Muchos se fascinan imaginándose cómo era la Tierra cuando estaba dominada por bestias prehistóricas o cómo podría ser el futuro si nosotros fuésemos reemplazados por simios, insectos, extraterrestres u otras especies.

Sin embargo, hay animales más enormes y depredadores más gigantes y voraces que cualquier dinosaurio y hay seres con cerebros mayores que los nuestros. Uno de éstos tiene un cerebro del tamaño del de la suma de los de Einstein, Newton, Aristóteles, Hawkins y Darwin, posee un radar incorporado más sofisticado que el de muchas máquinas, transmite señales a kilómetros de distancia o con sonidos más poderosos que los de cualquier otro ser, resiste desnudo los climas y las presiones atmosféricas más extremos que confronta cualquiera que respire en nuestra atmósfera y recorre y conoce a su planeta más y mejor que ninguna otra criatura.

Su mundo y el grueso de los seres que habitan en éste nos son poco conocidos. Él viaja por montañas, cañones, volcanes y fosas mayores que las que hay en nuestros países. Él domina más territorios en nuestro planeta que nosotros (quienes solo gobernamos en una parte del tercio de la superficie terrícola), pues regenta a la mayoría del hábitat que está debajo de nuestra atmósfera y que está compuesto por la profundidad de los mares.

A él se le conoce en español como cachalote, en inglés como ballena de esperma y en maorí como “rei puta”, aunque bien podríamos denominarlo como “emperador de los abismos”. Hasta hace poco él era tan despreciado y cazado (por su carne, grasa y su “esperma”: cera para cosméticos y óleos) que un 75% de su millón de ejemplares fueron exterminados.

Empero, el cachalote se viene ganando nuestro respeto. Son los únicos seres que han sido capaces de destruir barcos (dando origen a la historia de Moby Dick). Se alimenta del siguiente mayor depredador que hay: el calamar colosal de 12 a 15 metros de largo.Si bien la ballena azul tiene más tamaño y peso que éste y que cualquier otro ser que haya existido en la Tierra, el cachalote es el mayor carnívoro y el animal dentado más grande y ruidoso.

Su apetito es tal que menos de un millón de cachalotes consumen más peces y mariscos que todos los humanos juntos (unas 100,000,000 toneladas anuales). Ningún otro animal (ni aún nosotros) puede viajar tanto y tan profundamente. Un cachalote en sus 80 años de vida puede circunnavegar varios océanos, ir de polo a polo, recorrer 40 veces el diámetro de la Tierra y sumergirse medio millón de veces incluso hasta 3,000 metros debajo de los mares.

Hoy conocemos mejor la superficie de la luna que la que está debajo de nuestros mares donde hay lagos de lava, cordilleras y nieves que recién descubrimos. Gracias al cachalote hallamos nuevas especies submarinas. De él, el ser con el mayor cerebro de todos los tiempos, debemos aprender pues este sabio es el que más conoce y regenta los abismos que conforman la mayor parte de nuestro planeta que aún desconocemos.