El domingo 4 de septiembre en el Programa dominical El Pueblo es Noticia, el Canciller David Choquehuanca se refirió a los Fondos Verdes cuestionando que entre las demandas de la VIII Marcha se hubiera incluido el reconocimiento al derecho a recibir directamente los Fondos REDD. El Estado Boliviano inició la gestión de estos fondos en el PNUD y el Banco Mundial desde el 2008, paralelamente a un proceso de información y convencimiento a la dirigencia indígena que culminó con la aprobación de un proyecto UNREDD (PNUD) en marzo de 2010.

Los Fondos Verdes son un mecanismo de financiamiento para acciones de mitigación y adaptación al cambio climático de los países en desarrollo basado en la creación de un mercado de carbono, sin compromisos vinculantes de reducción de las emisiones causantes del efecto invernadero por parte de los países desarrollados. Por el contrario, el mecanismo prevé que las empresas contaminantes puedan adquirir derechos para seguir contaminando, a cambio de financiar y controlar áreas de bosque donde sus habitantes deben ceder sus derechos territoriales y ancestrales a través del consentimiento previo e informado.

En la COP de Cancún se avanzó en el establecimiento de uno de tales fondos, denominado REDD (Reducción de las Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal) que venía siendo impulsado en el marco de la Convención de Cambio Climático. Lo nuevo fue que se decidió entregarlo en administración al Banco Mundial. Cabe resaltar que el Banco Mundial ha financiado los peores proyectos de industrias extractivas y represas, endeudando a los países de Sur.

En síntesis REDD es un mecanismo para otorgar un valor financiero al carbono almacenado en los bosques para su transacción como bonos en el mercado de carbono.

Bolivia no firmó dicho acuerdo, sin embargo se embarcó en REDD desde 1998. En marzo de ese año, el Viceministerio de Planificación Territorial y el Programa Nacional de Cambio Climático envío una pre propuesta del Estado Boliviano, a través de una nota conceptual (R-PIN o pre proyecto) al FCPF (Forest Carbon Partnership Fund) del Banco Mundial, aún antes de que este fondo entre en funcionamiento, lo que ocurrió recién en junio de 2008. El pre proyecto por casi 6 millones de dólares, fue rápidamente aprobado. La propuesta incluye, además, como colaboradores a Conservación Internacional y a la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

El FCPF fue creado para apoyar “la preparación de países para reducir emisiones de gases invernaderos generadas por la deforestación y degradación de bosques” (www.forestcarbonpartnership.org). Consta de dos fondos: el Fondo para Preparación y el Fondo de Carbono. El último es para apoyar la compra de reducciones certificadas de carbono para comerciarlas en el mercado de carbono. El Fondo de Preparación debe servir para involucrar y preparar a sectores de la sociedad en este mecanismo, en particular a organizaciones indígenas, que deben dar su “consentimiento previo e informado” para tales proyectos, es decir avanzar en una serie de compromisos que incluyen talleres con las organizaciones indígenas para logar su interés y consentimiento, una estrategia armonizada entre los diferentes donantes y políticas y cambios en la legislación para incorporar estos fondos, particularmente políticas ambientales y forestales. La mayor ONG de conservación, The Nature Conservancy, es parte de este fondo a nivel mundial como donante, junto a países como Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, Noruega (World Bank FCPF).

El documento de propuesta del gobierno boliviano contiene información importante. Sobre el monitoreo de la biodiversidad en Bolivia señala: “El SERNAP monitorea el estado de la biodiversidad en áreas protegidas a través de un sistema de monitoreo utilizando estándares de TNC (The Natural Conservancy). Conservación Internacional monitorea la distribución de especies en peligro y WCS (Word Conservation Society) monitorea la distribución de un amplio rango de especies”.

Tratándose de un documento oficial, es preocupante la escasa participación gubernamental en el monitoreo de la biodiversidad y los bosques, ambos recursos naturales considerados estratégicos para el país, como señala la Constitución Política del Estado Plurinacional (Art 348, parágrafo 1 y 2 y Art 386), y la tácita aceptación del monitoreo de la biodiversidad por las mayores ONGs conservacionistas del mundo, estas si, con fondos de USAID, de empresas petroleras y Monsanto.

El documento oficial del gobierno boliviano, publicado por la página del FCPF, señala entre las principales causas de deforestación el avance de la frontera agrícola, las prácticas de chaqueo y quema causadas por migrantes y colonos, el desarrollo de infraestructura y las actividades mineras.

A su vez, el Ministerio de Agua y Medio Ambiente inició, también en 2008, la negociación de un proyecto REDD en el PNUD. Dicho proyecto fue aprobado en marzo de 2010 por un monto de 4,7 millones de dólares. Este también es un proyecto Readiness, es decir de preparación para los mercados de carbono.

“El gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia tiene la firme intención de reducir la deforestación y la degradación forestal y ha desarrollado una estrategia de Cambio Climático y Forestal. En este marco, la aprobación del fondo para implementar el Programa REDD de Naciones Unidas representa una contribución significativa al proceso de preparar el país para la implementación del futuro mecanismo REDD”, dijo el representante de Bolivia en la reunión de Nairobi, en marzo de 2010.

El otro financiador importante del Marco Estratégico REDD en Bolivia es la Cooperación Alemana (GTZ/KFW), que comprometió un aporte de 10 millones de Euros para proyectos piloto.

Cuando el canciller David Choquehuanca acusó a los dirigentes de la CIDOB de mercantilizar a la Madre Tierra por aceptar el Fondo Verde, parecería que ignoraba la aprobación de proyectos REDD gestionada por sus colegas de gabinete; algo difícil de creer porque la Cancillería de Bolivia es la cabeza de las delegaciones nacionales en las reuniones de la Convención de Cambio Climático e incluso existe un equipo en ese ministerio para la participación en estas convenciones, el cual va acompañado por representaciones indígenas emergentes precisamente de todos los talleres y reuniones de concertación organizadas por el equipo REDD del gobierno.

Que las organizaciones indígenas reclamen el desembolso del fondo para el cual les pidieron su consentimiento era una consecuencia lógica.

Referencias:

Bolivia´s presentation at 4th policy Meeting Nairobi March 2010. Documento PW.

Banco Mundial- Ministerio de Planificación Bolivia. March 8, 2008. The Forest Carbon Partneship (FCPF) Readiness Plan Idea Note (RPIN) Template, March 8, 2008.

United Nations Collaborative Programme on Reducing Emissions from Deforestation And Forest Degradation In Developing Countries Bolivia National Programme Document. March 2010.

FCPF. Fourteen countries have been selected by the World Bank to receive funds for conserving their tropical forests under an innovative carbon finance scheme.

Sitios web:

www.un-redd.orghttp://www.pnud.bowww.forestcarbonpartnership.orgwww.web.worldbank.orgwww.mmaya.gob.bo

* Activista del Foro Boliviano sobre Medioambiente y Desarrollo (Fobomade).