Washington, (PL).- El 17 de septiembre se iniciaron las manifestaciones del movimiento “Occupy Wall Street” en el Bajo Manhattan, donde se encuentra el corazón de sistema financiero mundial. El 8 y 9 de octubre, los indignados se reúnen en el Bronx para analizar la crisis capitalista mundial desde una perspectiva marxista.

Los “indignados” salieron a la calle contra la “avaricia y corrupción del uno por ciento de la población que tiene en problemas económicos al 99 por ciento del pueblo estadounidense y al mundo”, expresaron entonces los organizadores de esas demostraciones de descontento.

“Estamos en contra del corporativismo y militarismo. Queremos sacar al dinero de la política. El sistema está completamente corrupto, queremos terminar las guerras y gastar ese dinero en nuestra gente acá, en trabajos, protección ambiental, programas sociales”, explicó Lisa Simeone, una de las activistas del movimiento.

El 5 de octubre varios sindicatos se unieron a las protestas de los autodenominados indignados en Nueva York. Gremios de los colegios públicos y del transporte urbano de la llamada “Gran Manzana” se sumaron al movimiento de protesta contra la inequidad corporativa y el mal reparto de la riqueza, en manos de apenas el uno por ciento de la población estadounidense.

A los “indignados” originales, jóvenes y no tan jóvenes desocupados, se le han sumado cerca de 15 sindicatos de trabajadores de Nueva York. Entre los que apoyan al movimiento está la Transport Workers Union (TWU), que agrupa a empleados de los servicios de trenes y autobuses. Además lo respaldan diferentes aerolíneas estadounidenses, y la United Federation of Teachers, que representa a maestros de las escuelas públicas de la ciudad.

Estos jóvenes en Wall Street dan voz a muchos de los problemas que la gente trabajadora enfrenta en Estados Unidos en los últimos años, declaró Larry Hanley, presidente de la Amalgamated Transit Union, que reúne a cerca de 20 mil afiliados.

Con presencia en más de 300 ciudades como Seattle, Los Ángeles, Houston, Dallas, Filadelfia, Chicago, Boston, el movimiento alcanza relevancia nacional en un país en crisis. Acciones similares a las de Nueva York han surgido en Boston, Chicago, Los Ángeles, Salt Lake City, Philadelphia, Anchorage y en Washington D.C., a escasas dos cuadras de la Casa Blanca. Incluso, las protestas han cruzado hasta el vecino Canadá, en ciudades como Vancouver, Toronto, Ottawa y Montreal.

El presidente Barack Obama reconoció en una conferencia de prensa que el movimiento Occupy Ocupe Wall Street “expresa las frustraciones que siente el pueblo estadounidense”.

Este miércoles, los indignados neoyorquinos realizaron una nueva marcha que tuvo como particularidad la presencia de miembros de diferentes gremios sindicales de la llamada “Gran Manzana”, lo cual demuestra el creciente poder de convocatoria de este movimiento de protestas.

Las redes sociales han logrado un protagonismo a la hora de vertebrar este movimiento. Un reporte del sitio digital de la cadena televisiva CNN destacó cómo los ciudadanos se han valido de la plataforma Twitter para impulsar las protestas en otras ciudades.

En este sentido, la televisora ejemplificó que una cuenta en esa red social llamada Ocupar Boston divulgó la celebración de una huelga universitaria en toda la ciudad, la cual fue apoyada rápidamente por la Asociación de Enfermeras de Massachussets, acción que consideraron parte de las actividades del día de apertura de una convención nacional de enfermería en esa urbe.

El 7 de octubre, la policía de Sacramento arrestó a los participantes en una sentada en esa ciudad de California, similar a las protestas contra Wall Street que se multiplican hoy en Estados Unidos, informó el diario The Sacramento Bee. Centenares de personas corearon consignas contra las grandes empresas y su influencia en el gobierno. Al menos 19 manifestantes fueron detenidos durante la jornada que se produjo alrededor del Ayuntamiento de Sacramento y del Capitolio de California.

Marxistas en el Bronx

Los manifestantes del movimiento “Ocupa Wall Street” culpan tanto a demócratas como a republicanos en Estados Unidos de apoyar políticas que benefician a las grandes compañías.

Voceros de las protestas dijeron que cuando debía, el presidente Barack Obama no adoptó mano dura contra los bancos, luego del trastorno de las hipotecas de alto riesgo en 2008 y la crisis financiera que afectó a todo el mundo. El mandatario no utilizó su plan de rescate para alcanzar ciertos cambios en las políticas de bonificaciones que favorecieron Wall Street.

En opinión de Michael Kazin, profesor de la Universidad de Georgetown, la iniciativa de la Casa Blanca para rescatar al sector financiero no impidió un empeoramiento de la economía. Esto, apuntó, elevó la frustración tanto de la derecha como de la izquierda.

Para este fin de semana la organización Workers World Party, planea celebrar en el sur del neoyorkino barrio del Bronx una conferencia en contra del sistema capitalista y a favor de un futuro socialista, donde también se apoyará a los indignados acampados en la Plaza de la Libertad.

La página web de esta organización, WorkersWorld.net, detalla que la conferencia tendrá lugar los días 8 y 9 de octubre, y se discutirán temas como la comprensión de la crisis capitalista mundial desde una perspectiva marxista, la lucha contra el racismo y las guerras imperialistas.