Guatemala, Tegucigalpa, Managua, San Salvador y México (SENA-Fobomade y PL).- Al menos 39 personas han perdido la vida en los últimos días en varios territorios centroamericanos como consecuencia de las torrenciales lluvias que azotan el istmo, consideradas las más intensas de la actual temporada húmeda. Varios países del área se declararon en emergencia y el 15 de octubre se declaró el estado de calamidad en Guatemala.

Intensos aguaceros afectan a varios territorios de Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras. Hasta el 15 de octubre, las torrenciales lluvias en Centroamérica dejaron al menos 39 muertos y más de 60 mil damnificados.

En Costa Rica se reportaron dos muertos, enormes daños en poblaciones costeras del Pacífico y severas afectaciones en carreteras y puentes. Según datos de la Comisión Nacional de Emergencias, hasta el momento hay más de 12 mil damnificados y 143 albergados.

En República Dominicana, el sistema deficiente de desagüe en la capital dominicana y Santiago de los Caballeros hace que muchas calles y avenidas se mantengan intransitables por las copiosas lluvias que se registran desde el jueves. El 14 de octubre, la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet) pronosticó que los aguaceros continuarán el fin de semana con tormentas eléctricas y ráfagas de viento.

Por otro lado, el 14 de octubre ascendió a ocho el número de muertos en México por el paso del huracán Jova, que tocó tierra en la costa del Océano Pacífico mexicano el pasado martes. Según datos preliminares, unas 50 mil personas resultaron damnificadas en Jalisco y 2.500 en Colima. Felizmente, el 14 de octubre salió el sol en Guadalajara luego de varios días de tormenta.

Guatemala en estado de calamidad

En la última semana perdieron la vida al menos 22 guatemaltecos por eventos relacionados con lluvias constantes e intensas propias de la temporada, aunque intensificadas por un diluvio provocado por una depresión tropical. Se cuentan más de 94 mil personas afectadas, al menos 18 mil damnificadas, 3.711 evacuadas y 4.304 reubicadas en albergues.

El temporal demostró por qué Guatemala es considerado uno de los países más vulnerables a los desastres naturales. En pocos días, varios ríos se desbordaron, inundando campos de cultivo y zonas pobladas. Los derrumbes y deslaves se multiplicaron por el reblandecimiento de los terrenos saturados por la acumulación de humedad en los últimos dos años.

El 14 de octubre, el presidente guatemalteco Alvaro Colom llamó a los guatemaltecos a la unidad solidaria ante los estragos causados por las lluvias, y solicitó calma y colaboración de los ciudadanos para enfrentar la crisis. Exhortó a los gobernadores de los 22 departamentos del país evitar utilizar lineamientos políticos en la entrega de ayuda a los damnificados.

El 15 de octubre, el gobierno de Guatemala declaró estado de calamidad en el país a causa de los fenómenos meteorológicos que azotaron al país en la última semana. El presidente Colom confirmó el sábado que la medida se hará efectiva la próxima semana. (Agencia Guatemalteca de Noticias – AGN).

Con la declaratoria de estado de calamidad se facilitará la ejecución de proyectos de emergencia, asistencia y ubicación de las personas en riesgo. El estado de calamidad no alterará la segunda vuelta electoral por la presidencia del país, prevista para el 6 de noviembre.

El Salvador en emergencia nacional

Hasta el momento siete personas han pedido la vida en el Salvador por percances relacionados con la adversidad climática, informó la Dirección General de Protección Civil. A nivel nacional se reportaron 384 deslizamientos de tierra, 85 inundaciones, 47 desbordamientos de ríos, seis hundimientos y la formación de cinco nuevas cárcavas.

El director de Protección Civil Jorge Meléndez informó que 8.260 personas han sido trasladas a 107 albergues en los departamentos más afectados. Otras 4 mil personas se encontrarían aisladas en comunidades del departamento de Ahuachapán y áreas de la desembocadura del río Lempa. Se estima que alrededor de 150 mil salvadoreños están en riesgo de ser alcanzados por la emergencia.

