Roma.- La quinta Conferencia Italia-América Latina y el Caribe, organizada y apoyada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia, en colaboración con el Instituto Italo-Latino Americano (Iila), el Centro de Estudios de Política Internacional (Cespi) y la Región del Lacio, junto a las numerosas reuniones que han acompañado en las últimas semanas el camino preparatorio, ha aumentado la convinción de que es necesario reforzar la pertnership económica y política que ya se apoya en una sólida formación de tradiciones y valores comunes. Los debates, proyectos y balances han durado casi un mes y esto ha hecho que tanto Italia como América Latina y el Caribe ahora se encuentren mucho más cerca.

En especial los últimos acontecimientos han puesto el acento sobre la actividad de la Cooperación Italiana en el continente sudamericano y en Centro América, evidenciando un compromiso continuo a favor de un desarrollo sólido y sostenible. La Conferencia, que ha tenido lugar en Roma a principios de octubre, ha reunido a representantes de las instituciones y de la sociedad civil, de la iniciativa empresarial y de la finanza que se han ocupado de los temas de la cooperación industrial y del desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, de la seguridad, la integración interestatal y de una mayor cooperación.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Franco Frattini abriendo los trabajos de la Conferencia ha expresado el deseo de una cooperación más eficaz, con una red siempre más intensa para compartir experiencias y evaluaciones sobre los principales desafíos globales. “América Latina se ha puesto en la actualidad con una nueva luz en el sistema internacional, el manejo cuidadoso de la economía ha permitido a estos países hacer frente a la crisis financiera mundial. Hoy América Latina es una solución a los desafíos globales, ya no es un problema e Italia puede ser un modelo de desarrollo para los países emergentes del área latino americana; el modelo de éxito que ha llevado Italia a la bonanza económica de los años sesenta, basada en una red de pequeñas y medianas industrias, sobre la investigación y la innovación, puede ser un ejemplo a la lucha contra la pobreza y un modelo en el campo de la seguridad, de la lucha a la criminalidad organizada y al terrorismo. Por este motivo queremos reforzar el papel del Instituto Italo-Latino Americano con una cooperación más eficaz y necesaria para compartir experiencias y evaluaciones sobre los grandes desafíos que enfrentemos juntos” ha concluído el Ministro.

En los países andinos, la cooperación italiana está comprometida en iniciativas dirigidas a reducir la pobreza con un objetivo principal, el de mitigar cualquier riesgo de tensiones sociales y poner las bases para un desarrollo sostenible bajo el perfil social y ambiental.

Además de los programas binacionales de lucha a la pobreza en regiones fronterizas, Italia se ha comprometido de modo particular con Bolivia, para mejorar la calidad de vida de los pobladores y modernizar las infraestructuras, creando las condiciones de un desarrollo autónomo de la economía local y aliviar la precariedad de las condiciones de vida.

Está tambien en marcha un programa de “Apoyo al desarrollo del sistema de salud social de Potosí”, en la zona centro meridional del país, donde ya se han completado los trabajos de renovación del hospital de Bracamonte.

El pasado año terminó el programa de tres años, en defensa de los derechos de los menores en el municipio de El Alto encomendado a la Unicef con una contribución de 1.8 millones de euros. En el contexto del programa Misicuni II, hay una ayuda de crédito por 25 millones de euro del proyecto dirigido a mejorar las condiciones de vida de la población del Valle de Cochabamba en los sectores del agua y riego. La obra principal incluye la construcción de una presa de captación de agua, un túnel de transferencia, una compuerta y una planta de producción de energía hidroeléctrica. Objetivo principal es permitir a los habitantes y a los agricultores de la zona beneficiarse de agua potable, riego y generación de energía eléctrica.

Por último es necesario hacer incapié sobre el programa de cooperación trilateral entre Italia, Bolivia y Brasil llamado “Amazonas sin fuego”, proyecto de tres años que tiene como objetivo el de fortalecer la capacidad local para prevenir y responder a los incendios forestales. El proyecto que cuenta con un fondo “in-situ” de 1,5 millones de euros, ha recibido el “reconocimiento categórico” de los gobiernos locales.