Hay un paisaje que se repite como un mantra en la geografía cubana varias veces al año: un ejército de jóvenes viaja de una punta a otra de la isla para reclamar su lugar en el nacimiento de cada edición de los festivales de rock, o de cualquier evento de peso relacionado con el ritmo más duro de Cuba.

Son miles los que siguen los pasos, sobre todo de las bandas establecidas en la primera división de este género, en la que aparecen alineaciones del calibre de Zeus, Agonizer, Combat Noise, Hipnosis, Tendencia y Escape, sin pasar por alto el rigor estilístico de excelentes ensambles como Ánima Mundi y Tesis de Menta.

Durante los últimos años la calidad de varios grupos ha ido en considerable ascenso. En la actualidad, coexisten formaciones dueñas de un trabajo de envergadura con el que también pueden hacerse sitio en el contexto internacional. De hecho, sus propuestas han sido reconocidas por la crítica local, publicaciones especializadas foráneas y artistas de otras latitudes.

No obstante, se pueden encontrar nombres de referencia dentro de este estilo aún ignotos para el gran público. Las causas pueden estar en la poca difusión y comercialización de sus obras a través de las disqueras nacionales, y espacios para sus presentaciones.

Uno de los intentos fundamentales por solventar estos escollos fue la apertura de la Agencia de Rock en el 2007, instalada hoy en lo que fuera el antiguo cine capitalino Maxim.

La Agencia a la cabeza del rock cubano

Esta institución nació con tecnología de avanzada, una acogedora sala de conciertos para 400 personas aproximadamente y un colectivo de jóvenes que se ha impuesto como un sentimiento de deber la promoción del rock cubano.

Según su directora, Yuri Ávila, entre sus propósitos está el de “transformar el Maxim en un lugar indispensable para las manifestaciones artísticas vinculadas con esta cultura y los jóvenes. Para ello diseñamos una programación de conciertos de jueves a domingo definidos por su calidad y poder de convocatoria”.

“La Agencia, expresa, surgió como una empresa dedicada a promocionar y comercializar esta música y a sus cultores. Pero muchas instituciones no conciben los conciertos de rock como presentaciones remuneradas, ven el género como un estilo de aficionados y no como grupos que merecen cobrar por su trabajo, como cualquier otro músico.”

La directiva también se refiere a una situación relacionada con el impacto de los exponentes del rock en la capital, la necesidad de más espacios. “Anteriormente conservábamos más, disminuidos ahora con la apertura de la sede, pero seguimos luchando por sumar otros sitios”.

Los empeños del equipo de la Agencia están encaminados a convertir a Cuba en un escenario revelante para el rock en América Latina. Un as en la conquista de este sueño lo lanzaron en 2008 con la organización, junto al Instituto de la Música, del concierto de la célebre banda brasileña Sepultura y las diferentes ediciones del festival Brutal Fest.

“Pienso que en 2 o 3 años podremos lograr que la isla sea una plaza fuerte para el rock en el continente. La presentación de Sepultura fue un signo de que venimos con fuerza y estamos trabajando en serio”, afirma Avila.

El rock recorre Cuba

Los festivales han sido históricamente un magnífico campo de prueba para tomarle el pulso a la escena roquera. Impulsados por la Asociación Hermanos Saíz (Ahs), que agrupa a jóvenes artistas e intelectuales cubanos, su circuito hace escala anualmente en casi toda el país.

Hay encuentros como Rock de la Loma (Granma); Metal (Holguín) y Sonidos de mi ciudad (Camagüey), los tres en el oriente de la isla; Rockasol en la central Cienfuegos; Atenas Rock (Matanzas); Pinarock, (Pinar del Río); Caimán Rock (Ciudad de La Habana) y el legendario Ciudad Metal, en Santa Clara, en el occidente.

Dioniso Arce es uno de los vocalistas más reconocidos del panorama local. Su nombre está indisolublemente ligado a la trayectoria de la banda capitalina Zeus, una formación que vive desde hace más de 20 años en la cumbre del metal cubano. Y, por supuesto, ha sido el plato fuerte en el cartel de muchos festivales, por lo que su frontman es una figura clave para precisar diversas coordenadas de esta disciplina artística.

“La escena rockera es muy fuerte, pero los festivales atraviesan por dificultades que se deben, sobre todo, a que antiguamente los grupos invitados eran aficionados. Al pasar a profesionales, necesitan ser retribuidos por sus presentaciones. Todo el mundo quiere ver a Hipnosis, Escape, Chlover o Zeus, pero para participar debes emplear tus propios recursos”, señala.

Con más de cuatro décadas defendiendo su propuesta artística, el director de Viento Solar, Iván Fariñas expone sus propios argumentos. “Es necesario promocionar a las bandas y buscar mecanismos de exportación de su música que puede luchar en buena lid en el continente”.

La Ahs tiene un peso fundamental en la expansión de este género a nivel nacional. Sus líderes en cada provincia lo promueven a través de festivales y otros espacios de gran convocatoria.

Santa Clara: Ciudad Metal

Una parada ineludible para sus seguidores es el legendario festival Ciudad Metal, celebrado en Santa Clara desde 1990. La poeta Isayly Pérez, a la cabeza de la Ahs en la región, nos puso también sobre la pista de otros sitios donde se puede escuchar rock and roll en directo en la tierra de Blinder y Azotobacter.

El afamado Centro Cultural El Mejunje encabeza la lista. De igual modo, el público puede disfrutar del repertorio de las diferentes bandas en las peñas de la Ahs, en el centro cultural El bosque, y en el parque de Tristá y Central.

La escritora considera que “el rock se ha ido desarrollando en la región con un trabajo diario en las instituciones que lo promueven, y sus espacios convocan mucho público, aunque carecen de una infraestructura adecuada”

El rock de la loma

En la provincia Granma se da un caso singular. Desde hace siete años tiene lugar el único evento en el país que agrupa a los promotores de este estilo musical. Se trata del encuentro Rock de la loma, que convoca a espacios teóricos, presentaciones de libros, fanzines, y conferencias.

Otro de sus rasgos más llamativos es la acogida con éxito de conciertos en el corazón de municipios montañosos como San Pablo de Yao, Buey Arriba, y Guisa.

El presidente de la Ahs en el territorio, el percusionista y cantante Dayron Fonseca, integrante del grupo Nubes, tiene claro el radio de acción de la peculiar escena granmense. “Aparte de las actividades del Rock de la loma, efectuamos conciertos en la Casa del Joven Creador, en la Unión de Escritores y Artistas y en la fiesta de la cubanía”, apunta.

“Desde hace unos cuatro años -agrega- estas acciones se han mantenido y cada vez cobran más fuerza. Creo que se ha ido ganando en el fortalecimiento de los espacios, gracias también al apoyo de diversas instituciones.

Indudablemente este género de multitudes ha logrado abrirse camino por toda la isla como un movimiento que tiene mucho que decir y aportar a la universalidad de la cultura cubana.

* Colaborador de Prensa Latina.