Quizás la crisis cambie las almas; el problema es que los que debieran cambiar nunca están en crisis y en esa ausencia total de sensibilización pueden frenar en seco un proceso largo de tanto costo para los mas de diez millones de bolivianos y bolivianas.


Quienes padecen de un narcisismo brutal, una arrogancia impenetrable incapaz de toda duda acerca de si, no pueden ser interlocutores sencillamente porque no tienen oídos para otros y los conflictos suceden siempre entre unos y otros.

El pasado no puede ser irrelevante y nadie que no sea un rematado irresponsable, puede aspirar a la idea de reeditar las duras confrontaciones, las dolorosas heridas, los muertes de los míos o de los del frente, al fin vidas perdidas, las familias atemorizadas.

Lo que ha pasado con el manejo comunicacional del TIPNIS, la tenaz estrategia mediática de acentuar o inventar las contradicciones; se convierte en un extremo de perversión política desde el momento en que se desconocen valores, méritos y se inventan cielo y vida eterna para unos e infierno y fuego eterno para otros. Allá los malos, acá los buenos y entre los buenos, yo; por supuesto.

No hay que olvidar que las industrias de la comunicación responden a una clase y a intereses determinados, así es que pueden crear y “dar” cientos de espacios “democráticos”, pero el formato persigue un objetivo económico, político y social, responde a un grupo social. Así es que quien no lectura los montajes y el trasfondo de muchos medios abiertamente opositores al gobierno, es un ingenuo mayor.

Evo Morales no es el hombre mas perfecto de los bolivianos y un dechado de virtudes; el Mesías. No. Quizás una de sus grandes debilidades sea la de expresar de manera directa lo que piensa y siente, de hacer bromas machistas, de no ocultar lo que siente. En política el arte de camuflar las emociones, las intenciones es considerada una gran virtud. Evo Morales es directo, tan tajante que no cuida las formas. Va al fondo de la cosa y no es de los políticos que manda primero a sus interruptores a “sondear”, a que salten en caso de un corte circuito; sino que el saca la cara primero y no se guarda, no es la ultima carta, suele ser la primera; así es que todo cae sobre el. Es decir, no es el político tradicional, el “bonito y bueno” siempre. En lo interno de su gobierno y en lo externo es duro, directo. Sin vueltas. Error? Virtud?. Con esta personalidad, plantea la construcción de una carretera “si o si”, y la va a hacer aunque cambie el tramo II.

En el asunto del TIPNIS, Fueron escasos los medios y los espacios que se propusieron encontrar salidas al problema entre los que quieren una carretera y el “NO” de los indígenas de tierras bajas. Escasos los espacios que mostraron la foto completa, que practican efectivamente la definición de lo justo, esto es gestionar una situación que pueda satisfacer a los dos sujetos en conflicto; pero ademas aprovechar la ocasión para blindar definitivamente el parque que sin carretera tiene mas de 70.000 has desforestadas, ha perdido especies de flora y fauna para siempre, aun hay caza de lagartos no sujeta a plan de manejo, el nivel de sus aguas en tiempos de sequía es cada vez mas bajo. Una carretera aérea, una subterránea; fondos de organizaciones para apostar a diseños alternativos. Todo es posible cuando se busca lo justo.

Los dos sujetos. Una demanda del Beni, con legislación pre-existente a cualquier otra; histórica. Una ley de 1825, promulgada por el primer congreso de la república de Bolivia y cientos de otras leyes y decretos a lo largo de los años donde se declara prioridad nacional su integracion vial con el Occidente de Bolivia; y en el otro lado; la mas que legitima posición de las naciones indígena originarias (chimanes, yuracare y mojeños) respecto a su territorio conquistado por ellos a través de largas luchas. Uno de estos territorios; el TIPNIS…por el que pasarían 60 km de la carretera Cochabamba – Beni

