La Habana, (PL).- El dúo puertorriqueño Calle 13 regresó a un primer plano el 14 de septiembre con un titular repetido en casi todas las agencias cablegráficas y periódicos del continente: “Calle 13 implanta récord en los Grammys Latinos con 10 nominaciones”.

A René Pérez (Residente) y Eduardo Cabra (Visitante) quizás no les sorprenda aparecer en la lista de competidores por los gramófonos con un proyecto nuevo y liderar la lista de postulados. Lo que si no es común es concursar con un disco que ha levantado ampollas incluso en su casa discográfica Sony Music.

Nos sentimos reivindicados con estas nominaciones, declaró a la prensa un día después de conocer la noticia su voz líder. “Este es un fonograma, dijo, que quizás no tuvo la radiodifusión como otros discos o cantantes. Somos un grupo que va contra la corriente, no porque queremos sino porque nos sale natural”. Es un triunfo, agregó, para la música alternativa. Estimula a todos los exponentes de este género a seguir trabajando y hacer lo que quieren.

Entren los que quieran es el título de ese cuarto álbum con letras de duro lenguaje como la del inicio del primer número: “Directamente desde Puerto Rico, la colonia más importante del mundo y el único lugar donde le prestan más atención a Miss Universo que a la educación…”.

Un álbum que transcurrió por varias etapas y en sus inicios fue bautizado por sus creadores como Música non grata en alusión a Pérez, declarado persona non grata en su país.

Residente y Visitante se definen como juglares que cantan “las cosas que no salen en los periódicos”. Con su nuevo Cd cumplieron ese cometido, apunta la crítica; fue un disco, manifestaron, difícil, “el más difícil hasta el momento, el más guitarrero musicalmente, el más oscuro en cuanto a madurez se refiere”.

A Latinoamérica rinden tributo en el sexto corte, con el que compiten en mejor canción y grabación del año. En el colaboraron como invitadas la colombiana Totó, la momposina; la peruana Susana Baca y la brasileña María Rita. “Soy lo que me enseño mi padre/el que no quiere a su patria no quiere a su madre/Soy América latina/ un pueblo sin piernas pero que camina/”, reza uno de sus estribillos.

En esa misma tónica se mueve Calma pueblo, de fuerte contenido social, cuya difusión fue vetada en algunas radioemisoras: “Calma pueblo que aquí estoy yo/ Lo que no dicen lo digo yo/ Lo que sientes tu lo siento yo/ Porque yo soy como tu, tu eres como yo”.

La bala es otra de sus cartas más fuertes. Según una reseña publicada por el sitio wwww.puertoricoindie.com, la pieza describe cinematográficamente un western con ritmo marcial, en la cual se las ingenian para narra la trayectoria de una bala desde el revolver hasta su víctima.

“Se escucha un disparo, agarra confianza, el sonido la persigue pero no la alcanza. La bala saca sus colmillos de acero y sin pedir permiso entra por el cuero. Muerde los tejidos con rabia y arranca el pecho a las arterias para causar hemorragia”

Fusión y premisas sociales

Esa siempre ha sido la premisa de Calle 13, como afirmó René Pérez en su viaje a Cuba en marzo de 2010. “No compongo para audiencias, escribo para mí y el resto para el público.”

Así son estos músicos sin ataduras, libres de expresar lo que sienten. Como lo dejaron reflejado en su documental Sin Mapa, en 2009, con una frase clara y directa: “Somos la clase media, la mezcla de clases sociales, la clase incómoda con ganas de ser cómoda, muy pobre pa‘ ser rica, muy rica pa‘ ser pobre”.

Reguetón con toques árabes, hard rock, cumbia, merengue, hip hop, sonidos andinos, folclore, toda una fusión de ritmos caribeños y de otras partes caracterizan el Cd, según especialistas, con mensajes dirigidos a la humanidad, en especial a la juventud latina.

Según dijo a la prensa su voz líder, con él continúan la línea de su anterior trabajo, Los de atrás vienen conmigo. Todo el mundo es libre de escucharlo, apuntó.

En opinión del cronista Mario Sánchez, del sitio digital www.hereunidoalabanda.com, la agrupación propone, además, un viaje al otro Caribe, “aquel en el que no hay resortes de cinco estrellas sino personas que viven una realidad muy diferente a la que la mayoría de turistas puede oler”. Una música con mensaje y sentido, añade, “en la que piden justicia y rompen con todos los bordes de la música latina frívola y bailonga”.

Para Arturo Puescas, del sitio Terra, el fonograma “encierra las contradicciones propias de este mundo”. Un proyecto colorido, subraya, con un sonido que sigue siendo inclasificable en Calle 13. Probablemente en esto radique la magia de su propuesta.

Para René, Eduardo y los 11 miembros de la banda el verdadero récord, opinan los críticos, fue llegar a su público con Entren los que quieran. Quizás consigan implantar otro record en la entrega de los Grammys el 10 de noviembre próximo.

Habrá que esperar hasta ese día, afirma el periodista boricua Juan Carlos Hidalgo, para saber si a la Academia Latina de las Artes y Ciencias Discográficas le bastó con llenarlos de nominaciones.