(PL y agencias).- “Nace un mundo pluripolar que el imperio y sus aliados de la OTAN intentan frenar, pero no podrán parar el mundo nuevo que tiene su epicentro en el ALBA y en Unasur”, aseveró el Presidente de Venezuela Hugo Chávez en el VI Consejo Político de la Alianza celebrado en Caracas. Simultáneamente, el Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur avanzó en el diseño de planes de defensa de la región.

Caracas fue sede esta semana del VI Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), denominada por el canciller venezolano Nicolás Maduro como “Alianza de vigorosos guerreros de la verdad”.

En la cita, representantes de Cuba, Antigua y Barbuda, Nicaragua, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Bolivia, Dominica y Venezuela debatieron temas de interés común como la necesidad de democratizar la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cambio climático, la agenda económica regional y la situación de Oriente Medio, en específico Siria y Palestina, describió la periodista de Prensa Latina Sinay Céspedes Moreno.

También fijaron posiciones y acciones para consolidar la integración regional. La Alianza ALBA posee un espacio territorial de casi dos millones y medio de kilómetros y una población de más de 70 millones de habitantes. El ALBA tiene la reserva de petróleo más grande del mundo, la de litio, hierro, biodiversidad y cada día va extendiendo sus brazos, destacó Chávez.

En ese sentido, agregó el Mandatario venezolano, la ALBA y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) constituyen el núcleo del mundo pluripolar en nacimiento, y una plataforma geopolítica para asegurar la independencia de la zona.

Resoluciones

Los ministros de Relaciones Exteriores del ALBA-TCP aprobaron varias declaraciones especiales, y una Declaración de los sobre la situación de Libia y Siria, en la que denuncian que la OTAN lleva a cabo una operación militar de cambio de régimen en Trípoli, bajo la doctrina de guerra preventiva, en la cual manipula a la ONU en función de sus intereses geopolíticos y económicos y en violación de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad.

Los representantes de la ALBA acordaron promover un debate en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre los peligrosos precedentes que se han creado en torno a Libia y para impedir convertir ese estado en un protectorado de la OTAN o del Consejo de Seguridad de la ONU.

En el documento, los titulares acordaron un conjunto de acciones encaminadas a promover una solución a la agresión contra el pueblo libio. El cese inmediato e incondicional de los bombardeos y de la intervención militar de la OTAN en ese territorio norafricano fue una de las exigencias de los delegados.

Los ministros deploraron el hecho de que la OTAN desconoció las insistentes gestiones de la Unión Africana en la búsqueda de una solución de diálogo y paz para el conflicto interno de los libios. También se refirieron al papel “cómplice” de varios de los grandes medios de información internacional, que se sumaron a los intereses de agresión y distorsionaron la realidad existente en Trípoli.

Asimismo, sugirieron promover un grupo de trabajo para investigar el uso de los fondos congelados de esa nación y convocaron a los organismos internacionales a investigar los crímenes y la destrucción en la infraestructura de ese país. Igualmente rehusaron aceptar que el escaño correspondiente a Libia en la ONU sea ocupado por representantes de una autoridad transitoria ilegal impuesta por el intervencionismo extranjero.

En cuanto a Siria, alertaron sobre las amenazas de que se repita el mismo procedimiento utilizado en Libia, teniendo en cuenta la situación política existente en esa nación árabe, y propusieron enviar una comisión de cancilleres del ALBA-TCP a Damasco, y de aprobarse divulgar los resultados del reporte mediante UNASUR, la Comunidad del Caribe (CARICOM), el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y el Foro unificado CALC-Grupo de Río.

Otra de las declaraciones comprendió la postura común del ALBA en cuanto a reconocer a Palestina como miembro pleno de las Naciones Unidas. Los países de la ALBA abogaron por la plena incorporación de Palestina con las fronteras anteriores a 1967 (Israel ocupó territorios vecinos en la Guerra de los Seis Días) y Jerusalén Oriental como su capital.

Además de promover el derecho palestino de ingresar a Naciones Unidas, el texto rechaza cualquier intento de bloquear esa posibilidad. Estados Unidos ha anunciado su intención de ejercer el derecho al veto en el Consejo de Seguridad. Los crímenes de Israel contra Palestina -como el bloqueo a Gaza- no hubiesen sido posibles sin el veto estadounidense, ni su apoyo militar y financiero, apuntó el canciller cubano Bruno Rodríguez.