La oposición a Evo Morales, no se queda atrás y actúa. Era el momento de montar el espectáculo con la industria mediática. El objetivo: quitarle sus banderas al presidente 1) la de líder de los indígenas, 2) la de protector de la madre tierra, 3) y la del presidente que planteo ante la ONU el reconocimiento del derecho al agua como derecho humano universal. Pero ademas había que estigmatizarlo como el presidente narco: carretera=cocaina; y si se puede; como el presidente que provoca muertes en octubre, para igualarlo el gobierno de Gonzalo Sanchez de Lozada en el que fueron asesinados mas de 60 bolivianos y heridos mas de 500, habría que producir muertos en el TIPNIS y generar nuevamente la sensación de que el campesino colla es el enemigo, la langosta del TIPNIS. Y con esto no excuso ni pretendo defender a los cocaleros ilegales, a los traficantes de tierras.

Hago aquí una reflexión respecto a la dirigencia corrompida, traficante de poder, que hace de su representación un negocio de lucro personal; de Occidente y de Oriente. Este “lumpen” es absolutamente perjudicial al proceso y debe ser identificado, señalado y procesado, porque el desaliento de muchos fundadores del proceso campesinos, indigenas, intelectuales respecto al gobierno, es esta suerte de ufanamiento de la corrupción y el abuso de poder de algunos poderosos déspotas. La gente dice “yo no apoye el cambio para encumbrar oportunistas, borrachos de poder, endiosados que no escuchan, ni tienen tiempo para la reflexión y la autocrítica.” y lo dicen con razón. Esos títeres mediaticos que ofenden, agreden, en nombre del “gobierno de todos”, que a falta de razones, mejor los insultos, esos pobres nuevos ricos que ostentan con increíble desfachatez el resultado de sus malas practicas. Esas “autoridades” que llegan del brazo de dirigentes que venden “pegas” y reciben dádivas.

Eso es lo que la gente rechaza de algunos “dirigentes”; por suerte pocos pero muy visibles porque son chillones en su ostentación de poder. Estos no pueden ser interlocutores del proceso.

Volviendo al tema; En el conflicto del TIPNIS algunos representantes gubernamentales no tuvieron ni tienen un manejo adecuado políticamente de las formas y maneras de convencer, de incidir, de acordar, de negociar; y se expresan mas que como gobierno, como una de las partes, asumiendo posturas “definitivas e irrevisables” cuando el principio básico de todo acuerdo es no cerrar nunca una sola puerta porque atrás de ella puede estar la solución.

En el otro lado, a la demanda del TIPNIS con la cual todos y todas nos solidarizamos en la búsqueda de una solución real que preserve el parque, que sea una oportunidad real para las naciones indígenas y que haya integracion de Occidente y Beni; los indígenas agregan 16 puntos mas, declaran personas no gratas a ministros, exigen la renuncia de otros, culpan al gobierno de movilizar a los colonos y de privarlos del agua, etc.

Estos dos caminos inviabilizaran los acuerdos sino se establece como punto de partida 1) apertura plena a todas las posibilidades de diseño del tramo II de la carretera y 2) Priorizar sobre los 16 puntos, el TIPNIS.

La oposición actual al no tener propuesta alguna para el nuevo Estado porque se opone a el; come, vive, sueña, clama mas conflictos, mas caos, dualidad perenne, retorno al pasado, quebrantamiento del nuevo Estado, generación de desconfianza, temor, miedo. Este “trabajo político” es el que atenta seriamente a Bolivia, un país que no puede ni debe darse el lujo de retroceder en lo avanzado.

Saludamos la carta de los hermanos indígenas dirigida al presidente para restablecer el dialogo y ojalá no sea truncado, interrumpido, ojalá no se rompa por posiciones inflexibles de un lado y otro, por posturas y palabras torpes, agresivas, por desconfianza. Es importante resolver alguna vez los conflictos por la vía de los acuerdos justos, no por la presión del mas fuerte del mas “perfecto”, del que todo lo descalifica sino nace de el. Aquí esta en juego la capacidad de quienes han fundado este histórico proceso de cambio: naciones indígenas y gobierno. Los que acompañamos e incidimos de manera permanente desde el espacio que tenemos, rogamos que así sea.