Los carpinteros y artesanos se declararon en emergencia por la crónica escasez de materia prima, y la Cámara Forestal informó que la producción de puertas y ventanas cayó 31% en el primer semestre de 2011. El aumento del precio de la madera en más de 100% y la escasez de materia prima podrían ocasionar la paralización de obras y el despido de obreros, alertó este miércoles el presidente de la Cámara Departamental de la Construcción de La Paz Christian Eduardo.

“Ha transcurrido el 40% del tiempo de zafra y la producción de madera es insignificante. Esta situación provocará perjuicios socioeconómicos irreversibles, pues la demanda de productos de madera no será satisfecha y se afectará a la industria forestal del país, especialmente a las pequeñas carpinterías”, advirtió meses atrás el presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB) Pablo Antelo.

En los primeros tres meses de 2011, las exportaciones no tradicionales sumaron 74 millones de dólares menos que en 2010. La producción de madera cayó hasta en un 31% y las exportaciones, en 21%, informó el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Hasta abril de 2011, las exportaciones de manufacturas y otros productos de madera crecieron 27,6%, mientras que las importaciones aumentaron 31,6% en comparación al año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En el primer cuatrimestre del año, las exportaciones de madera y castaña sumaron 48 millones de dólares, apenas cuatro millones más que en el mismo período de 2010. Los principales productos exportados fueron molduras, puertas y escritorios, principalmente a Estados Unidos (26%), Reino Unido (12.6%) y Argentina (8%), según el reporte Tropical Timber Market (TTM).

En el primer semestre de 2011, disminuyó hasta en 31% el volumen de producción de puertas y ventanas; cayó 26% la fabricación de muebles de madera, y 3% de productos semi elaborados. Solo en junio el volumen de exportación de maderas se redujo en un 21,2%, comparado con el mismo mes de 2010. La empresa Muebles Hurtado informó que en el primer semestre sus ventas al exterior cayeron en 50%.

La escasez de madera ha activado una espiral especulativa similar a la registrada en el caso del azúcar. Por ejemplo, el precio del pie de madera blanca y ochoa subió de 3 a 6,50 bolivianos en la ciudad de El Alto. “La incidencia de costos (de la madera) en la industria de la construcción si bien no es muy elevada, sí podría interrumpir la ejecución de las obras; ese es el daño significante porque se tendría que demorar las tareas de encofrados o cesar al personal. Si el problema persiste en algún momento puede ser que se vayan a paralizar algunas obras”, dijo el presidente de la Cámara de Constructores de La Paz.

Eduardo recordó que desde principios de 2011 se incrementaron los precios del acero, del asfalto, cemento y de la mano de obra, y también de la madera de construcción en aproximadamente 50%. “Todos estos incrementos en los últimos seis o siete meses han generado que los costos de construcción en forma global se incrementen entre un 5 y 6%”, estimó.

Eduardo y el presidente de la CFB Pablo Antelo coincidieron en que la ausencia de madera en el mercado nacional no se debe a la falta de materia prima, ya que el país cuenta con aproximadamente 28 millones de hectáreas que podrían abastecer la demanda por los próximos 100 o más años.

“Siendo que en Bolivia existe madera en abundancia, la caída del volumen exportado se entendería únicamente por la baja en la producción de materia prima en el país”, explicó el presidente del IBCE Wilfredo Rojo. En su criterio, el problema radica en la imposibilidad temporal de producir debido la aplicación de un nuevo sistema de control del insumo por parte de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT).

La escasez de madera “se debe lamentablemente a los nuevos sistemas de fiscalización y control dispuestos por la ABT, puesto que en su afán de combatir a la informalidad, ha paralizado también a los productores formales, generando subida de los precios en madera simplemente aserrada, ya que las láminas y los aglomerados han logrado mantener sus precios”, señaló Antelo.

La ABT se ha propuesto certificar la cantidad de madera que se extrae, industrializa y comercializa en el país, y para ello ha puesto en marcha nuevo sistema de registro y fiscalización digital, con el apoyo de la Agencia para el Desarrollo de Macroregiones y Fronteras (ADEMAF) y efectivos de las Fuerzas Armadas.

“Se descubrió que los antiguos Certificados Forestales de Origen eran comercializados en el mercado a un precio de 5.000 dólares cada uno para que algunas empresas justifiquen la extracción y uso de madera. Por eso ahora las empresas deben demostrar que la madera que tienen en sus aserraderos es legal”, reveló el director de la ABT Santa Cruz Marcelo Ruíz.

En ese marco, las empresas madereras que no informen hasta el 10 de agosto a la ABTsobre cuánta madera tienen almacenada en sus aserraderos no recibirán los Certificados Forestales de Origen (CEFOS), anunció Ruíz.

El funcionario negó que la ABT sea responsable del desabastecimiento de madera, ya que el ente estatal autorizó la comercialización de 13 millones de pies tablares, sin contar con los más de 220 mil pies tablares importados en el primer semestre del año.

La CFB apoya las iniciativas públicas destinadas a combatir la informalidad, pero lamenta que éstas hayan paralizado los negocios formales, mientras que “los inescrupulosos aprovechan la escasez para especular”.