El encaprichamiento del mal gobierno, atrincherado en su discurso desarrollista, estuvo acompañado de un gran despliegue de subterfugios y artimañas para desacreditar el movimiento indígena y la marcha con múltiples y agresivas acusaciones. El manejo arbitrario de la información fue una regla, así como la intención hipócrita de negociaciones trampeadas por las comisiones de ministros. Paralelamente, el mal gobierno buscó dividir la organización social soliviantando a las familias que se quedaron en el territorio, etc.


El mal gobierno utilizó el doble discurso hasta el final, por una parte invitando formalmente a los dirigentes indígenas a dialogar en el Palacio de gobierno y por otra, interviniendo con extrema violencia policial a la marcha indígena el día 25 de septiembre. La brutal represión del río Chaparina o Puerto San Lorenzo, fue una acción inconstitucional, además de cobarde, y se la podría considerar un “Bagua” en Bolivia (Bagua fue la genocida represión a los indígenas por el gobierno peruano en junio del 2010), con la diferencia que en el Perú los indígenas tomaron armas, mientras que en Bolivia la protesta fue pacífica. Lo inaudito: Cuando ocurrió Bagua, el actual presidente boliviano tuvo la audacia de criticar a su par peruano. Bagua fue muestra de genocidio, Chaparina también. A propósito, este gobierno ya ha manchado sus manos con sangre inocente, nada menos que la de un bebé indígena.

Con la represión dictatorial del río Chaparina a la marcha indígena, se cumple a cabalidad la canción sobre la dignidad rebelde de Manu Chao, dedicada al movimiento indígena Zapatista en México:

….Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno oferta muerte como futuro..

….Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos..

….Nuestra lucha es por la paz, y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción..

Por si acaso, esta canción se la escuchaba en algunas radios paceñas en octubre del 2003, cuando campeaba la represión sanguinaria de Sánchez de Lozada en los últimos estertores de su mal gobierno.

Las argumentaciones y justificaciones del mal gobierno a sus política represiva e inconstitucional, sonaron como otra canción dedicada al movimiento indígena de Chiapas….”Flores del color del mentira”…



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Biólogo y ecologista

marcor@lidema.org.bo