(ABI).- El presidente Evo Morales Ayma instó el miércoles a los bolivianos a impulsar un nuevo pacto para fortalecer el proceso de cambio y de profundas transformaciones estructurales. Ante una masiva concentración de sectores sociales, sindicatos, campesinos, profesionales, intelectuales y otros sectores reunidos para apoyar al Gobierno y al proceso, el Jefe de Estado enfatizó que “Juntos debemos elaborar una nueva agenda”.

El presidente Evo Morales proclamó el apoyo de más de medio millón en las calles de La Paz, de acuerdo con estimaciones oficiales y privadas, al proceso de cambio que lidera desde 2006 y que llamó a defender a rajatabla, durante un multitudinario mitin verificado el miércoles a 4 días de las primeras elecciones judiciales en Bolivia y en el Día de la Descolonización.

“Ahora me doy cuenta, hermanos y hermanos, no estoy solo; hermano (vicepresidente) Alvaro (García Linera) no estamos solos, hermanos ministros no estamos solos. Está el pueblo que va a defender este proceso de cambio”, afirmó ante la multitudinaria concentración en una plaza pública de La Paz y en un encendido discurso en que pidió reflexionar sobre los alcances de su política de descolonización, en la conmemoración de los 519 años del desembarco del navegante genovés Cristóforo Colón, a cuenta del imperio español en América.

Ante más de 100.000 apostados en la hectárea de la paceña Plaza Villarroel y varias veces más en la avenida de dos vías y km y medio de longitud que la conecta con la salida a la zona sur de La Paz, Morales se dijo convencido que “el pueblo siempre estará para defender esta revolución democrática cultural, una revolución con voto y no con bala, una revolución la consecuencia del pueblo boliviano”.

Tras reconocer que en su gestión iniciada en enero de 2006 “hubieron errores, por lo que es necesario dar mayor fuerza al proceso, una vez que agenda de octubre de 2003 ha sido cumplida”. “¿Quién no comete errores?, lo importante es corregirlos en beneficio de los bolivianos porque llegué a la Presidencia para servir al pueblo y no para servirme de él como hicieron otros Gobiernos”. Reiteró que el Gobierno ha reconocido sus errores, “a veces pidiendo perdón por culpa de alguna gente que quiere vengarse con este proceso y que no acepta el cambio”.

Señaló que la agenda de octubre de 2003 ha sido cumplida al darse curso a una Asamblea Constituyente que elaboró una nueva Constitución Política del Estado que responda a la realidad nacional. Esa Carta Magna fue promulgada en febrero de 2009 e introduce importantes modificaciones que recogen las expectativas nacionales. Igualmente fueron nacionalizados los hidrocarburos, lo que promovió una sustancial mejora de la situación económica del país.

“En 2005 las inversiones estatales no alcanzaban a los 600 millones de dólares, mientras que ahora llegaron a 3.600 millones de dólares”. Remarcó que igualmente las reservas internacionales pasaron desde 2005 de 1.700 millones de dólares a más de 11.000 millones. “Ahora necesito un nuevo mandato del pueblo, una vez cumplido el anterior”, enfatizó.

El Primer Mandatario aseveró que en diciembre, los bolivianos deben elaborar una nueva agenda mediante sus representaciones sindicales, sociales, profesionales, universitarias, colegiadas y otras para debatir un nuevo Plan de Desarrollo Nacional “que priorice las necesidades y optimice el uso de los recursos económicos”. Agregó que Bolivia ya es un modelo para el mundo con la implementación de políticas económicas y sociales que son replicadas en diversos países.

“Antes Bolivia importaba políticas, programas y hasta proyectos de países y de organismos internacionales, mientras que ahora es un referente con iniciativas propias e importantes para el desarrollo”, enfatizó. Puso como ejemplo la iniciativa nacional de declarar mundialmente al agua como un derecho humano y no un negocio privado. Ese programa fue aprobado en forma unánime por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2010.

Bolivia también ha sido un ícono de otras políticas económicas y sociales en el mundo, como la defensa del medio ambiente y la naturaleza contra los programas de depredación emprendidas por naciones industrializadas que ponen en peligro la sobrevivencia del planeta. Durante las Cumbres sobre el Cambio Climático auspiciadas por la ONU los últimos dos años, el Presidente denunció las políticas irracionales de industrialización que emprenden las naciones industrializadas y capitalistas.

El mandatario, que enfrenta la campaña negativa de la oposición emplazada contra las elecciones judiciales del domingo, las primeras en la historia de Bolivia, llamó a defender el proceso boliviano instaurado en 2006, en el amanecer de su primer mandato y repeler intentos de desestabilización provenientes de la derecha criolla.

“Y todos a defender”, instó, y a plantar cara contra “quienes provocan a este proceso de cambio”, dijo en momentos en que un millar y poco más de indígenas de tierras bajas caminan hacia La Paz en oposición a que su proyecto de vertebración caminera, entre el centro subandino y el nordeste amazónico, implique la reserva natural Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). “Intentan dividirnos, hermanos y hermanos, como siempre dividieron antes ¿Para qué? Quieren dividirnos para que vuelta el Estado colonial, el modelo neoliberal”, denunció.

“Este proceso no es del Evo, este proceso de cambio no es del Alvaro, incluso, me animo a decir, este proceso de cambio no es del gobierno es del pueblo boliviano”, afirmó al destacar el “cambio de mentalidad” que impera en las estructuras del Estado y que sus opositores quieren impactar.

El mandatario, que destacó a los miles de “mineros, soldados del cambio” que llegaron para respaldarle, invocó también la “conciencia del pueblo” en la elección judicial del domingo, en clara alusión a la campaña en contra preconizada por la oposición y que podría dejar una medida del actual correlato de fuerzas en la siempre itinerante política boliviana. Al menos 5,3 millones de electores bolivianos han sido convocados a las urnas el domingo.