(Agencias).- El gobierno boliviano redujo unilateralmente el porcentaje de aumento salarial pactado con los trabajadores de salud y educación, supuestamente por falta de recursos; y sin embargo autorizó el pago de un bono extraordinario de 1.000 bolivianos a los empleados del sector público, que demandará un gasto de 46 millones de dólares financiados por el Tesoro General de la Nación (TGN) y las entidades descentralizadas.

Luego de las movilizaciones sociales de marzo y abril de este año, el gobierno de Evo Morales y dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) suscribieron un acuerdo por el cual se garantiza 11% de incremento salarial para todos los trabajadores y 12% para los maestros y servidores del sector salud.

El 30 de septiembre, el gobierno decretó un aumento de salarios de solo 11 por ciento para todos los trabajadores, y el ministro de Economía y Finanzas Luis Arce explicó que el prometido aumento de 12% a los profesionales y trabajadores en salud y personal del magisterio fiscal es “imposible”.

El incumplimiento del pacto obligó a la COB a declarar paro nacional de actividades este jueves 6 y mañana viernes 7 de octubre. La primera jornada del paro de 48 horas se cumplió parcialmente en las principales capitales del país. Se suspendieron las labores escolares en la mayoría de los centros educativos fiscales, mientras que los centros de salud pública y del seguro social sólo atendieron casos de emergencias. El servicio de transporte público y las instituciones privadas trabajaron con normalidad.

En plena huelga de la COB, el gobierno decretó el pago de un bono extra de 1.000 bolivianos en el sector público, “en reconocimiento al trabajo y apoyo recibido de parte de los servidores públicos que no fueron favorecidos con ningún aumento salarial en los últimos años”, justificó el ministro Arce. El gobierno gastará 46 millones de bolivianos en el nuevo bono. “Es un gran esfuerzo que hacemos, hay gente muy comprometida y ese esfuerzo por lo menos con ese pequeño bono será reconocido”, argumentó el Presidente Evo Morales.

Arce reveló que ya en 2009 el Ejecutivo autorizó el pago de un bono de 1.000 bolivianos a los empleados de Ministerios, entidades desconcentradas y descentralizadas, con el fin de compensar la reducción del poder adquisitivo de sus salarios como consecuencia de la inflación.

Este año el bono beneficiará a los trabajadores del Órgano Ejecutivo, Vicepresidencia, Asamblea Legislativa Plurinacional, Órganos Judicial y Electoral, Contraloría y Ministerio Público, exceptuando al Presidente, Vicepresidente y a las autoridades de alto rango. Tampoco recibirán el bono los trabajadores de salud, educación, Fuerzas Armadas y Policía.

“Lo que ha hecho el Presidente es adoptar una medida estrictamente prebendal”, criticó el asambleísta opositor Osney Martínez. Se trata de un “incentivo para promover el voto favorable en las elecciones del 16 de octubre, creo que ese es el sentido de esta medida que debería implementarse después de las elecciones”, comentó el diputado de Unidad Nacional (UN) Jaime Navarro.

“La política salarial del gobierno se modifica cuando estamos cerca de una elección; está absolutamente claro que esa política ha fracasado y no responde a los intereses del Estado; yo les recomiendo a todos los funcionarios públicos que reciban el bono y voten nulo”, planteó el líder de UN Samuel Doria Medina.

“Vivimos en un país libre y la oposición puede decir lo que quiera, puede decir cualquier tontera y estupidez, lo cierto y evidente es que en el gobierno del Presidente Evo Morales como nunca antes los salarios de los funcionarios públicos no solamente no han subido sino que han sido congelados durante muchos años, porque se ha priorizado el incremento de los salarios de quienes menos ganan”, respondió el presidente de la Cámara de Diputados Héctor Arce.

Por otro lado, la Gobernación del Departamento de Chuquisaca controlada por el MAS autorizó un aumento salarial de 15% para la gestión 2012 en beneficio de los funcionarios y representantes de la Asamblea Legislativa Departamental. La Ley Departamental 019/2011 dispone un aumento de 15% para asambleístas y de entre 5 y 10% para los profesionales, técnicos, auxiliares y funcionarios de hasta el nivel 13. De esta forma, el salario de los asambleístas subió de 8.500 a 10.000 bolivianos.

Con datos de ABI.