos es un país de inmigrantes, en correspondencia con ello dice apoyar una reforma migratoria para regularizar la situación de más de 11 millones de personas. En 1990 la cifra era de tres millones 500 mil ciudadanos sin papeles.

El problema de las más de dos millones de domésticas sometidas a tratos laborales humillantes se inserta en el escenario de esa población mayor esperanzada con las promesas incumplidas de Obama respecto al logro de una reforma migratoria integral.

Frente a esta situación, las integrantes de la NDWA se sumaron al movimiento de inmigrantes en todo el territorio nacional, en reclamo de los derechos de ese sector y en oposición a leyes discriminatorias como la SB1070, aprobada en abril de 2010 en el estado de Arizona.

La intención del movimiento, expresó Viturro, es “cambiar el discurso nacional hacia el migrante a largo plazo” y avanzar hacia una reforma migratoria que tenga como eje el respeto a los derechos de todas las personas para tener una vida digna: trabajo, educación, salud y servicios sociales.

Mientras tanto “Obama siente la presión de ganar el voto latino porque el apoyo obtenido en 2008 no es el mismo de ahora, ya que no se ha cumplido (…) y su administración tiene récord en el número de deportaciones (casi un millón)”, señaló Katherine Vargas, portavoz del Foro Nacional de Migración. Pero muchas de esas mujeres que trabajan en condiciones de vasallaje arribaron a la nación norteña debido al tráfico humano.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) confirmó que, en el mundo, más de 12 millones de seres humanos viven como esclavos. Otras agrupaciones especializadas calculan que la cifra se eleva hasta los 27 millones.

Esa cantidad “dobla el número de todos los que fueron robados de África durante los 300 años que duró el tráfico de esclavos”, aseguró el académico Kevin Bales, presidente de Free the Slaves, una organización no gubernamental internacional que combate las prácticas de esclavitud en el mundo.

En tiempos modernos “los propietarios de esclavos disfrutan de todas las ventajas de la propiedad sin asumir ningún deber. De hecho, la falta de propiedad legal es un privilegio para ellos, quienes, adquiriendo el control absoluto de lo que poseen, quedan exentos de cualquier responsabilidad”, consideró.

A pesar de los convenios y tratados internacionales firmados al respecto, la servidumbre no ha sido erradicada y persiste a nivel global, según reconoció la ONU, organismo multilateral que celebra cada año el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud. Fue escogido el 2 de diciembre por ser la fecha en que se rubricó, en 1949, la Convención para la Abolición de la Trata de Personas.

De acuerdo con cifras conservadoras, en Estados Unidos las redes dedicadas al tráfico humano -las cuales sustentan el aberrante flagelo de la esclavitud en el siglo XXI-, propician la entrada anual de casi 18 mil personas a ese país para ser sometidas, vendidas, obligadas a prostituirse.

Sucede que, como indicó un reportaje publicado en 2008 por WorldNews, los comerciantes de humanos explotan la desesperación, la vulnerabilidad, la pobreza y las escasas perspectivas de vida.

****

Abusos sexuales

La Unión Americana de Libertades Civiles es la mayor organización sin fines de lucro de Estados Unidos, con más de medio millón de miembros registrados hasta 2009. Proporciona asesoría legal en aquellos casos donde considera que derechos ciudadanos podrían estar en riesgo. La asociación civil confirmó que defenderá a tres inmigrantes que fueron asaltadas sexualmente por agentes federales de Texas y se absutvo de identificar a las tres víctimas “para protegerlas de futuras acciones lesivas en su contra”.

Los asaltos ocurrieron cuando las demandantes eran trasladadas desde un centro de detención en la localidad de Taylor, Texas, hasta un aeropuerto en la capital estadual Austin. Tras citar documentos recién desclasificados, la ACLU asegura que además de los casos mencionados existen otras 200 denuncias sobre abusos y maltratos contra extranjeros detenidos por oficiales de inmigración desde 2007.

La ACLU indicó haber registrado 185 denuncias acerca de abusos sexuales contra indocumentadas detenidas por autoridades en territorio estadounidense. El grupo precisó que Texas es el estado con más acusaciones: 56 expedientes.

La cadena pública PBS (Public Broadcasting Service) presentó esta semana un nuevo documental en el programa de televisión Frontline, donde se denuncian las serias preocupaciones por el polémico programa Comunidades Seguras, que ha provocado miles de deportaciones de inmigrantes.

El reportaje, producto de un año de investigación de la periodista Maria Hinojosa, se titula Lost in Detention y revela un submundo de abusos, maltratos y vejámenes que sufren muchos extranjeros indocumentados en los llamados Centros de Detención estadounidenses. Fuentes judiciales independientes han alertado que en las cárceles de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) los inmigrantes sin papeles son mantenidos en condiciones inaceptables, y que en numerosos expedientes el derecho al debido proceso fue violado.

Trascendió que dos tercios de los emigrantes detenidos por el ICE no se encuentran confinados en sitios especializados, sino en recintos carcelarios estatales o municipales, algunos de ellos con malas condiciones sanitarias y estructurales.

* Periodista de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina.