La Habana, Cienfuegos, México, Caracas, Managua y La Paz (PL).- La Escuela Latinoamericana de Medicina (Elam) ha formado a por lo menos 10 mil médicos de 60 países en la última década. En la actualidad, las universidades médicas de todas las provincias cubanas educan a cerca de 20 mil jóvenes de 108 países de América, África, Asia y Oceanía. La isla socialista presta servicios médicos en unos 80 países.

Las escuelas de Medicina existentes en Cuba, y de manera especial la Escuela Latinoamericana de Medicina (Elam), demostraron estar preparadas para formar a los galenos, que luego regresan a sus naciones de origen a sanar y cuidar la salud de esos pueblos. La Elam es una institución que nació en 1999 y creció bajo la guía del líder de la Revolución Fidel Castro, explicó el viceministro cubano de Salud Pública de Cuba Roberto González.

El doctor Juan Carrizo, rector de la institución, indicó que en las seis promociones de ese centro se graduaron cerca de 8.600 galenos y se estima que se llegó a los 10 mil egresados a mediados de este año. El curso escolar 2011-2012 se inició oficialmente en la Elam con una matrícula de unos 2.300 estudiantes.

Nicole Malinda Murray hizo que sus padres viajaran este verano a Cuba, desde Estados Unidos, para su ceremonia de graduación como Doctora en Medicina. Junto a Karesse, Akira y Yamar, forma parte del grupo de 40 jóvenes estadounidenses que han llegado a la Isla para estudiar esa carrera, desde fines de los años 90, cuando se inició el programa educativo de la Elam.

La Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria IFCO, Pastores por la Paz, llevó a Cuba también a jóvenes estadounidenses de bajos recursos. Tras seis años de estudios, los médicos norteamericanos emprenden en Estados Unidos una nueva etapa, que empieza por la revalidación del título alcanzado en Cuba.

Helen Bernstein, integrante de Pastores por la Paz, rememora que en especial el Reverendo Lucius Walker se empleó en vida en lograr las conexiones necesarias para allanarles el camino a su retorno. Para ello viajó a Cuba un grupo de médicos estadounidenses con el fin de asegurar que el programa de estudios les garantizara la compatibilidad con las exigencias de su país y les facilitara la incorporación al sistema sanitario norteamericano en un breve tiempo.

Los médicos norteamericanos, dice, reconocen la calidad del programa educacional de Cuba, que ha sido aceptado en la propia comisión encargada de los graduados de esta especialidad en el exterior. E incluso, añade, en la Junta Médica de California los egresados pueden evaluarse para asumir la Residencia en un hospital en cualquier parte de la Unión.

En estos momentos, se han insertado en ese sistema 10 de los graduados en Cuba, quienes hacen su Residencia en medicina familiar, medicina interna y de urgencia, al tiempo que otros se preparan para someterse a las pruebas. Según lo previsto, el año entrante muchos más estarán aplicándose para alcanzar la Residencia profesional, augurio del día en que decenas de médicos se hayan graduado en Cuba.

El aporte de Cuba al mundo

Cuba presta servicios médicos en unos 80 países, aseguró el doctor Obel García Santana, gerente general en México de los Servicios Médicos (Servimed) de turismo y salud de Cuba. Durante poco más de 15 años, la entidad promociona alternativas novedosas y diferentes que ofrece la isla para el tratamiento de diferentes enfermedades.

Sobresalen entre esas opciones las relacionadas con la restauración neurológica, la retinosis pigmentaria, el vitiligo, la soriasis y la rehabilitación a pacientes adictos, tratamiento este último que cuenta con un programa personalizado, capaz de modificar estilos de vidas.

Para ello, el asesor médico cubano agregó que la isla cuenta con tres centros, en tanto las estadísticas reflejan un alto nivel de efectividad en los tratamientos, ya que el 50 por ciento de los pacientes logran rehabilitarse, cuando el promedio de las clínicas más reconocidas del mundo es de 12 por ciento.

García Santana acotó que en el campo de las adicciones, México ocupa el primer lugar en cuanto a remisión de enfermos a Cuba, así como de personas que padecen de retinosis pigmentaria, una enfermedad oftalmológica que de no tratarse a tiempo puede provocar la ceguera total.