Los países del ALBA también respaldaron al gobierno de Venezuela ante las sanciones anunciadas por Washington contra cuatro personas vinculadas a instituciones públicas. Estados Unidos incluyó en una lista negra para terroristas y narcotraficantes al general Cliver Alcalá, el diputado Freddy Bernal, el ex parlamentario Amílcar Figueroa y el oficial de inteligencia Ramón Madriz.

Sobre el medio ambiente, acordaron trabajar en la búsqueda de consenso y propusieron efectuar una reunión de ministros del sector para presentar propuestas a los presidentes y trabajar en una postura conjunta rumbo a la próxima cita de Suráfrica. Pidieron la contribución de los gobiernos para disminuir los efectos del cambio climático y exigir el cuidado del planeta, así como establecer compromisos concretos y recursos efectivos para asegurar el cuidado medioambiental.

Los titulares de la ALBA sugirieron realizar una Cumbre de la Alianza en noviembre en Caracas, y acordaron efectuar la Cumbre Fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) el 2 y 3 de diciembre.

Otro de los acuerdos fue realizar una cumbre de redes alternativas de comunicación, para enfrentar las matrices mediáticas orientadas a la desestabilización y el golpismo, así como a articular sistemas entre gobiernos y pueblos que buscan la autodeterminación, e instaron a fortalecer la existencia de canales como Telesur. La idea es contar con alternativas para hacer frente a la guerra mediática.

Seguridad regional

En materia de defensa regional, los ministros de la ALBA coincidieron en que la unidad es la mejor arma para enfrentar las amenazas. Hugo Chávez insistió en desarrollar una estrategia defensiva fundamentada sobre todo en la disuasión, para evitar la llegada al área de lo que calificó de “locura imperial”, en referencia a los intentos injerencistas de Estados Unidos.

El Consejo de Defensa Sudamericano de Unasur también se reunió esta semana en Caracas con el fin de promover una doctrina común de paz para la región, informó el jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO) Henry Rangel Silva. El encuentro fue el segundo seminario de la instancia zonal creada mediante los convenios de cooperación de la Unasur. El primer seminario se realizó en mayo de 2010 y permitió impulsar una visión conjunta en materia de defensa.

El canciller Nicolás Maduro consideró que el segundo Seminario Internacional del Consejo de Defensa Sudamericano es un hecho “inédito, histórico impensable hace 10, 20, 30 o 40 años”. Con este paso las instituciones de investigación de las Fuerzas Armadas del continente compartirán su visión sobre el concepto de defensa y “van a echar las bases para la construcción de una doctrina común sudamericanista”.

El seminario de defensa de Unasur abordó temas vinculados a la seguridad de los 12 países que conforman el bloque zonal, el cual tiene una visión diferente a otras organizaciones internacionales en el ámbito de la defensa, pues está abocada a funcionar sobre la base de la integración.

“El arma disuasiva de Unasur está en la unión, en el diseño de planes de defensa lógicos que contrarresten las verdaderas amenazas, no planes para la guerra”, precisó Rangel y recalcó que los peligros son variados, entre ellos las intenciones del imperio de lograr división entre las naciones integrantes del bloque, ante lo cual es necesario responder con cohesión.

El general insistió en que a pesar de las diferencias es posible construir una base común entre territorios diversos, siempre y cuando entren en debate con honestidad. Aseveró que los encuentros del Consejo de Defensa son importantes en la promoción de la protección del área, plan en la cual se incluye la Escuela de Estudios Estratégicos de Unasur, en Buenos Aires, Argentina. Reveló que por estos días hay oficiales venezolanos en un ejercicio de paz dentro de la región, con el objetivo de prepararse para evitar intervenciones extranjeras.

En otro orden de temas Rangel advirtió que las Fuerzas Armadas se preparan para las próximos sufragios presidenciales de 2012 y con ese fin equipan y preparan grupos especiales para casos de situaciones difíciles como sabotajes a centros de votación o destrucción de material electoral.