Hoy en dia el territorio de los yuracares o Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure (TIPNIS) se encuentra entre los departamentos de Beni y Cochabamba, posee una “doble” categoría de protección como Parque Nacional y Territorio Indígena de moxeños, yuracarés y chimanes. 

A mediados de 1832, cuando en Boliva se hallaba de presidente el Mariscal Andres de Santa Cruz, el gran naturalista francés Alcides D‘Orbigny se dirigía desde Moxos hacia la tierra de los Yuracarés , que por datos se hallaba al pie de la cordillera Oriental de los Andes; emprendida ya la busqueda en el puerto de Loreto los curas y comerciantes le recomendaron realizar la travesia ,navegando en convoy , este es parte de su relato:

“A mi llegada, me había sorprendido el aspecto altivo de los yuracarés, quienes, no obstante, me acogieron perfectamente. sus rasgos regulares, su color casi blanco, sus maneras desenvueltas, me sorprendieron tanto como la belleza de los parajes en que moran”(…….)

Cuando se realizo este encuentro, los Yuracarés llevaban aproximadamente 260 años de contacto con la sociedad occidental que seguía difundiendo su cultura a través del continente(D‘Orbigny ,1945). El segundo grupo de Yuracarés que acogió a D‘Orbigny vivía en la región comprendida entre los ríos Isiboro y Sécure, zona que no fue afectada por las misiones franciscanas-jesuitas, y por lo tanto, los Yuracarés de esta zona no estuvieron expuestos directamente a elementos culturales de origen foraneo. En cuanto a su hábitat, a la región donde habitaban, D‘Orbigny es explícito y directo al señalar que vivían al pie “de los últimos contrafuertes de la rama oriental de la cordillera”. es muy importante destacar el valor que tienen sus descripciones -detalladas- del medio ambiente de la tierra de los Yuracarés. Sin duda, los prístinos bosques siempreverdes inculcaban en el viajero francés una intensa dosis de plenitud espiritual, por tanto no dejaba de calificarlas como “las selvas más hermosas”.

El TIPNIS fue creado inicialmente por un Decreto Ley (07401) del 22 de noviembre de 1965 como Parque Nacional Isiboro Secure (PNIS). Entre sus principales justificaciones se tiene la “necesidad de conservar las cuencas hidrográficas, las nacientes de los ríos para la navegación, la riqueza de los recursos naturales y la belleza escénica, que podrían ser afectadas por la construcción de un camino siguiendo el borde del piedemonte y por la colonización”. Años después y gracias a la “Marcha por el Territorio y la Dignidad” el Estado promulga el Decreto Supremo 22610 del 24 de septiembre de 1990 que reconoce al PNIS como territorio de los pueblos Moxeño, Yuracaré y Chimán, sus habitantes ancestrales (tierra comunitaria de origen-TCO), otorgándole su doble cinturón y categoría denominándolo como lo conocemos actualmente -Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). El DS amplía la superficie del TIPNIS a las áreas externas de los ríos Isiboro y Sécure, incorporando a las comunidades asentadas en las riberas de los ríos y constituyendo una franja de amortiguamiento contra las incursiones depredadoras de los colonos y cocaleros del chapare cochabambino. En 1990, se reconoce originalmente al TIPNIS una extensión de 1.225.347 hectáreas, pero el año 2009, debido a la presión de colonizadores, el presidente Evo Morales entrega a los pueblos originarios un título ejecutorial sobre el TIPNIS que se reduce a 1.091.656 hectáreas y se establece una línea roja que “prohíbe” nuevos asentamientos ilegales. Su gestión administrativa la realiza el SERNAP y la Subcentral indígena del TIPNIS, en el marco de una gestión de responsabilidad compartida. La importancia del TIPNIS, tanto en sus valores culturales como ecológicos, adquiere mayor realce a partir de los postulados y principios de la nueva constitución Política del Estado Plurinacional y de la actitud “ecologista” y “pachamamista” del actual gobierno.

