Santa Cruz, (ABI).- El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, dijo el sábado que los indígenas que marchan en oposición a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos abusaron de la buena fe del Gobierno y pusieron en peligro vida del canciller, David Choquehuanca, poniéndolo como escudo para romper una barrera policial cuando intentaba reanudar el diálogo.

Romero sostuvo que la reacción violenta de los marchistas que secuestraron al Canciller y al viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Cesar Navarro, “sorprendió” al Ejecutivo porque rompieron intempestivamente el diálogo instalado en la localidad amazónica de Chaparina y “expusieron la vida del Canciller y del Viceministro”.

“Nos sentimos profundamente sorprendidos, se ha abusado de la buena fe del Gobierno Nacional, hemos recibido una puñalada no solamente hacia el Canciller, ni al Gobierno, es una puñalada al pueblo boliviano y a la democracia, es una agresión que no tiene precedentes”, argumentó.

A su juicio, ese hecho merece el “repudio” de las autoridades del Gobierno porque el Canciller fue “humillado y vilipendiado” por los indígenas que lo obligaron a encabezar la marcha por varios kilómetros desde Chaparina hasta Yucumo.

El Ministro de la Presidencia aseguró que esas acciones de violencia “desnudan” el verdadero carácter de la movilización y la intromisión de grupos conspiradores contra el proceso de cambio.

El Gobierno advirtió que un grupo de personas radicales encabezadas por el ex viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, y ex disidentes del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), como Oscar Olivera y el ex senador, Lino Villca, pretenden generar violencia para crear una convulsión en el país.

“Lo que ha sucedido fue una actitud de traición y violencia, premeditada para buscar una confrontación”, denunció.

Afirmó que al Gobierno le preocupa que se haya sincronizado la presencia de varios activistas radicales en la marcha que optaron por una estrategia de “polarización y confrontación”.

“Nos preocupa de sobre manera la situación que está aconteciendo en el escenario de la marcha porque hay gente que está buscando una confrontación, sangre y muertos, eso nos preocupa de sobre manera”, remarcó.

Romero ratificó la voluntad del Gobierno de resolver el pliego petitorio de 16 puntos de los indígenas del TIPNIS con la implementación de mesas de diálogo.

En esa línea, confirmó que el próximo lunes una comisión de alto nivel se hará presente en la localidad oriental de Camiri para reanudar el diálogo con los representantes de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG).