(Agencias).- En casi una década, el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES) aumentó más de siete veces sus préstamos a países de América Latina, el 80% destinado al financiamiento de infraestructura y 20% a importadores de productos brasileños. En 2011, el banco prevé desembolsar alrededor de 1.500 millones de dólares en la región, 20% más que en 2010, en procura de consolidar su liderazgo regional.

El volumen de créditos concedidos por el BNDES a países de América Latina cerraría el año con un alza siete veces mayor a la cifra de 2002, informó a la agencia AFP la superintendenta de comercio exterior del banco Luciane Machado.

Pese a la comprobada insustentabilidad ambiental de muchos emprendimientos, “el banco se hizo más conocido como financiador de grandes proyectos de infraestructura en América Latina a través de lo que hacemos en pro de las exportaciones brasileñas”, explicó la funcionaria.

El BNDES condiciona sus créditos a la participación de empresas brasileñas en la construcción de obras de infraestructura o en la exportación de bienes y servicios. Al igual que Brasil, los demás países de la región están en una carrera contrarreloj para mejorar su infraestructura, dijo Machado.

El gobierno brasileño alienta la internacionalización de las transnacionales brasileras y la estrategia del BNDES consiste en crear flujos de comercio con los países de la región, precisó la economista de la Fundación Getulio Vargas Lia Valls Pereira.

El aumento de los desembolsos del BNDES demuestra la intención de Brasil de desempeñar un rol más importante en el mercado mundial, dijo el activista de la ONG Fase-Amazonia Guilherme Carvalho, uno de los más críticos al expansionismo del capital brasilero.

Según Carvalho, Brasil pretende fortalecer a sus grandes empresas para que actúen como multinacionales regionales a fin de tener “el monopolio de los mercados latinoamericanos y el acceso a los recursos naturales de esos países. Consideramos que ese tipo de estrategia no va a traer buenos resultados para el país”, opinó.

“Si la legislación brasileña ya está siendo ignorada en las grandes obras de infraestructura, en peor situación están los otros países latinoamericanos donde no existen organismos capaces de hacer un monitoreo”, aseguró.

Uno de los proyectos del BNDES más criticados es la carretera construida por la brasileña OAS en Bolivia a través del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). Pese a las críticas de organizaciones indígenas y de la sociedad civil de Bolivia y del extranjero, el asesor de la presidencia brasileña Marco Aurelio Garcia consideró que “no hay razón para suspender el financiamiento”.

En la primera década del nuevo siglo, las multinacionales brasileras se mostraron particularmente activas. En la actualidad, las 30 principales transnacionales de Brasil poseen cerca de 90 billones de dólares de activos en el exterior y emplean a cerca de 200 mil personas en otros países, reveló el diario Valor Económico.

A fines de 2009, apenas nueve empresas contaban con activos internacionales superiores a un billón de dólares y otras 10 poseían más de 100 millones de dólares. En total, las inversiones directas de las multinacionales brasileras en el exterior bordeaban los 160 billones de dólares a fines de 2009, convirtiendo al gigante brasilero en el séptimo mayor inversor en el exterior entre las economías emergentes.

Reducen proyección crecimiento

Analistas del mercado financiero redujeron por sexta semana consecutiva su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) brasileño para 2011 y lo situaron en 3,56%. Según el boletín Focus del Banco Central, se redujo la expectativa de crecimiento de todos los bienes y servicios producidos por Brasil de 3,67% el lunes de la semana anterior a 3,56%.

También pronosticaron una reducción de la producción industrial de 2,63 a 2,6%; mantuvieron en 1,60 reales por dólar la tasa de cambio vigente hasta diciembre, e incrementaron de 23 mil millones a 23.800 millones de dólares el superávit de la balanza comercial en 2011.

Por otro lado, la inflación brasileña medida por el Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) concluirá 2011 en 6,45%, pronosticó el Banco Central. Los especialistas elevaron el IPCA para este año por cuarta semana consecutiva, basados en la proyección sobre los principales indicadores de la economía nacional.

La inflación estimada para este año está muy por encima de la meta media establecida por el Banco Central, fijada en 4,5%, pero aún por debajo de la cota máxima permitida de 6,5%.

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) precisó que la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año llegó a 4,42%. A 12 meses concluidos en agosto, el IPCA totaliza 7,23%, por encima de la cota máxima de 6,5% establecida por el Banco Central y la segunda más alta desde período similar finalizado en junio de 2005, cuando ese parámetro marcó 7,27%.

En abril de este año, el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central aprobó un incremento de la tasa básica de intereses (Selic) hasta 12% a fin de contener el aumento de la inflación. Se trata de un aumento de 0,5% en comparación con la vigente hasta entonces de 1,25 puntos porcentuales, superior al 10,75% con que inicio 2011.

Según el Copom, “la implementación de los ajustes de las condiciones monetarias por un período suficientemente prolongado es la estrategia más adecuada para garantizar la convergencia de la inflación para la meta de 2012”.

De otra parte, las reservas internacionales de Brasil superan los 350 mil millones de dólares, según el Banco Central, unos 62.306 millones más que al cierre de diciembre de 2010, lo que representa un incremento de 21,59%.

El aumento de las reservas se debe fundamentalmente a las compras diarias del Banco Central en el mercado cambiario para reducir la fuerte oferta de la divisa estadounidense. Al finalizar julio de 2011, del total de 346.144 millones de dólares de las reservas internacionales, 304.692 millones correspondían a títulos de valor.

Con información de AFP, Prensa Latina y Valor Económico.