Entrando un poco más en –materia verde- el TIPNIS comprende bosques considerados como refugios del pleistoceno (época de la tierra finalizada hace 10.000 años) esta teoría propuesta por el ornitólogo alemán Jurgen Haffer (1979) indican que la tierra experimento glaciaciones a comienzos del pleistoceno (hace 1,6 millones de años) que bajaron la temperatura a nivel mundial, provocando una disminución de las lluvias en zonas boscosas. Este declive de la pluviosidad en zonas tropicales, provoco un rápido cambio de la cobertura vegetal en savanas o pastizales, esta drástica variante inicio un retroceso paulatino de grandes extensiones de bosques los cuales se fueron fragmentando o aislando en “parches” en donde conservaban sus características ecológicas tropicales, la fauna de esa época que se hallaba distribuida y adaptada a las condiciones de los bosques húmedos, se vio obligada a “refugiarse” en los “parches” hasta que las condiciones meteorológicas permitiesen un nuevo repoblamiento; en este periodo de aislamiento la flora y fauna experimento una seria de cambios evolutivos provocando altas tasas (niveles) de endemismos (especies de flora y fauna que solo habitan una zona especifica) y diferenciación genética-morfológica de los ancestros pleistocenicos. Al terminar la glaciación, la selva se volvió a extender y con ella los animales que ahí habitaban, pero al establecer un contacto secundario éstos se encontraban ya diferenciados en otras especies incrementando la biodiversidad(riqueza de especies) de los bosques húmedos neotropicales. Tomando en cuenta estos aspectos el TIPNIS ha funcionado y funciona como un -megacentro de diversidad biológica- en donde muchas especies de flora y fauna conviven e inter-relacionan en complicadas e imbricadas redes alimenticias. En Bolivia la locación del TIPNIS es netamente transicional (variable en relación a los msm) a partir de un gradiente de varios pisos ecológicos, todos ellos se caracterizan por su alta sensibilidad a los cambios eco-ambientales ,las zonas de mayor fragilidad ecológica dentro del TIPNIS corresponde a la zona de las “serranías subandinas”, como también la transición entre el subandino y la llanura aluvial, conformada por los contrafuertes piedemontanos (colinas y terrazas onduladas) las cuales presentan una elevada fragilidad ecosistémica.

El gradiente ecológico del TIPNIS, consiste al menos cuatro pisos ecológicos, desde las zonas de yungas pluviosos en las cimas de la Cordillera de Mosetenes, hasta la llanura aluvial baja del norte, sujeta a fuertes inundaciones estacionales. Toda la zona del TIPNIS, forma parte del centro de –megapluviosidad- del dueto Chipiriri-Chapare, la cual se considera la región más lluviosa de Bolivia, con extremos de precipitación que llegan a superar los 6.000 mm./año. Este gran “ritmo pluvial” tiene efectos decisivos en los ciclos y ritmos de inundación del río Mamoré y la llanura beniana. Los bosques de yungas-subandino y sus suelos hidrofilos, funcionan como auténticas esponjas, que retienen el agua sobreabundante (evitando mayores inundaciones) favoreciendo la regulación de cuencas y si consideramos la importancia de la evapotranspiración, todos los bosques del área, incluyendo los del pie de monte y llanuras adyacentes, ofertan servicios ambiental vitales, siendo por excelencia bosques de regulación y protección.

Este valor intrínseco adquiere aún mayor importancia, considerando los episodios pluviales extremos en los fenómenos Niño-Niña y los riesgos del cambio climático a nivel mundial. Dentro de la matriz verde el estudio de la flora del TIPNIS es todavía reducido. Se cree que existen especies de orquídeas y plantas aún no descubiertas y si bien el conocimiento de la biodiversidad en el TIPNIS es aún muy limitado, algunos inventarios preliminares –sugieren- una muy alta diversidad de especies, especialmente en las formaciones boscosas del pie de monte y del cinturón geológico subandino. Hasta ahora en el TIPNIS se han logrado registrar 602 especies de plantas distribuidas en 85 familias y 251 géneros. Sin embargo se estima la existencia de unas 2.500 a 3.000 especies de plantas vasculares, lo cual representaría entre el 12,5% y el 15% de las 20.000 especies de flora vascular estimadas para Bolivia.

Estas estimaciones se hallan en relación directa con el hecho de que el TIPNIS –concentra- gran parte de la diversidad florística de los bosques amazónicos, pero también con la gran cantidad de epifitos (plantas aéreas que viven encima de otros arboles) principalmente orquídeas, cuyos patrones de diversidad y riqueza se incrementan a medida que se sube hacia los bosques montanos (Fernández, E. y Altamirano, S., 2004). La diversidad florística dentro del TIPNIS está fuertemente influenciada por la heterogeneidad paisajística, siendo las serranías sureñas las que albergan una gran riqueza de especies y de distribución restringida (endemismo), no sólo por la gran cantidad de hábitats, sino también por la presencia de microclimas formados en el aislamiento pleistocenico. En las laderas pluviales (formadas por ríos) se presentan endemismos significativos, tal es el caso de la “magnolia boliviana” o Talauma boliviana registrada sólo en los bosques pluviales amazónicos de tierra firme del Chapare. También destacan especies de árboles de fina casta como la mara (Swietenia macrophylla) esta población dentro del TIPNIS se considera como los últimos manchones de esta preciosa madera….(continua)

*Biologo especialista en Biodiversidad e Investigación Científica /email:dunkleoustus@yahoo.com