Ante la difícil coyuntura económica que vive el mundo debido al fantasma de una nueva recesión global, deseo mostrar posibles escenarios que esto generaría en la capital del estaño boliviano: Huanuni.

Hasta estos meses y luego de varios años en la capital de la provincia Dalence vivimos una especie de bonanza garantizada por la alta cotización de la materia prima estrella de la minería nacional, -el estaño- extraído de las entrañas del mítico cerro Posokoni o Khoya Orcko.

El 2006 Fuimos testigos de los enfrentamientos entre asalariados de la estatal Empresa Minera Huanuni y los ahora ex cooperativistas por áreas de trabajo debido precisamente a una nueva escalada del precio internacional del estaño.

La capital del estaño boliviano siempre generó ingentes recursos económicos al estado que no volvieron a ser reinvertidos en nuestro centro minero, ej. Según los mismos mineros, Hasta julio de este año alcanzó una utilidad de 40.757.601 millones de dólares, superando lo registrado en el mismo periodo de 2010, pero como alguien diría, “Huanuni tiene la vaca, pero otras regiones toman la leche”.

En la actualidad, en algunos medios de comunicación nacionales, debido a la crisis mundial, se cuestiona la rentabilidad de nuestra estatal Minera Huanuni, se rumorea que hasta fue motivo indirecto del despido de un alto funcionario de Comibol, es que la actual gestión gubernamental -incluyendo a todos los ministros de minería- pecó de ingenua con un pensamiento primitivo de que el estaño jamás se devaluaría pero llegó el momento de pisar tierra y su actual preocupación ya es extemporánea.

El gobierno no pensó en un plan de contingencia en caso de que baje la cotización del estaño, se limito a realizar un panorama variopinto de obras –elefantes blancos por decirlo así- con dineros del programa Evo cumple, hoy se habla de conservar -estocar- en deposito la producción a la espera de la recuperación del precio internacional del metal del diablo, recorte de bonos, por ej. el bono de antigüedad, el bono de producción y la prima anual.

Empero no llegando a combatir eso que se puede llamar un cáncer de toda sociedad: combatir el desempleo y peor, generar una economía alternativa a la minería.

Hoy, que el fantasma de la baja cotización nuevamente ronda Huanuni, azorados vemos que podría volver a repetirse las tristes jornadas de agosto1986 -cuando el estaño llego a cotizarse en algo mas de 2 $us la libra fina-, luego de la “relocalización”: quedó una ciudad minera abandonada, economía de supervivencia, recordamos la histórica “marcha por la vida”, y es que de nada le sirvió a Huanuni los ingentes recursos que genero al estado.

No se habla del turismo receptivo como economía alternativa, de fomento a la producción agrícola, es que solo generamos una economía con una materia prima no renovable, extractiva, sin darle valor agregado y susceptible de bajar su cotización por la actual oleada de crisis que afrontan los países en general.

Y el gobierno, bien gracias, vive apagando incendios generados por su ya conocida falta de tino en el manejo de la cosa publica.

Con la esperanza de que no se llegue a tocar fondo de nuevo, abrigamos la esperanza de que las secuelas de la crisis mundial no afecte de manera significativa a Huanuni y se proyecte a un mejor futuro, decimos a nuestros gobernantes que no permitiremos que se repita la historia de otros centros mineros, que luego de darlo todo por el país, quedaron convertidos en nada. Ramiro Ramos andrade



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Ex oficial de culturas de Huanuni