El 14 de octubre, el presidente de El Salvador Mauricio Funes decretó el estado de emergencia nacional para enfrentar las consecuencias de las intensas lluvias. Las zonas más afectadas son Ahuachapán, Sonsonate, La Libertad, San Salvador, San Vicente, Usulután, La Paz y Santa Ana.

Las lluvias de la actual temporada se intensificaron el lunes debido a una depresión tropical que se mantuvo casi estacionaria en el sureste de Guatemala. Los pronósticos indican que la situación se prolongará al menos hasta el domingo, debido al lento desplazamiento de los remanentes del fenómeno atmosférico.

El ministro de Medio Ambiente Hernán Rosa Chávez informó que los riesgos de deslizamientos de tierra continúan incrementándose debido a la saturación de los suelos. Expertos y autoridades locales mantienen vigilancia permanente en zonas de riesgo, principalmente en las montañas y los volcanes. Especial atención reciben las laderas del volcán de San Salvador o el Picacho, donde han caído 221 milímetros.

Casi 9 mil damnificados en Nicaragua

Desde el 10 octubre, las regiones del Pacífico, occidente y centro de Nicaragua sufren los efectos de persistentes aguaceros. Hasta el 15 de octubre se contabilizaron 27 fallecidos, afectaciones materiales en 11 departamentos, y al menos 8.995 damnificados, de los cuales 4.463 fueron evacuados a sitios más seguros. Se instalaron 46 albergues y se movilizaron a más de cinco mil efectivos del Ejército, Policía, Sistema Nacional de Prevención y Mitigación de Desastres, Alcaldías y Gabinetes del Poder Ciudadano.

El 14 de octubre, el presidente Daniel Ortega confirmó que se hallan en alerta amarilla los departamentos de Chinandega, Madriz, Estelí, Nueva Segovia, Jinotega, Matagalpa, Managua, León, Masaya, Carazo, Granada y Rivas. Resulta imposible cuantificar la magnitud de los estragos porque los aguaceros continúan.

Llovió tanto que los suelos están saturados y hay zonas donde se producen deslaves y derrumbes. Ríos crecidos, puentes derribados, vías de comunicación afectadas por pequeños deslaves, comunidades aisladas, barios inundados, son algunas de las consecuencias. Se han contabilizado al menos 1.600 casas anegadas, 41 destruidas totalmente y 116 con daños parciales.

Se cuantifican 249 kilómetros de carreteras con daños serios, cuya reparación demandará un gasto de 76 millones de córdobas (alrededor de 3,4 millones de dólares). Las distribuidoras de energía eléctrica Disnorte-Dissur reportaron considerables afectaciones en las redes de distribución (líneas rotas, estructuras quebradas y postes caídos), principalmente en zonas de Managua, occidente y sur del país.

El 15 de octubre, el Instituto Nacional de Estudios Territoriales (Ineter) pronosticó que las lluvias continuarán en occidente, en la franja del Pacífico y en la zona central de Nicaragua. En la víspera, el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) informó que la depresión tropical número 12 se encuentra estacionaria como centro de baja presión localizado en el Océano Pacífico.

Honduras en alerta

El 14 de octubre, la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras decretó alerta en los departamentos de Choluteca y Valle debido a las intensas lluvias. Anteriormente se declaró la alerta en los departamentos de Olancho, El Paraíso, Cortés, Atlántida, Comayagua, La Paz, Francisco Morazán, Yoro, Ocotepeque, Copán, Intibucá, Lempira, Colón y Santa Bárbara.

Hasta esa fecha la Comisión reportó seis muertos y destrozos en algunas carreteras por hundimientos del terreno y crecidas de ríos a causa de las precipitaciones, consideradas las más intensas de la actual temporada húmeda en el istmo. Honduras es uno de los menos afectados por el temporal; sin embargo, enfrenta una peligrosa crecida de ríos y quebradas, así como deslizamientos de tierra en zonas urbanas y rurales.