Señora Ministra de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción Nardi Suxo Iturry: Mediante la presente tengo a bien hacerle llegar mi renuncia irrevocable al cargo de Coordinador del “Instituto Boliviano de Estudios sobre Corrupción y Transparencia” (IBEC).

La misma se debe a la solicitud expresa de la MAE, transmitida a mi persona a través del Vice Ministro de Prevención, Promoción de Ética y Transparencia, en virtud a acciones (asistir una hora a una marcha el día lunes por la mañana) y opiniones vertidas por mi persona sobre los últimos acontecimientos acaecidos en el país en referencia a la intervención de la marcha de indígenas del TIPNIS. Al respecto me cabe aclarar:

– Los hechos violentos registrados contra los marchistas del TIPNIS el día domingo 25 de septiembre del presente año no pueden sino causar repudio e indignación. Repudio por cómo el uso de la fuerza policial violó de manera “imperdonable” los más básicos derechos de las y los marchistas. Indignación por cómo acciones de este tipo socaban de manera irreparable los cimientos mismos de la construcción de un nuevo estado acorde a la CPE. Esto que para algunos es un principio de compromiso con el proceso de cambio no puede ser deslegitimado y rifado por eventuales autoridades ofuscadas por el ejercicio de poder. Situaciones similares no las aceptamos en el pasado y con toda la autoridad moral no las debemos aceptar ahora ni mañana.

– En segundo lugar consideramos –y así lo expresamos públicamente- que lo acontecido en torno al TIPNIS y las constantes equivocaciones sobre la gestión del conflicto son tan solo un síntoma de las profundas contradicciones que como estado atravesamos. Contradicciones que se sintetizan en la pugna entre modelos de pensamiento y desarrollo que unilateralmente no tienen posibilidades de existencia. Al respecto nos reafirmamos en aquellos postulados constitucionalizados en nuestra carta magna y que tienen que ver con la ‘consulta previa’, el respeto a la madre tierra, la igualdad en la diversidad, en definitiva con el “vivir bien”. No se puede edificar y construir creativamente un nuevo Estado atrapados en una esquizofrenia en la cual se dice una cosa y se hace otra. El asumir responsabilidad por los actos públicos es un elemento básico al interior de la administración gubernamental y que se debe aplicar en todos los ámbitos y a todos los niveles, pero insistimos en el hecho de generar cambios de actitud al interior de la gestión de gobierno para no traicionar los principios y valores forjados en largos años de lucha por el proceso de cambio por el cual atraviesa nuestro país.

– Finalmente Sra. Ministra, no me queda más que lamentar que la opinión crítica, la capacidad de pensamiento propio y de disentimiento respecto a línea política asumida por el ejecutivo sea censurada y castigada al interior del MTILCC, eliminando así espacios de discusión y reflexión sobre la construcción del proceso de cambio, proceso que le pertenece a la sociedad boliviana y no sólo a algunos que hoy se hallan en situación de poder.

Pese a que mi relación contractual con el MITLCC es la de “consultor en línea” con un contrato claramente definido y no así de funcionario público al cual se le solicita la renuncia, y ante la imposibilidad de continuar laboralmente en estas condiciones en la implementación del Instituto de Estudios, no me queda otro camino que asumir dicha ‘solicitud de renuncia’ irrevocable al cargo que obtuve en concurso de méritos y no por una designación política.

En tal sentido y en función al tenor de la clausula 11.3 del contrato laboral entre mi persona y el MTILCC solicito la resolución del mismo. Ojalá que circunstancias similares no se repitan en el futuro opacando los horizontes en los cuales, hombres y mujeres de este país, depositamos la esperanza de días mejores para nuestros/as hijos/as.

Sin otro particular me despido de ud. con las atenciones que el caso amerita. Atte,

Alfonso Hinojosa Gordonava. Sociólogo, C.I. 3596789 Cbba.