(Comisión de Comunicación de la Marcha).- La VIII Marcha Indígena volvió al camino luego de la brutal represión policial del 25 de septiembre en Yucumo, y el domingo arribó con más fuerza a la población paceña de Palos Blancos. Los indígenas tienen derecho a marchar, reconoció el ministro de Comunicación Iván Canelas, y el Presidente Evo Morales prometió que recibirá a los marchistas en Palacio de Gobierno.

“Estamos entrando al territorio de los jaspitanki”, dijo un marchista amazónico, rodeado por la neblina en la comunidad La Cumbre, en pleno ascenso hacia los Andes. Desde muy temprano avanzaron 10 kilómetros hasta Palos Blancos, una población del norte de La Paz, donde algunas personas habían advertido que la VIII Marcha Indígena no sería bien recibida.

Muchos indígenas llegaron a Palos Blancos con recelo, pero nadie en el pueblo los recibió con desagrado, como cuando pasaron por Inicua, una comunidad de comerciantes occidentales. “La situación se torno bastante tensa cuando pasábamos, porque nos gritaban y nos echaban acusaciones falsas. Pero nosotros estamos en calma”, relató el diputado indígena Pedro Nuni, aún recuperándose de los golpes que la Policía le propinó a él y a los mil marchistas el 25 de septiembre en Yucumo.

Varias autoridades de Palos Blancos se reunieron con las y los caminantes y les prometieron hospitalidad. “Nos han garantizado que tendremos una buena estancia acá, que nos apoyarían y nos acompañarían en algún tramo, si hubiera algún riesgo de que nos agredan… Así tendremos voluntad y fortaleza para seguir adelante en nuestro camino”, dijo el asambleísta.

“Somos conscientes de que estos tramos de la marcha van a ser difíciles, con gente que nos va a seguir hostigando, amedrentando, cuestionando e insultando, pero vamos a mantener la mesura, la calma, la paciencia y sobre todo el pacifismo, que es nuestra clave. Las poblaciones por donde pasemos deben guardar compostura, porque la marcha no viene a vulnerar ningún derecho de nadie. Nosotros solamente queremos una respuesta a nuestras demandas. Por eso nuestra decisión es llegar a la ciudad de La Paz”, agregó el mojeño en el campamento junto al río Beni.

“La marcha está lastimada; yo estoy con algunos dolores por el maltrato, y sin embargo, a pesar de eso estamos caminando. El valor hace que el dolor a veces pase”, declaró el mojeño Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

“Hemos sido apaleados, correteados, hemos dormido una noche en el monte, sin mosquitero, sin colchas sin nada; pero lo hemos superado… Con este acto del 25 de septiembre (día de la represión) estamos más animados para marchar para que nuestras voces sean escuchadas. Ahora el gobierno nos discrimina bastante como pueblos Cavineño, Tacana, Ese Ejja, Yaminagua, Machineri, que existimos en el departamento de Pando. Estamos peleando contra el gobierno para que nuestros derechos sean valorados”, exclamó el cavineño Elvis Mayo de la provincia Madre de Dios.

“Las secuelas que ha dejado la represión están latentes, no solo por los golpes físicos que hemos recibido, sino psicológicos también. Ahora los niños se asustan si escuchan algún petardo sonar, pero poco a poco vamos a ir superándolo, borrándolo de nuestras mentes. Esperamos que en el camino, antes de llegar a la ciudad de La Paz, no vuelvan a atacarnos. Sabemos que en Caranavi vamos a tener el apoyo de la población a este movimiento que busca proteger sus territorios”, dijo confiado el asambleísta Nuni.

Evo Morales ha pedido perdón a los indígenas por la represión policial de Yucumo, pero “no le creemos sus disculpas (porque) es un Presidente resentido, es un Presidente que aún no se despoja de su conciencia colonizadora, siempre piensa que todo el mundo está contra él. Nosotros no estamos marchando para desestabilizar a un gobierno, solamente exigimos respeto a nuestros derechos, que no pueden ser vulnerados y no pueden ser negociados”, sostuvo el líder indígena.

Nuni aseguró que la VIII Marcha Indígena no busca entorpecer las elecciones de magistrados para el Órgano Judicial, a realizarse dentro de dos semanas, como afirma el Presidente. “Que no se nos malinterprete, nosotros no venimos a obstaculizar sus elecciones judiciales, eso es responsabilidad de ellos. Ellos tenían la capacidad de atender a nuestras demandas antes de que vinieran las elecciones. Ahora todavía tienen tiempo de traer soluciones y propuestas claras, transparentes y sobre todo coherentes; es la única manera de solucionar esto. Si no nos traen soluciones antes de las elecciones, no nos vamos a desmovilizar. Nos tocará donde nos halle la fecha de las elecciones, nos quedaremos acampando, respetaremos ese día, pero no vamos a volver con las manos vacías a nuestras casas”, advirtió Nuni.

“A nosotros nos tiene sin cuidado que vengan las elecciones del 16 de octubre; no es nuestra prioridad. Nuestra prioridad es que se respete el territorio, que no se construya esa carretera (Villa Tunari-San Ignacio de Moxos) y si la quieren construir que la hagan por otro lado. Por el hecho de que vengan las elecciones no vamos a parar nosotros, ya que este ingrato problema ha sido provocado por el propio Estado”, recalcó el asambleísta indígena.

Los marchistas retoman este martes la senda de 270 kilómetros que los separa del Palacio Quemado, donde esperan ser recibidos por el Presidente Morales. “No vamos a tolerar la hipocresía, la prepotencia y el capricho de este gobierno. Vamos a ir allá a exigir el cumplimiento de nuestros derechos. Y si por presión vamos a hacer respetar nuestros derechos, por presión va a tener que ser”, sentenció Nuni.

En La Paz, el ministro de Comunicación Iván Canelas reconoció que los indígenas tienen derecho a movilizarse y garantizó el arribo de los marchistas a la sede de gobierno. El gobernador del departamento Cesar Cocarico instruyó a los funcionarios y médicos del Servicio de Departamental de Salud (SEDES) brindar “seguridad médica correspondiente” a los marchistas que ingresaron este domingo al territorio paceño.

“No tengo ningún problema en recibir a los marchistas” en Palacio cuando lleguen a la sede de gobierno, confirmó el Presidente Morales en una entrevista con la cadena de televisión ATB, aunque ratificó que algunas demandas del pliego indígena son “innegociables”, entre ellas la paralización total de exploración y explotación de hidrocarburos en la serranía del Aguaragüe, al sur del país.

Evo admitió que cometió un error al afirmar que construiría “sí o sí” la carretera a través del TIPNIS, pero reiteró que en caso de que el pueblo apruebe la construcción de la obra de infraestructura en un referéndum, ésta “necesariamente tiene que pasar por el TIPNIS, no hay otro camino”.