Es interesante escuchar las viejas grabaciones de los discursos de Bautista Saavedra en el Parlamento, que se conservan en grandes discos de 78 rpm, porque el ilustre fundador del Partido Republicano hablaba pues como el más consumado paceño. Una de las palabras que más se repetía en la jerga legislativa era la palabra “constitución”; sólo que el Dr. Saavedra decía “constitushón”.

En la escuela y a veces ya en la familia, hubo mentores que se esmeraron porque no habláramos como el Dr. Saavedra, y una de las reglas era aprender a pronunciar la sílaba “ción”, regla que el Dr. Saavedra se la pasaba por salva sea la parte, aferrado a su dicción chukuta. Quién diría que con el tiempo tuvimos que buscar una regla para pronunciar la sílaba “shón”. Lo grave es que, en tantos años de decir “ción”, se volvía involuntario olvidarse de pronunciar “shón”, con los reproches consiguientes. Esto ocurrió cuando se puso en vigencia la nueva Constitushón.

En la emergencia, encontré un ardid para pronunciar la bendita sílaba. ¿Cómo se pronuncia Sean Connery? Shón Connery. ¿Cómo se pronuncia Sean Penn? Shón Penn. ¿Cómo se pronuncia Constitución? Constitushón. Hasta ahora no me falla.

Cuando se discutía la actual Constitushón, había que ver la cantidad de amigos cochabambinos, paceños y cruceños que se oponían tenazmente a las labores de la Constituyente. Lo que más les espantaba era el concepto de “plurinacionalidad”, con todo lo que significaba: el reconocimiento constitushonal de las distintas colectividades que conviven en el territorio estatal, la elección de representantes por usos y costumbres en los territorios de las naciones indígenas originario campesinas, la democracia comunitaria, la economía y la justicia comunitarias, entre otros temas urticantes. Magda Calvimontes, constituyente de entonces por el Chaco, comentaba: “Este reconocimiento constitucional de la “plurinacionalidad” ha generado toda una corriente opositora fuerte, desinformadora, que ha utilizado todos los medios de comunicación para evitar la aprobación de la Constitución Política del Estado, con posiciones como:

“los indígenas son los únicos que supuestamente se podrán autogobernar en Bolivia, los demás, los otros, los que ahora se han convertido en nadie o en ninguno, no se les reconocerá como sujetos de usos y costumbres, pues los usos y costumbres de los mestizos son propios de la oligarquía, de los neoliberales, del imperio. Los originarios podrán tener justicia por mano propia llamada Comunitaria, … nos preocupa, pues la historia nos muestra que durante la Guerra Civil Federal de 1899, los aymaras que ganaron la contienda, paceños que ganaron a los chuquisaqueños, les arrancaron los cabellos, cortaron los cráneos, vaciaron el interior y bebieron la sangre de sus enemigos con estos originales cáliz. No sabemos si la “curdita política” que se ha vuelto compañera de chupa y farra del Vicepresidente ha pensado en esta eventual situación y en las consecuencias de implementar el Estado plurinacional”. (www.eforobolivia.org).

Y bueno, algo tendrá pues la nueva ley que en sus primeros días era repudiada como “la Constitución del MAS” y ahora se ha convertido en la Constitución de todos, en un prejuicio ¡de clase media! Ahora todos defienden la Constitushón y, con un poco de esfuerzo y quizá el recuerdo de Sean Connery y Sean Penn aprendan a pronunciar su sagrado nombre con toda incorrección