Sobre este particular, aseveró que la nación caribeña es la única a nivel mundial que cuenta con una técnica quirúrgica capaz de restaurar elementos relacionados con la agudeza visual, en especial la visión nocturna y periférica, las más afectadas en las primeras etapas de dicho padecimiento.

En cuanto al vitiligo, enfermedad que padece el dos por ciento de la población del planeta, Cuba cuenta con la Melagenina, un medicamento elaborado con la placenta humana que ha demostrado una efectividad en la cura del 84% de los casos tratados.

El doctor García Santana también se refirió a los tratamientos personalizados, diferentes e intensivos que ofrece la isla en el campo de la restauración neurológica, en especial los relacionados con enfermedades como Parkinson, esclerosis múltiple, alzheimer y la rehabilitación de niños con parálisis estática.

A seis años de creado el centro oftalmológico del Hospital Aldereguía, en la ciudad centrosureña de Cienfuegos, más de 120 mil pacientes recibieron atención en esas instalaciones, confirmó su fundadora, la doctora Inés Zamora. De esa cifra la sexta parte corresponde a personas procedentes de Venezuela, Bolivia, Jamaica, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, y otras pequeñas islas caribeñas, tratados aquí como parte de la Operación Milagro en el bienio 2005-2007.

Dotada de la mejor tecnología del momento en el mundo en materia de eliminación de enfermedades que provocan la ceguera, la institución revolucionó la práctica oftalmológica mediante la microcirugía de cataratas y terigiun, sin costo alguno para los pacientes de cualquiera de los países incluidos en el programa.

La cirugía refractiva mediante el eximer láser aplicada en la corrección de defectos corneales, el uso de la membrana amniótica para injertos y las ventajes del láser quirúrgico a fin de evitar en la propia consulta la ceguera ocasionada por afecciones en la retina, destacan entre las técnicas aplicadas en este sexenio, abundó Zamora.

A ellos sumaron estudios neurofisiológicos, medición de la tensión ocular, mapeo digital de estructuras, cálculos de graduación de lentes intraoculares y progresos en el tratamiento del glaucoma a través de un equipamiento de última generación.

En el plano humano la especialista destacó que la labor del centro construido como dependencia del hospital provincial evitó los traslados de los pacientes desde Cienfuegos, 250 kilómetros al sudeste de La Habana, hasta la capital cubana y con ello la eliminación de las largas listas de espera para las cirugías.

Entre los principales logros científicos del sexenio Zamora mencionó el Premio Anual de Ciencia en Cuba conseguido en 2010 por uno de los expertos del centro, el doctor Eduardo Hernández, quien descubrió la forma de fijar un lente intraocular sin sutura. Con esa técnica se soluciona la principal complicación que se presenta en las cirugías de cataratas: la ruptura de la cámara posterior.

La Misión Milagro

La Misión Milagro, ideada por Venezuela y Cuba para solucionar problemas oftalmológicos de pacientes latinoamericanos y caribeños, cumplió siete años en 2011, con impacto positivo en más de un 1,3 millones de personas.

El programa nació el 8 de julio de 2004 para dar continuidad a la Operación Milagro, creada tres meses antes, en abril, como resultado del interés de ambos gobiernos por solucionar patologías oftalmológicas detectadas en los sectores venezolanos con menos recursos.

Según reportes oficiales, para finales de diciembre de ese año, se atendieron en centros asistenciales del archipiélago caribeño 15 mil pacientes procedentes de Venezuela y en 2005, los especialistas operaron a 19 mil, 13.678 de ellos por cataratas y 4.722 por pterigium o carnosidad.

El 21 de agosto de 2005, los dignatarios Hugo Chávez y Fidel Castro firmaron el Compromiso de Sandino, en Pinar del Río, provincia del occidente cubano, a través del cual se extendió la atención médica a otros territorios de la región con la meta de intervenir quirúrgicamente a seis millones de personas en 10 años.

A partir de octubre de ese año, comenzó la incorporación progresiva de hospitales y ambulatorios venezolanos a la Misión para ayudar a latinoamericanos y caribeños excluidos, quienes presentaban trastornos visuales solucionables. El primer grupo beneficiado llegó a Caracas el 6 de diciembre, procedente de Santo Domingo de Los Colorados, Ecuador.

