(ABI).- El programa de vinculación vial en Bolivia que incluye la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos tiene fines estratégicos y justificaciones sociales, económicas, históricas y geopolíticas, afirmó el martes el presidente en ejercicio del Estado Alvaro García Linera.

En una conferencia de prensa, el Mandatario explicó que por ello es que la demanda de los pueblos indígenas del oriente que realizan una marcha a La Paz no debe sustentarse en fines políticos, sino de desarrollo. Dijo que las razones sociales tienen como objetivo “incorporar al desarrollo a los pobladores del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) que, debido a su aislamiento, no acceden a la plenitud de sus derechos Constitucionales”.

Citó un reportaje publicado en el diario El Deber que refleja la realidad de los habitantes del TIPNIS que “viven sometidos a la pobreza por su desvinculación de otras zonas”.

“Las comunidades del TIPNIS sólo cuentan con seis meses de ríos navegables, el resto deben trasladarse a pie para ir a otras comunidades y realizar sus compras, al igual que es afectada la educación de las nuevas generaciones”, anotó.

Subrayó que los últimos años solamente se han titulado en la región como bachilleres tres estudiantes, debido a que los educadores abandonan en forma permanente la zona y cierran las escuelas, ídem con la salud.

“No es correcto que vivan así. Deben tener derecho a una escuela y a la salud. Todos tienen derecho a la comunicación y no vivir aislados seis meses. Ese es el motivo social de la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos”, anotó.

Agregó que el argumento histórico es que el 30 por ciento de la Amazonía está desvinculado de los valles y del altiplano, por lo que es obligación del Estado vincular su estructura territorial y social.

García Linera aseveró que igualmente es importante analizar la participación en la economía de la nación de departamentos como Beni y Pando. “En el caso de Beni solamente tienen una presencia del 2,5 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB), mientras que Pando el uno por ciento”, indicó.

Remarcó que, desde el punto de vista geopolítico, debe buscarse la integración nacional dejando de lado posiciones que en el pasado intentaron dividir al país con la divulgación de mapas que diferenciaban al oriente y el occidente.

“Santa Cruz es la locomotora económica del desarrollo, pero hubo una oligarquía anti patriótica ligada al negocio de la soya que quiso aprovechar esa pujanza para dividir Bolivia”, enfatizó.

Puntualizó que en la actualidad, el Estado tiene presencia en el ciclo soyero que moviliza 600 millones de dólares. “Con carreteras que vinculen a Cochabamba y el Beni, a La Paz, Beni y Pando permitirán el desarrollo de sus potencialidades, lo que redundará en el desarrollo del país para que no haya regiones más ricas y otras muy pobres”, dijo.

“La carretera entre Beni y Cochabamba será como una sutura que integre a la nación mediante ensambles territoriales”, remarcó. Recalcó que con este plan vial, el Gobierno busca construir a la Bolivia de los próximos 50 años.