(ABI y agencias).- El Vicepresidente Álvaro García Linera dijo que el gobierno acatará el resultado de la consulta previa a los pueblos del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) sobre la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari San Ignacio de Moxos. La decisión orgánica y colectiva de los pueblos indígenas que habitan esa reserva natural será obedecida por el Estado, garantizó el Vice, contradiciendo al Presidente Evo Morales, que ayer dijo que es “imposible” que la consulta previa tenga caracter vinculante.

“Nosotros como Estado cumpliremos lo que las comunidades de los pueblos indígenas decidan al interior del Parque Isiboro Sécure. La decisión tomada de manera organizada y colectiva el gobierno la acatará estrictamente, es lo que dice la Ley y lo que recomiendan los tratados internacionales de los pueblos indígenas”, aseveró.

Sostuvo que las autoridades gubernamentales estarán atentas a lo que las poblaciones del TIPNIS decidan y estarán a “disposición” de los marchistas de esa región que se dirigen desde el pasado 15 de agosto a la ciudad de La Paz, en rechazo a la construcción de la carretera.

García Linera consideró que la marcha es un “hecho político nacional” y que por ello la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) sancionó una Ley Corta que será promulgada en los próximos días, de acuerdo a la agenda del Presidente Evo Morales. Esa norma establece la suspensión de la construcción del tramo II y dispone el inicio del proceso de consulta previa a los pueblos del TIPNIS.

“La Ley deposita la decisión final de lo que pasará en el TIPNIS a los hermanos indígenas que viven allá, no a los que van de paseo o de turismo, sino a los que ven nacer, crecer a su familia, ellos que decidan. Lo que decidan esas comunidades el Estado lo acatará, respetará y cumplirá; eso es lo más sano y democrático”, prometió el Vicepresidente.

Doble discurso

El Vicepresidente reconoció que la VIII Marcha Indígena es un “hecho político nacional”, mientras que el Presidente Morales aseguró que la movilización de originarios iniciada el 15 de agosto en Trinidad “es una bandera para atacar a Evo y al proceso de cambio”. Lamentó que algunos sectores indígenas apoyados por Organizaciones no Gubernamentales (ONGs), la Agencia de Cooperación Económica de Estados Unidos (USAID) y toda la oposición de derecha y del neoliberalismo pongan obstáculos a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos de 306 kilómetros.

En entrevista exclusiva con la red Telesur, Morales subrayó que “los hermanos que viven en el interior del TIPNIS afirman que no saben quiénes marchan y los que lo hacen, marchan sin saber cómo vivimos”. Denunció que los grupos que se oponen a la construcción de esa carretera “podrán ser ecologistas, pero no son humanistas… En forma paradójica, los enemigos históricos de la Madre Tierra y de los indígenas ahora aparecen como defensores, solamente para llevar adelante acciones desestabilizadoras del gobierno y de la democracia”.

El Presidente dijo que algunos ecologistas dicen que con esa carretera sería destrozado el medio ambiente, sin tomar en cuenta que solamente se deforestarán 180 hectáreas, frente a las 200 mil que se destruyen anualmente en el departamento de Santa Cruz por chaqueos y otras prácticas que atentan contra la naturaleza. “De esas 200 mil hectáreas perjudicadas cada año, los que dicen defender la ecología no dicen nada”, cuestionó.

Morales aseveró que para lograr el consenso, el gobierno ha planteado la realización de una consulta, que es un mecanismo democrático que está constitucionalizado. Sin embargo, aclaró ayer que el resultado de la consulta no tendrá carácter vinculante.

Según Morales, “las consultas previas están garantizadas por la Constitución y por las normas internacionales y siempre van a respetarse, pero que un grupo de familias diga que no se haga significa paralizar todas nuestras obras en el sector minero, en el sector hidrocarburífero, en el sector eléctrico, en las industrias…”. “Nos piden que la consulta tenga carácter vinculante, (pero) es imposible, eso no se puede negociar”, recalcó ayer el Primer Mandatario en una reunión con trabajadores mineros de Oruro. 

García Linera explicó hoy que el Presidente no se refirió específicamente a la construcción de la carretera a través del TIPNIS, sino a otros proyectos industriales y extractivos. Con ese razonamiento, criticó a un medio de comunicación paceño por malinterpretar las palabras de Morales. Según el Vice, el periódico Pagina 7 manipuló información en tres oportunidades. Primero denunció la muerte de un bebé en la intervención policial a la VIII Marcha Indígena; luego reportó la presunta suspensión del financiamiento de la obra por parte del BNDES, y este viernes informó que el Presidente había dicho que la consulta no será vinculante.

Lo cierto es que Página 7 no fue el único medio que interpetró así las declaraciones de Morales. A pesar de ello, el Vicepresidente denunció que el propietario de ese diario, junto a otros empresarios mediáticos “utilizan sus medios para atacar políticamente y mentir”.

Se ha “desatado” una estrategia de mentiras y difamaciones en contra del Presidente; “son empresarios portadores de fortunas de dudosa procedencia pertenecientes a viejos regímenes políticos y que, desplazados del poder, utilizan la propiedad de los medios para atacar al gobierno”, denunció García Linera.

El Vicepresidente invocó a los dueños de medios de comunicación “que no utilicen los medios políticamente si han fracasado con los partidos del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario), ADN (Acción Democrática Nacionalista), que vuelvan a hacer política y que dejen a los periodistas a hacer su trabajo honesto, transparente, ecuánime y objetivo”.