Desde entonces, son cuantiosos los logros alcanzados en ese sentido, de manera que hasta finales de junio último, el 98% de los beneficiados eran nacionales, de acuerdo con datos ofrecidos por Manuel Pacheco, Coordinador Internacional de la Misión. El resto fueron un millón 324 pacientes provenientes de 12 países, entre ellos Nicaragua, Honduras, Argentina, Ecuador, Paraguay, República Dominicana, Guatemala, Costa Rica y Belice.

Bajo el plan de salud, se han atendido más de 15 mil casos de cataratas, alrededor de 32 mil de pterigium y una cifra superior a los mil 400 casos de estrabismo, de los cuales el 95 por ciento son niños. Además de las consultas, intervenciones quirúrgicas y tratamientos indicados, en Venezuela se han entregado 22 millones de espejuelos de manera gratuita como parte de la Misión.

En Bolivia, la brigada de médicos internacionalistas cubanos en Bolivia concretó hasta fines de agosto de este año 600.105 intervenciones oftalmológicas, como parte de la Operación Milagro. La coordinadora nacional de asistencia médica Marilin Figueredo confirmó a Prensa La tina que de 2006 a la fecha esa misión permitió que recuperaran la vista bolivianos, argentinos, brasileños, peruanos y paraguayos.

Figueredo precisó que actualmente laboran unos seis centros oftalmológicos y 10 posiciones quirúrgicas donde acuden personas humildes y de bajos ingresos para recibir esa atención de manera gratuita. Las operaciones básicamente combatieron enfermedades como la catarata, el pterigium (carnosidad) y el glaucoma, entre otras afecciones.

Los cooperantes caribeños desde su arribo al país en febrero de 2006, han brindado más de 40 millones de consultas médicas en varias especialidades. Para contribuir al cumplimiento de esta noble misión Cuba ha donado un total de 43 hospitales de segundo nivel que funcionan en toda la geografía del país andino amazónico.

En Nicaragua, la brigada médica cubana Ernesto Che Guevara, que presta servicios en ese país desde 2007, sobrepasó los cuatro millones de consultas, informó el jefe de ese colectivo Alfredo Rodríguez.

Los colaboradores cubanos, a petición de las autoridades sandinistas, continúan en lugares distantes y de difícil acceso con el propósito de auxiliar a poblaciones de escasos recursos económicos. Atienden centros y puestos médicos de diversas localidades, entre ellas Siuna, Bonanza, Puerto Cabeza, Waslala, Mulukuku, Laguna de Perlas, Bluefields y Kukrahill.

También laboran en la instalación Lenin Fonseca, de esta capital, y en los hospitales de Muelle de los Bueyes (Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS) y Waspán (Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN). Tanto la RAAN como la RASS figuran entre los territorios con mayor índice de pobreza, y este último posee la peculiaridad de que la mayoría de sus habitantes pertenece a la etnia de los miskitos.

De los 172 colaboradores, 43 desarrollan el programa oftalmológico Operación Milagro, dedicado a las intervenciones quirúrgicas por afecciones como catarata y pterigium. Si arduo es atender a numerosos pacientes día por día, penetrar lugares intrincados a caballo o en frágiles embarcaciones, más lo es la labor docente.

Los profesionales de la isla tienen a su cargo la preparación de más de 300 jóvenes nicaragüenses en los niveles de pre y posgrado, como parte del proyecto de la Escuela Latinoamericana de Medicina con sede en La Habana.

A raíz del terremoto que azoló a Managua en 1972, llegó por primera vez a este país centroamericano una brigada médica cubana. Luego, en 1979, arribó otro colectivo para dar curso a 10 años de fecunda colaboración por la que transitaron más de tres mil cooperantes.

El primer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Antigua y Barbuda Winston Baldwin Spencer elogió los avances médicos de Cuba y su noble contribución a la humanidad, al salvar miles de vidas en el mundo. En una visita a la Elam, Spencer agradeció la ayuda solidaria de La Habana a su país y otras naciones de África, Latinoamérica y la propia región del Caribe.

Desde el inicio de la cooperación en materia de formación profesional, 116 jóvenes de Antigua y Barbuda se titularon de nivel superior, 16 de ellos en la especialidad de Medicina, precisó la Agencia de Información Nacional. Actualmente estudian en Cuba 157 becarios de esa nación caribeña, de los cuales, medio centenar se preparan como profesionales de la salud.

Con información de Sinay Céspedes Moreno y Yurién Portelles, periodistas de Prensa Latina.